Publicado por lahuelvacateta on Sábado, 3 Mayo 2008
La verdad es que a mi la política no me atrae mucho. Siempre me ha parecido un mundo con un olorcillo a podrido y en el caso que vamos a tratar creo que se ve bastante claro el plumero. Pero con eso no quiero ponerme del lado de ningún partido, que quede claro que el único interés que aquí se va a tratar es el de los onubenses.
Por lo visto hay un proyecto para la construcción de una refinería en el sur de Badajoz por la empresa Gallardo S.L. y por supuesto, una refinería necesita petróleo para funcionar. ¿Cómo llega este petróleo hasta esa refinería? La respuesta ha sido clara: un oleoducto que salga desde el Puerto de Huelva y llegue hasta Badajoz.
Existen tres propuestas de trazado:
Las propuestas uno y dos que atravesarían todo el condado hasta llegar a Aznalcóllar (ya en la provincia de Sevilla) para luego girar hacia el norte y atravesar toda la Sierra.
La propuesta tres es construirlo paralelo a la carretera N-435 (la carretera de la Sierra de toda la vida)
Sea cual sea el trazado implica atravesar el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Por supuesto, además del impacto ambiental de una obra de tanto calibre sobre un Parque Natural, hay que incluir el aumento de tráfico de petroleros frente a las playas de Huelva, ya que la toma de crudo se realizaría desde una boya similar a la boya de Mazagón, y que estaría en sus proximidades, lo que implica la construcción de una nueva tubería submarina que atraviese el canal del Padre Santo (lo que se conoce como barra de Huelva) y llegue hasta el Nuevo Puerto.
Ahora comienzan mis dudas:
¿Por qué desde el gobierno (central y junta) se permite esta obra y no se acomete el desdoble de la N-435 o la construcción de una autovía para la sierra que tantos años llevan pidiendo los onubenses? ¿Es que el impacto de un oleoducto es menor que el de una carretera?
¿Por qué se han puesto tan rápidamente de acuerdo tres administraciones (Juntas de Andalucía, Extremadura y Gobierno central) para este proyecto y aquí seguimos esperando que se acabe un simple puente en la carretera Huelva-Gibraleón?
¿Qué tipo de beneficios puede dejar ese oleoducto en Andalucía para que ciertos políticos lo defiendan? ¿Pueden ser beneficios particulares? ¿Hay algún tipo de enchufismo o amiguismo?
¿Por qué la información acerca de este oleoducto se deja caer con cuentagotas en los medios de comunicación?
Son muchas preguntas y muy pocas respuestas. El que quiera más información que busque por Internet y que decida que parte se cree y que parte no. Lo único que yo saco en claro de todo esto es que la política huele a podrido.
Enlace del plan de evaluación de impacto del proyecto del oleoducto:
Publicado por lahuelvacateta on Jueves, 10 Abril 2008
Esta es la llamativa noticia (para algunos buena, para otros mala) con la que se levanta hoy Huelva. Para aquellos que no sepan muy bien de qué va el tema, os resumo que Fertiberia es la empresa responsable de los vertidos contaminantes de fosfoyesos que tenemos en las marismas del Rincón. Dichos fosfoyesos son el residuo del proceso de fabricación de fertilizantes y actualmente suman un total aproximado de 120 millones de toneladas a tan solo 500 metros de la ciudad. El pasado verano la Audiencia Nacional dictó sentencia en contra de Fertiberia dando la razón a la Dirección General de Costas al considerar caducada la concesión para los vertidos de fosfoyesos en la marisma. El día 26 de Marzo de este año, Costas denegó la propuesta de clausura de la empresa para el año 2016 y forzó a la compañía a plantear su cierre para antes de 2011. En respuesta a esto, Fertibería ha acercado su futura fecha de fin de actividad al 31 de Diciembre de 2012, plazo que considera “mínimo para realizar el cierre con garantías”.
¿Los perjudicados?, Los trabajadores, 800 puestos que se quedarán en la calle y muchos más indirectos. Trabajadores que se concentraron ayer ante el Servicio Provincial de Costas para recriminar al organismo por rechazar el plan de cierre presentado por Fertiberia que situaba su cierre, como hemos dicho, en 2016.
¿Los beneficiados?, el resto de onubenses.
Como siempre nos pasa a los choqueros nos vemos envueltos en esa dualidad que tanto nos caracteriza. Por un lado, bueno, por otro, malo. Por un lado “es mi trabajo, me da de comer a mi y a mi familia”, pero por otro lado contamina y perjudica a los onubenses y a la ciudad. Doble situación que siempre nos lleva a los visitantes de este blog a discusiones, muchas veces sin sentido, en las que no se intenta ver la realidad, sino imponer “nuestra verdad”.
La opinión del que escribe ya la sabéis, las fábricas no son eternas, la revolución industrial onubense está acercándose a su punto final y con noticias como está queda totalmente demostrado. Es el momento de buscar nuevas vías para el desarrollo de nuestra ciudad, desarrollo que a mi me gustaría que fuera sostenible. Tan sólo falta que los políticos se pongan a trabajar en nuestro futuro.
De esa doble moral que menciono se habla en el documental que realizó Televisión Española sobre “El Síndrome de Huelva” hace como un mes y que os dejo a continuación. Merece la pena verlo, no por su rigor científico, sino por ver la opinión de la gente llana. Yo resaltaría la reflexión que hace la mujer del final.
Publicado por lahuelvacateta on Miércoles, 13 Febrero 2008
Seguro que muchos de nuestros visitantes se han enterado de la que es la noticia del día, el aviso de cierre de la empresa Nilefós Química, la antigua Rhodia, una industria del polo que tiene una plantilla de 200 trabajadores que piensa dejar en la calle.
Para los que estén algo perdidos les daré algunos datos: La empresa Rhodia fue adquirida en Julio de 2007 por un grupo de empresas de origen indio y sede central en el Reino Unido, y además de cambiar su nombre por el de “Nilefós Química”, se trajo bajo el brazo un programa de inversiones de 5 años. No sólo aseguró los puestos de trabajo de su plantilla, sino que además la aumentó en un 6%. El producto de esta empresa es el Tripolifosfato Sódico y la materia prima que usa para obtenerlo es el Ácido Fosfórico. Nilefós es una empresa muy importante en el Polo, ya que es consumidora de productos de otras empresas del mismo, y a la vez, proveedor de otras. Para que nos entendamos, tal y como ha dicho el presidente de AIQB: “es una ficha intermedia en el dominó que dejaría a Fertiberia sin su mejor cliente”, y además a Atlantic Cooper sin su mayor proveedor.
Ayer lunes, la compañía Nilefós presentó ante la Delegación de Empleo de la Junta de Andalucía un expediente de extinción del contrato de sus 200 trabajadores (ojo, no de regulación de empleo), con lo que supone el cerrojazo a su actividad en el polo químico onubense. Las razones de dicho cierre fueron explicadas por la empresa en un escueto comunicado en el que destaca las grandes pérdidas que está teniendo la factoría, debido entre otras cosas al aumento de precio de las materias primas y por lo tanto, el aumento de los costes de producción que dice que “no puede ser soportado por la compañía o sus clientes”. No en vano, el precio del ácido fosfórico ha aumentado en los últimos meses un 200%. Además, el comunicado también resalta que “la prohibición de fosfatos en Europa, incrementan esta incertidumbre, ya que la actividad tendría que diversificarse en otros productos, cuya fabricación requiere inversiones sustanciales que la compañía entiende que, con el panorama industrial en Huelva, no se considera esta ubicación como lugar preferente de inversión”.
Pero no sólo son 200 trabajadores directos, indirectos podrían suponer unos 500, ya que son varias las empresas que dependen de una forma u otra de Nilefós Química. Hemos hecho referencia a Fertiberia como proveedor y a Atlantic Cooper como cliente, pero es posible que también se vean afectadas otras empresas con las que está relacionada Nilefós, como es el caso de Foret o Ercros.
Yo particularmente ya avisé de lo próximas que teníamos estas situaciones, y con vuestro permiso me voy a citar a mi mismo en un comentario que hice en el artículo ¿Respeto?: “Tenemos que darnos cuenta, de que la vida del polo de desarrollo de Huelva está llegando a su fin, entre otras cosas porque las empresas prefieren irse a países donde las leyes medioambientales no son tan estrictas y la mano de obra sea más barata. Los onubenses estamos en el momento de elegir la Huelva del futuro, la de nuestros nietos. Estamos en la obligación de buscar otra fuente de desarrollo para Huelva. No sé cual será el camino más adecuado, pero no parece mala vía la Industria Agroalimentaria, o la Investigación y Desarrollo (I+D). Me gustaría ver en Huelva un parque tecnológico o de investigación como el que tienen Málaga o Granada. ¿O por qué no vivir de la Universidad?, podríamos ser en el futuro una Universidad de prestigio. El turismo es complicado por diversas razones, aunque no debería tampoco de ser olvidado ya que cada vez se viaja más e ignorarlo sería un error. Ahora están muy de moda las palabras “Desarrollo Sostenible”, no deberíamos de ignorarlas.”
Me reafirmo en mis palabras, máxime con noticias como la de hoy. Estamos dejando pasar el tiempo y no se hace nada por preparar el futuro de la ciudad. Allí tenemos ese inmenso Parque Huelva Empresarial, vacío, sin nadie ¿quién está bloqueándolo?. Me parece lamentable el pasotismo que tienen los políticos sean de partido que sean. Únicamente velan por sus intereses y parece que les da igual que ahora 200 trabajadores se queden en la calle. Creo que tenemos que hacer como Tarzán: “no soltar una liana hasta que no hayamos agarrado la siguiente”. La liana de la industria se está rompiendo, hemos de ser inteligentes y agarrar una nueva, pero sin soltar la de la industria hasta que estemos bien seguros.
Desde este humilde blog expreso mi solidaridad y ánimo a esos trabajadores que se van a quedar en la calle por culpa de una empresa que sólo vela por sus intereses ya que no nos “considera como lugar preferente de inversión”. Ahora son ellos, pero quizás les siga Fertiberia o cualquier otra, empresas que se irán a cualquier país africano en el que no tengan que cumplir estrictas medidas medioambientales, pero los que se van a quedar con el paro, las enfermedades y con el vertedero industrial, somos nosotros.
Por último reseñar otra noticia relacionada del día, que dice que “la contaminación atmosférica provoca 16.000 muertes al año en España”. El artículo que he leído señala a Andalucía como la tercera región en contaminación tras País Vasco y Cataluña. Y repite los datos que ya hemos señalado en otra ocasión del triángulo de mortalidad por cáncer.
Publicado por lahuelvacateta on Jueves, 17 Enero 2008
Hace como un mes se trató en este blog la temática de los polémicos fosfoyesos. Considero que estamos ante un tema en el que se acentúa la “Huelva cateta” que todos conocemos. A todos nos preocupa de una forma u otra la problemática de nuestro polo químico y la lucha que unos y otros están teniendo a favor y en su contra. En este artículo intentaré hablar de la forma más objetiva y clara de los problemas que el polo conlleva, y de los pros y contras de él.
Según los informes de Greenpeace, la concentración de uranio en el fosfoyeso es cinco veces mayor que la de un suelo no contaminado. Ahora, según los dos informes del CSIC, otros tantos de universidades como la de Huelva y la de Sevilla, más uno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), se dice que los niveles de contaminación están por debajo de lo tolerable. ¿A quién creemos? ¿Quién miente? ¿Cuál es la versión que debemos hacer nuestra? Eso, pienso yo, nunca lo sabremos, hay demasiados intereses… Ahora, ¿las fábricas contaminan? Eso nadie lo niega, y que no son beneficiosas para la salud, tampoco, pero… ¿Qué sean cancerígenas, etc, etc? Pues, como en otro articulo se comenta, el nivel de cáncer de pulmón en Huelva no es achacable al Polo Químico, ya que formamos un “triangulo” cancerígeno con Sevilla, Cádiz y Huelva, y como se sabe, hay muchos factores que determinan ese nivel de cáncer. ¿Que el Polo ha podido acentuar algo ese nivel? Puede, pero no se le puede “echar toda la culpa”.
Después está la aportación económica del Polo a la ciudad. Más de la mitad de la población de Huelva depende directa o indirectamente de las químicas de la ciudad. Dan empleo a 16.000 familias (que no personas) y la aportación a la economía onubense, nada más que en salarios, es de casi 1.000 millones de euros. ¿Por qué Huelva es la ciudad con más bancos por habitante de España? Esto es solo un ejemplo del dinero que mueve la industria.
Lo que siempre he defendido son las dos posturas, y aquí esta mi definición de la “Huelva cateta”. ¿Por qué no se respeta a la gente que defiende el cierre de las fábricas? Y… ¿Por qué se ataca a la gente que defiende a las fábricas? Las dos posturas son respetables y se entienden, pero en esta ciudad estamos divididos, faltando al respeto a unos y a otros, atacando sin ton ni son y poniendo a “parir” a unos y a otros. Señores, las fabricas contaminan… pero dan mucho dinero y puestos de trabajo. ¿Por qué unos no ven una cosa y otros no ven la otra? Las fábricas tienen un ciclo de vida, que se acabará, eso seguro, y si en los años 60-70 se hubiera decidido poner hoteles, y vivir del turismo… ¿nos quejaríamos de la masificación? ¿Nos gustaría tener una Marbella o un Benidorm aquí? Eso nunca lo sabremos, porque se decidió en aquel entonces apostar por la química, pero señores, no se puede volver atrás. NUNCA sabremos que hubiera sido de Huelva sin el Polo… y que hubiera sido de Huelva con el turismo.
Publicado por lahuelvacateta on Sábado, 8 Diciembre 2007
Los onubenses vivimos a pocos metros de un área de alta contaminación radiactiva. ¿Verdadero o Falso?
Eso es lo que me gustaría saber a mi, pero desgraciadamente no nos llega toda la información para que sepamos la verdad. Hay intereses económicos y políticos y como siempre en estos casos los perjudicados somos los ciudadanos. Tristemente hay una mayoría de onubenses que prefieren no pensar sobre la bomba de relojería que tenemos cerca, preferimos entonar un “ojos que no ven, corazón que no siente”, ya que al fin y al cabo, la industria es el motor económico de esta ciudad.
He visto hoy una noticia en un periódico sobre nuestros fosfoyesos y he intentado documentarme obteniendo los siguientes datos, espero que os sirvan para sacar vuestras propias conclusiones.
Para empezar expliquemos que son los fosfoyesos: Para producir el fósforo se trata una roca, la fosforita, con ácido sulfúrico. En este proceso se obtienen, por un lado, fertilizantes y ácido fosfórico, y por otro, residuo de yeso. La suma de estos dos últimos es un residuo denominado fosfoyeso. La fosforita tiene en su composición metales pesados como arsénico, plomo, mercurio y cadmio que pasan de la fosforita a los fosfoyesos al no haber ningún tratamiento que los elimine.
Las empresas Fertiberia y Foret obtuvieron la concesión administrativa para el vertido de yesos en 1968. Desde entonces empezaron a verter sus residuos en las marismas del río Tinto (principalmente Fertiberia) hasta alcanzar las actuales cifras de 120 millones de toneladas de fosfoyesos, que se encuentran situados a tan sólo 500 metros de la barriada de Pérez Cubillas y que ocupa una superficie de 1200 hectáreas.
En diciembre de 1995 la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía autorizó la “reordenación de vertidos de yesos”, permitiendo su acumulación en altura (hasta 25 m) para evitar ocupar nuevas superficies de marisma virgen. En la actualidad se ha llegado a una altura de 18 metros a la que hemos de sumar los 7 metros de hundimiento del suelo debido al tremendo peso de tal acumulación de fosfoyesos.
El 31 de diciembre de 1998 se rompió una de las balsas de fosfoyesos “reordenadas” soltando al río Tinto, según las cifras oficiales, 50.000 metros cúbicos de aguas ácidas metales pesados y otros tóxicos como fluoruro, fosfato y arsénico.
El Congreso de los diputados notificó en Febrero de 1999 al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de la necesidad de elaborar un estudio que permitiese realizar un Diagnóstico Ambiental y Sanitario de la Ría de Huelva. Dicho informe, finalizado en 2004 por el CSIC, reveló la existencia en la zona de elementos radiactivos como el uranio-238, uranio-235, radio-226, polonio-210 y plomo 210, además de radón 222. La concentración media de uranio en el fosfoyeso es cinco veces superior a la de un suelo no contaminado. Además, las concentraciones de Radio 226 y de Plomo 210 son unas 20-30 veces superiores a las de un suelo normal. El informe del CSIC advierte: “los anteriores elementos radiactivos y sus descendientes son emisores gamma, por lo que pueden suponer un riesgo radiológico para las personas que realicen actividades sobre las balsas sin cubrición que actúe como blindaje.”
Programas de televisión nacionales denuncian públicamente la situación de las balsas de fosfoyesos en espacios como “Línea 900″ y “Reporteros” (TVE), “1-Equipo” (Cuatro) y “Diario de” (Tele5). La intención de estos programas es buena pero en ocasiones rayan en el alarmismo general y en la falta de documentación (salvo excepciones), dibujando una Huelva peor que Chernobil. Es en ese momento cuando el Laboratorio de Radiología de la Universidad de Huelva a través de su catedrático de física experimental, Juan Pedro Bolivar, desvincula cáncer y fosfoyesos.
Afortunadamente en Julio de 2007 se resolvió la sentencia de la Audiencia Nacional contra Fertiberia, en la que se admite la caducidad de la concesión para el vertido de Fosfoyesos en las Marismas del Tinto. El plan de recuperación de la zona consiste en el enterramiento de los fosfoyesos y en el plantado de vegetación, lo cual supone más peso para una ya de por si, frágil marisma.
El pasado martes 4 de Diciembre de 2007, el laboratorio francés especialista en mediciones de radiactividad, CRIIDAD, ha hecho público el resultado de sus recientes investigaciones en la zona. En este estudio se ha detectado una radiación gamma entre 5 y 38 veces superior a la normal de tal manera, que la población, y muy en particular los trabajadores que llevan a cabo actividades en esa zona, se ven expuestos a un riesgo radiológico muy significativo. Además, el laboratorio francés concluye que esos vertidos producen constantemente un gas radiactivo, el radón 222, que se dispersa en la atmósfera. Este gas es de carácter cancerígeno y en exposiciones prolongadas se estima que sería responsable del 10% de los cánceres de pulmón. Bruno Chareyron, responsable de la investigación, señala que los vertidos no deberían de seguir en la zona: “no hay impermeabilización por debajo y no existe prácticamente por arriba y hay un contacto continuo con el agua”. Asimismo recomienda que los vertidos sean retirados y se traten como residuos radiactivos, alojándose en contenedores estancos y almacenándose en un emplazamiento para tal fin que presente garantías de confinamiento a muy largo plazo.
Hay algunas voces que dicen que la radiactividad de los fosfoyesos se da unicamente a ras de suelo y es equiparable a la de un teléfono móvil… Yo les preguntaría: ¿Eso justifica que tengamos tal cementerio radiactivo?, ¿es natural tener un teléfono móvil de 120 millones de toneladas y 1200 hectáreas?, ¿acaso mi teléfono móvil desprende un gas radiactivo?, ¿en Huelva no sopla el viento?, ¿qué sucede si el viento sopla hacia Huelva y respiramos ese gas y ese polvo con micro-partículas radiactivas?
No os preocupéis, que nos lo van a tapar con tierra y vegetación, para que no lo veamos por Google Earth y así la gente de Huelva ya no piense más en fosfoyesos, ojos que no ven… Me enseñaron en el colegio que la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma ¿por qué no transformar esos fosfoyesos en otra materia utilizable? ¿por qué no reciclarla?