Publicado por lahuelvacateta en Viernes, 13 Noviembre 2009
Ya aparece Huelva en Google Street View, esa curiosa herramienta de la todopoderosa Google en la que podemos pasear virtualmente por cualquier ciudad prácticamente como si estuviéramos allí. Y no sólo Huelva, sino también varios pueblos de la provincia.
Aunque no deja de ser un “juguetito” para entretenerse durante un buen rato en Internet, son muchas las posibilidades que da este servicio, como mostrar el sitio exacto para negocios o sobre todo para facilitar la planificación de recorridos para los turistas. Sin embargo, bien es cierto que vulnera el importante derecho de la intimidad, y no sólo porque se ve a la gente paseando por la calle (aunque con la cara borrosa), sino porque nuestro jefe o pareja puede ver dónde estábamos ese octubre-noviembre de 2008, que es cuando se realizaron las capturas.
En cuanto al tema turístico, no creo que sea precisamente lo que más nos beneficie, mostrando a disposición de cualquiera aquellas vergüenzas que no eran visibles hasta que el turista no llegaba a nuestra ciudad. Y es que desafortunadamente nuestra querida Huelva, aunque bella para nosotros, adolece de la falta de edificios singulares por numerosas razones que hemos analizado en este blog, pero sobre todo, por nuestra característica dejadez histórica y falta de aprecio hacia nuestro patrimonio.
Nosotros sacaremos partido a esta curiosa utilidad para nuestras particulares denuncias. Mientras tanto os recomiendo daros un paseo por esta Huelva virtual, que dejamos enfocada en la iglesia de San Pedro, cuya dejadez ha motivado varios artículos:
Publicado por lahuelvacateta en Miércoles, 11 Noviembre 2009
El homenaje al Niño Migué vino tarde. Y no lo digo por los veintipico minutos tarde que llegó el alcalde. Sino porque hacía años que se tendría que haber hecho una cosa como esta. Avejentado, pero limpio y con corbata, Miguel Vega de la Cruz más conocido como el Niño Migué, abrió el acto. Después de tantos años de conciertos por los bares y las aceras, el mejor guitarrista que ha dado hasta ahora nuestra tierra se enfrentó a un abarrotado pabellón de deportes.
Las dos primeras filas estaban reservadas, como suele ser habitual, para los que cortan el bacalao. Yo no sé si fue casualidad o porque alguno de ellos llegó primero y pilló el sitio, pero en la primera fila se veía la plana mayor de ambos partidos. A la derecha, todo el PSOE: Oña, Petronila, Bago y otros muchos que no conozco ni nadie me va a presentar. Decentemente separados por un pasillo, la primera fila a la izquierda todo el PP: el alcalde, Remesal el concejal de cultura, la concejala de asuntos sociales,… y no me preguntéis más que tampoco los conozco a todos. Es de agradecer que en esta ocasión no hubiera ningún sitio libre, porque si hay algo doloroso para los que pagamos una entrada, es ver esas sillas-protocolo vacías y muertas de risa.
Pero el Niño Migué cogió la guitarra y eso fue suficiente para que un silencio majestuoso se produjera delante del artista genial, de la leyenda, del mito.
Un hombre abrazado a una guitarra donde el tiempo y el espacio pierden su nombre. Sin cante que le arrulle, sin más palmas ni compás que aquel que se lleva dentro. Los ojos cerrados como los niños que no saben nadar, aferrado a una guitarra como a una tabla que sobrevive al naufragio, tan inestable y tan necesaria que sus manos no supieron asirla con firmeza… y su dedos, caracoles del recuerdo y del olvido, discurrían entre las cuerdas como una ansiada caricia.
Hablaron del Niño Migué, bonachón y tímido de la calle. De la guitarra con la que grabó ¿vals flamenco? y que esta noche utilizó con hombría y destreza José Luis Rodríguez. Del genio que en los años 70 estaba en el grupo de los mejores guitarristas de la época. Pepe de Lucía le cantó:
Ay, Agüelo, pare y tío,
de los buenos manantiales,
Miguel,
ay, nacen los buenos ríos
Pero en el fondo hay un silencio, una Laguna Estigia que pocos saben dónde está. Una historia frustrada de la que no se habla apenas: la vida, todo lo que tuvo el Niño Migué y se lo quitó la vida.
En la primera fila han puesto a todos los políticos porque tienen que aprender mucho de lo que es la dignidad que da el sentimiento de un trabajo bien hecho. Cantaba José Mercé:
A mí no me engaña nadie
con mentiras ni con penas
ni con suspiros al aire.
Por favor, que tomen buena nota los responsables de nuestros destinos. Que cuando un hombre tropieza y se cae de bruces en la calle no pierde la dignidad. La dignidad la perdemos nosotros cuando pasamos por su lado y nos da fatiga darle la mano y ayudarle a levantarse. Quienes miramos hacia otro lado, quienes sabemos buscar excusas, la vista en el reloj, tal vez suena un móvil… y somos incapaces de reconocer el dolor de la persona que alza una mano buscando ayuda.
Los que nunca cayeron de bruces en plena calle no saben lo que siente aquel que cayó, ni que existen las piedras para tropezar, ni que todos tenemos la misma posibilidad de caer. Esta noche recuerdo a esos seres anónimos que se marchitan en las aceras sin fuerzas para extender una mano y pedir ayuda, mientras nosotros pasamos ajenos al dolor.
Juan Carlos Romero, magnífico guitarrista de Huelva, conoció a los ocho años a un Niño Migué que tenía unos veinte años. Nos habla del talento de Miguel y de su persona, una persona que merece la pena. Nos cuenta que le vida le ha quitado todo al Niño menos dos cosas: la sonrisa y las ganas de tocar la guitarra; algo milagroso. Y le desea salud, y que la vida le sonría a partir de este día.
Nadie ha hablado de las espantás, de la falta de formalidad en televisión, leyendas que cuenta la gente; nadie habla de lo que la miseria esconde, aunque en la calle muchos dicen que dicen que dijeron que la droga, mientras otros argumentan que una enfermedad mental que no tiene más cura que una medicación permanente y cuidados y atenciones de todo tipo; más que las que le hacen falta a un niño chico.
Los que han triunfado le mandan sus saludos y sus mejores deseos y están aquí presentes para apoyarlo y para contribuir a que su vida mejore. Pero, ¿dónde están aquellos que compartieron sus horas más amargas? Compañeros de fatigas, no de éxitos, que como algún Simón de Cirene sostuvieron durante unos breves instantes la cruz que arrastra el Niño Migué en el camino de su pasión.
Estrella Morente, inmensa, cantó:
Lo que la boca no habla
Lo publica el corazón
Todavía hubo muchos y muy buenos artistas. Y yo, que como he dicho, sólo soy una profana que pide disculpas por expresar aquí sus impresiones, me levanté antes de tiempo en busca del calor de mi hogar. Todavía se desgarra mi memoria con ese pellizco que te pega en el corazón el flamenco.
El día 18 de noviembre está previsto que en el festival de cine se estrene un documental sobre la vida de Miguel Vega de la Cruz.
En casi todas las conversaciones de ayer entre los onubenses, seguro que hubo un momento en el que se hizo esta pregunta: “¿Viste Callejeros el viernes?”. El pasado viernes 23 de Octubre, la barriada del Torrejón de Huelva fue la protagonista del programa “Callejeros” de la cadena Cuatro. The Punisher nos ha mandado los enlaces a los vídeos del programa subidos a youtube por loquetegusta.com, así que no queriendo dejar de hablar del tema estrella de ayer, los colocamos a continuación para que puedan ser visionados por todos. Echadles un vistazo, no tienen desperdicio.
Publicado por lahuelvacateta en Viernes, 23 Octubre 2009
Sí, con este título tan cursi y repelente encabezo este artículo sobre una de las modas más ñoñas que han aparecido en los últimos tiempos. Me refiero a la costumbre de colgar un candado sobre un puente/muelle con el nombre de una pareja de enamorados, y tirar la llave al río con la intención de perpetuar eternamente el amor entre ellos. Precioso.
Esta moda se ha expandido a través de las novelas de Federico Moccia, un escritor italiano, el cuál relata este “ceremonial” en el Puente Milvio de Roma. Los lectores de sus novelas comenzaron a repetir este gesto sobre dicho puente, hasta que el peso de los candados hizo que se rompiese el poste en el año 2007.
El descenso de nivel intelectual en la raza humana que se está produciendo en los últimos años ha hecho que esta moda sea tomada como “tradición” y se hayan multiplicado los casos de candados colgados en puentes en todo el mundo.
Esto, lejos de ser una tontería, es un asunto que a veces llega a ser serio. Los sevillanos lo han sufrido en el puente de Triana, uno de los símbolos de su ciudad. El puente se ha estado llenando de candados de forma progresiva, hasta tal punto que su Ayuntamiento (después de alguna polémica) ha ordenado su retirada total en septiembre de 2009. El problema es que poco a poco volverá a llenarse de candados, y esta costumbre tan absurda continuará su expansión.
Aqui en Huelva, la moda también ha llegado, al igual que llega el tapicero en las mañanas. A falta de puentes tenemos el Muelle de Riotinto, cuya cabecera está llenándose poco a poco de candaditos con dedicaciones de enamorados (dentro de poco parecerá una ferretería) . Hay incluso algún roñoso que ha comprado candados de mala calidad y que se están oxidando, llegando el óxido a afectar a la baranda del propio muelle. Esperemos que su amor sea más duradero que el candado comprado en los chinos.
Asi que nada, otro estropicio más que añadir al muelle de Riotinto, aunque este es el menor de los problemas del muelle, con un entorno a medio terminar, unas orillas llenas de basura y una zona que poco a poco se está volviendo a deteriorar, cuando es quizás el monumento más singular e importante de la ciudad.
Publicado por lahuelvacateta en Miércoles, 14 Octubre 2009
Hace unos pocos días asistimos a una de las mayores desilusiones que no sólo ha podido llevarse nuestra ciudad sino todo nuestro país.
Parecía hecho, cuando todo el comité presente en la bella Andorra la Vella (valga la redundancia) esperaba escuchar esa frase en francés: “a la ville deeee… Huegva”. Pero no, Jaques Rogge Jr se limitó a decir -e incluso hasta cierto punto sorprendido- que la ciudad elegida era… Tijuana.
Lástima. No lo pudimos creer. Ni aquella magnifica exposición de nuestra delegación para vender al mundo nuestra sede sirvió de nada. Y eso que todo había comenzado de manera prometedora, con la Reina Leonor afirmando que Huelva no sólo era la ciudad más limpia y sostenible del planeta sino la más peatonalizada, o con la presidenta de Gobierno Pajín cuando afirmaba que si se organizaban en la vieja Onuba los juegos serían un acontecimiento interplanetario, o con el pobre Juan Antonio Samaranch Senior argumentando que pedía otra vez un último favor porque ya tenía 108 años y lo mismo pronto sí que la palmaba. Pero lo mejor sin duda fue la alocución de nuestro alcalde Barragán, breve y conciso al afirmar que Huelva se merecía esos juegos por los que el difunto Rodri había luchado tantos años. Incluso la cabeza del difunto Rodri asistió, allí estaba posada sobre un plato en el escenario cual episodio de la antigua Futurama.
Lástima. Ese año no estaba el fulano ese de Mónaco para preguntar porque hace un año que había muerto pensando cómo preguntar más maldades. Era una buena propuesta la nuestra. Lo teníamos todo, un carril bici por el que desde 2009 ya había pasado decenas, qué digo decenas sino docenas de ciclistas cada año. Ese complejo acuático donde antes habían estado los fosfoyesos y donde Michael Phelps podría haber nadado (literalmente) hasta la extenuación. Aquel Estadio Olímpico que una vez terminados los juegos se convertiría en rotonda. Aquel cipotillo-apostol Santiago que serviría para hacer los saltos. Todo estaba pensando, incluso ya se sabía como se encendería el pebetero sobre el parque Alonso Sánchez: se subiría un 2% la iluminación de la torre de comunicaciones, se pondrían papeles viejos de la candidatura conjunta de UPD-IU del 2011 y se esperaría a que prendiera. Teníamos hasta un concurso para la mascota; aunque la verdad no habíamos sido muy originales y todas eran tipo: jamoncito, huelvito, fresito… por lo que se hizo una fusión de todos con una copia pirata de Photoshop 2019 y se le puso la cara de Fernández Jurado.
Lástima. Pero no, el cabrón de Rogge tuvo que decir que Tijuana. Y eso que nos había avisado con la rotación de continentes, que desde Río 2020 ya siempre se iban a celebrar en Sudamérica (luego vino Caracas Chávez City 2024). Quisimos a pesar de ello, las encuestas lo dejaban claro: un 65 % de los onubenses estaba de acuerdo con celebrarlas aquí, un 56 % no y un 76 % decía que qué era una encuesta. Dijeron Tijuana y Leonor lloró, Pajín lloró, Samaranch pensó que lo mismo no se moría todavía, a Barragán se le cambió la cara y por un momento los ojos se le pusieron bien y la cabeza de Rodri grito algo así como “por Huelva… los cojones”.
Lástima, pero los sueños son así, a veces se cumplen (como cuando le dieron a Sevilla el XIICL Congreso internacional de My Soul o como cuando Cataluña consiguió por fin independizarse… de Laporta). Y a veces no se cumplen (como cuando Madrid intentó encontrar por fin su tesoro y sólo se encontró con un neozelandés). Sí, los sueños a veces son pesadillas; pero un hombre puede soñar, un hombre puede soñar.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), ha condenado a la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Huelva a pagar una indemnización de 1,3 millones de euros a Endesa por los daños y perjuicios ocasionados por el retraso de la concesión de la licencia de obras para la central de ciclo combinado de la punta del Sebo. No voy a entrar en discusiones sobre la utilidad o no de la central, puesto que ya se discutió largo y tendido en un artículo anterior (el que tenga interés puede verlo aquí) . Lo que sí voy a hacer es criticar una serie de aspectos que rodean esta sentencia y que huelen a podrido como la carroña.
Lo primero discutible es la cara dura de Endesa. El PGOU no permite la construcción de nuevas instalaciones industriales en la punta del Sebo. La empresa construyó una central TOTALMENTE nueva al lado de la antigua y lo ha llamado “modernización de las instalaciones”. Cualquiera que tenga desarrollada la capacidad de diferenciar objetos separados podrá comprobar que en la actualidad hay DOS centrales en la punta del Sebo, la antigua (actualmente en fase de desmontaje) y la nueva (sí, esa que tiene unos versos preciosos de Juan Ramón hablando del “vergel” de Huelva, y que constituyen un insulto descarado). El ayuntamiento (del PP) estuvo en contra de esta construcción puesto que no cumplía el PGOU, es por esa causa por la que se retrasó la licencia de obras. Los jueces del TSJA (unos señores incapaces de diferenciar agrupaciones de formas geométricas sobre un fondo azulado, y que van vestidos de negro cual inquisidor Torquemada) dieron la razón a la empresa, por lo que ésta pidió hasta 27 millones de euros de indemnización. Gracias a las negociaciones se ha conseguido reducir esa suma, pero ahora con esta sentencia, se suman 1,3 millones a la deuda del Ayuntamiento, deuda aumentada en los últimos años por la desastrosa gestión económica del PP en la alcaldía, y que tendremos que pagar todos los onubenses.
Pero he aquí que aparece en escena el PSOE, avalanzándose como buitres sobre la carroña, y en lugar de formar bloque común con el Ayuntamiento (porque la deuda la pagaremos TODOS), le dan la razón a Endesa y culpan al Ayuntamiento de meterse en estos berenjenales. El portavoz de Izquierda Unida ha declarado que “Es vergonzoso cómo el PSOE se alegra de la sentencia y el PP echa balones fuera, en su juego de desgaste”. Está claro que es más importante el hacer daño al contrario que el solucionar los problemas reales de la gente que les ha votado y gracias a los cuáles tienen esos sueldazos a final de mes. El mismo ejemplo que vemos en el gobierno central, pero cambiando los colores. Y la casa sin barrer…
Endesa, TSJA, PP, PSOE, IU, las eternas disputas que al final pagamos todos con la subida de tasas, mientras que los que deben velar por los intereses de los ciudadanos dan muestras de su incompetencia, tanto los políticos comos los jueces, esos que forman parte de uno de los poderes más desprestigiados de la sociedad democrática española por culpa de ellos mismos y de las leyes de los otros.
Publicado por lahuelvacateta en Martes, 15 Septiembre 2009
Todas las tardes subían la calle que desembocaba del arrabal del pueblo una piara de cabras acompañadas por su dueño y el burro en el que venía sentado. Éste, a diferencia del de Moguer, se ganaba la paja que comía cada día. El repiqueteo de sus pezuñas sobre el suelo empedrado nos indicaba que al sol le quedaba poco tiempo para ocultarse. La piara entraba por la puerta de la casa, pasando por los diferentes vestíbulos que atravesaba un pasillo que llegaba hasta el final de un enorme corral donde pasaban la noche. Por último, entraba el asno. Esta es una de las imágenes de mi niñez, allá cuando el “tío Paco” acababa de estirar la pata.
Era una Andalucía rural, que no la parte rural de Andalucía. Las mujeres guardaban riguroso luto cuando un familiar fallecía, y si era un padre o un hijo, las fachadas de las casas no se encalaban, ni se encendía el televisor en caso de haberlo. Había procesiones de Corpus con las fuerzas vivas del pueblo bajo palio, Semanas Santas en las que a nadie se le ocurría probar carne, y guardias civiles que daban más miedo que el hombre del saco. Faltaba agua corriente para cada casa e institutos donde poder estudiar, recuerdo cómo cada niño del pueblo con su correspondiente ladrillo en la mano nos manifestamos para que construyeran el primero.
Cuando algún amigo viaja a Marruecos y lo compara con la Edad Media en España, les recuerdo lo que les acabo de describir y de ello no hace mucho más de treinta y pocos años. Pero afortunadamente ya todos tenemos agua corriente, aire acondicionado, televisiones LCD y al menos hemos pisado el instituto e incluso la universidad. Para todo ello nuestros padres tuvieron que hacer un enorme esfuerzo. La mentalidad higiénica del país y sus ciudadanos deberían haber cambiado bastante. Pero he aquí donde aparecen nuevos usos que no se daban ni en la Edad Media, aunque alguno así lo piense.
Todas las tardes acudo al parque “Antonio Machado”, situado entre Fuentepiña y las nuevas urbanizaciones que se han hecho en la prolongación de la avenida de Andalucía. Es un parque muy espacioso, dotado de zona de juegos para niños, kiosco-bar, zona para canes y césped por todas partes. El recinto posee tres entradas y en todas ellas queda claramente indicado que los perros no pueden hacer sus necesidades fuera del lugar establecido para ello.
Sin embargo, todas las tardes el parque es tomado por una treintena larga de perros y sus respectiv@s dueñ@s. Los animales campan por doquier totalmente sueltos, intimidando a los viandantes ya que muchos de ellos son de tamaño considerable y haciendo sus necesidades donde les place. Si te fijas en los dueños no son los denostados canis, son gente con una edad que puede rondar los treinta y que seguro fue a la facultad. Si a estos individuos les ocurriese como al protagonista de la serie “La chica de ayer” de Antena 3, aparecerían en 1975 en cualquier pueblo de nuestra Andalucía entrando por la puerta de sus casas montados en un burro y arreando a una piara de cabras.
Publicado por lahuelvacateta en Miércoles, 26 Agosto 2009
Hemos recibido un par de correos electrónicos relacionados con el reciclaje de basuras y hemos decidido ponerlos juntos en el mismo post:
Hola estimados “catetos”, hoy quiero que prestéis atención a los contenedores de colores que hay por doquier, una buena idea no lo recrimino, ya que nos enseña a clasificar los desperdicios según el material del que están fabricados, vidrio-verde, envases ligeros-amarillo, papel y carton-azul. Lo que quiero expresar en estas líneas es el descontrol que hay en Huelva capital (Aguas de Huelva) a la hora de recogerlos. Creo, a mi poco entender, que no se genera la misma cantidad de vidrio, cartón o plastico en todas las zonas, en zona comercial se generará más cartón y plástico, que en una zona de copas, y en éstas más vidrio que en el resto, lo mismo que cerca de un colegio habrá más papel. Pues bien, con este primer dato y haciendo un seguimiento de las zonas más o menos pobladas, comercios (tipos de comercios, etc) y un buen programa informático se puede llegar a saber qué contenedor se llenará antes, el azul de la zona uno, el verde de la tres o el amarillo de la cinco (por poner un ejemplo) y no esperar a que se llenen y los usuarios los dejemos encima del contenedor o en los alrededores, con la mala imagen que da y el mal olor. Otra forma es que ciertas personas se paseen por los barrios y observen y tomen datos en una PDA y luego vuelquen dichos datos en un planing. Como véis propongo soluciones, ¿es tan dificil realizar las cosas bien? Bueno amigos “catetos” otro día os escribiré contando más cosas, hasta pronto.
Xulian.
Sinceramente no puedo estar más de acuerdo con este correo. No sé si os pasa al resto de lectores, pero siempre que voy a tirar la basura diferenciada para reciclar me encuentro los contenedores de colores llenos o casi llenos (sobre todo el azul), teniendo que meter las cosas a presión o en caso extremo, teniendo que recurrir a tirarla al de siempre, al orgánico, cosa que está relacionada con el segundo correo que a continuación comentamos. Por otra parte, pienso que se debería invertir en modificar los contenedores para que todos estén aptos para el reciclaje, y no que hay zonas en las que ni siquiera los hay. Además, todos deberían contar con un diseño similar para reducir el impacto visual, y disponer de un simple pedal para abrir la tapa, lo que facilita mucho la tarea de arrojar la basura cuando se va con las manos ocupadas. Estas características son las que cumplen los nuevos contenedores que Giahsa está colocando por los pueblos de la provincia a los que da servicio, aunque tienen exactamente el mismo problema que tenemos en la capital:
Buenas, os mando un video grabado en El Portil hace una semana:
Podéis ver cómo el operario de Giahsa tira toda la basura (cartones, etc) en el contenedor de residuos orgánicos, habiendo justo al lado contenedores para reciclar.
A mí no me parece problema del operario (aunque deba de dar ejemplo), ni del ciudadano que lo deja fuera por falta de espacio, si no más bien de la eficiencia en la recogida planteada por la empresa. ¿Tan difícil es aplicar el método que sugiere el primer correo, un mayor control del llenado?
Para terminar, también me pregunto por el reciclaje en sí, es decir, ¿en qué contenedor colocamos todas aquellas cosas que no son vidrio, papel, cartón, envases o materia orgánica? Tal y como se plantea en los comentarios del blog antes mencionado: ¿dónde tiro el cristal roto de la ventana, la porcelana de la abuela, el corcho de mi pantalla plana, la madera, el aceite que sobra de la freidora, la rueda pinchada de la bicicleta, etc? Habría que hacer una campaña formativa hacia la ciudadanía.
Paseando por la Avda Nuevo Colombino (Tráfico Pesado de toda la vida) y pasando junto al Mercadona me he encontrado con 5 palmeras quemadas que inmediatamente me han recordado al artículo que en este mismo blog se dedicó al riesgo de incendio de las palmeras del Parque Alonso Sánchez. En este caso el riesgo se ha hecho realidad y han sido quemadas. ¿Qué hacemos con tanto cafre en Huelva?
El objetivo de este post es quejarme de algo que ocurre cada verano en las playas de Huelva. Voy a la playa casi todas las tardes y todos los dias me vuelvo a casa enfadada e indignada de como hay personas que no tienen civismo ni conciencia ninguna. Voy de paseo por la orilla y veo asqueada como hay perros bañandose, otros en la arena revolcándose, corriendo libremente, atados, haciendo sus necesidades en la arena, etc, mientras su dueñ@ se encuentra a unos metros mirándolo tranquilamente… en fin.
No tengo nada en contra de los perros, pero la playa es un lugar donde los niños y niñas juegan con la arena, se beben el agua del mar, paseamos descalzos, y francamente, no es agradable bañarte al lado de un perrito. Y no sólo lo digo yo, por algo estan prohibidos los perros en la playa desde hace mucho, pero hay gente que no piensa en los demas. Por ejemplo, hoy paseando por la orilla un perro de los de pelea estaba suelto corriendo de un lado a otro y su dueño tirándole cosas para que las cogiera, pues bien, mi marido le pidio al “amable y civilizado” dueño que agarrara el perro ya que me aterrorizan esta clase de animales de pelea y me quedo paralizada cada vez que veo uno suelto. Cual fue mi sorpresa cuando el señor del perro miro a mi marido con cara de pocos amigos y se dio la vuelta.
Deberíamos de tener un poco más de sentido común y pensar que no estamos solos en el mundo y que si nos gustan los perros puede ser que a otros ciudadanos no tanto, y menos cuando se trata de estar en un medio tan público como es una playa.