Publicado por lahuelvacateta en Viernes, 20 Noviembre 2009
Nos ha mandado un correo electrónico Alejandro poniéndonos en conocimiento de la noticia que había visto en la edición digital de El País. Considero oportuno reflejarla tal cual aparece en este diario:
La Guardia Civil encontró trazas de uranio, cobre o aluminio en los fosfoyesos que la empresa onubense Fertiberia vende como “enmienda en tierras de cultivo” del Bajo Guadalquivir. En un informe del Seprona se detalla que estos subproductos, que son los residuos de la fabricación de abonos, presentan “elevados contenidos en sulfato, calcio, sodio y fósforo, destacando además la presencia de uranio”. Los fosfoyesos se venden para corregir el PH de la tierra.
“El uso de fosfoyesos en agricultura, de forma intensiva o continua, puede producir la acumulación de metales tóxicos como el uranio”, advierte la Guardia Civil. El caso primero estuvo en el Juzgado de Instrucción 4 de Huelva y ahora está “en el de Lebrija (Sevilla)”, según ha asegurado hoy Greenpeace. Esta asociación ha reclamado que cese la venta de este tipo de producto. Según esta organización, “la comarca más afectada es por estas prácticas es la del Bajo Guadalquivir, frente al parque nacional de Doñana”.
Poco hay que añadir, la noticia por si misma ya deja en su sitio a Fertiberia.
Dicha noticia ha tenido cobertura nacional y no sólo ha aparecido en El Pais, sino también en El Mundo, La Razón, ADN, Europa Press, Huelva Información, Viva Huelva, etc. El único diario local que “extrañamente” ha decidido eludir su publicación, ha sido el Odiel Información. ¿Por qué será?
Publicado por lahuelvacateta en Lunes, 16 Noviembre 2009
Estamos tomando como buena costumbre el señalar a principio de semana las actividades culturales más interesantes que se dan durante la misma. No pretendemos convertirnos en un referente en la materia puesto que no es nuestra especialidad, pero creo que no está nada mal que pongamos en conocimiento de los onubenses alguna de las actividades que consideramos más llamativas. Para esta semana elegimos dos:
Por supuesto, el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, que celebra estos días la edición número 35. Es una cita ineludible para los amantes del cine y de la cultura iberoamericana. Tiempo habrá de hacer crítica constructiva, ahora es momento de promocionarlo y enorgullecernos de él, no nos damos cuenta de lo que tenemos. Pocas son las ciudades que tienen un festival de cine como este, y menos aún con tanta solera como el nuestro. Y no es sólo ir al cine, hay muchas interesantes actividades que se pueden realizar, para los interesados dejamos la web www.festicinehuelva.es. Disfrutadlo.
La otra actividad que queremos señalar es la que titula este artículo y de la que nos ha puesto en conocimiento Carax. Se trata de unas jornadas en la Universidad de Huelva de llamativo nombre: “Huelva tiene fosfoyesos y químicos contaminantes: ¿Queremos una ciudad diferente?”. Es un ciclo de conferencias y mesas redondas en las que se dará una visión integral de la situación medioambiental en Huelva a través de una exposición fotográfica y análisis de científicos, activistas, ecologistas, economistas, arquitectos, juristas, agentes sociales y políticos. La inauguración será en el Salón de Actos de Enfermería, a las 16 horas del día 18, y la inscripción (gratuita) puede hacerse hasta minutos antes de la apertura. Patrocinan el Vicerrectorado de Extensión Universitaria, la Facultad de Derecho, la Escuela Universitaria de Trabajo Social, el Departamento Anton Menger, el CARUH y la Fundación Cajasol.
Sin duda, una excelente cita que esperemos pueda responder a las preguntas que hemos ido planteando en este blog desde el principio. Invitamos a todos nuestros lectores a que asistan, y si lo desean que preparen un artículo contando sus impresiones y conclusiones. Independientemente de lo que se pueda decir en esas conferencias, para mí Huelva tiene potencial de sobra para encontrar otras vías de desarrollo que no se basen únicamente en la contaminante química básica, aunque es evidente que no se puede decir que no a la industria de un día para otro. Eso sí, cada día que pasa perdemos un día en buscar alternativas para Huelva y no hay por qué pensar necesariamente en el turismo. Pensar en nuestro futuro es algo que ha de hacer esta generación, este es el momento, de la misma forma que en los años 60 recibimos la industria química como motor de desarrollo para una región degradada, ahora es el momento de cambiar el chip y volver a buscar cómo potenciar la vieja Huelva. Me quedo con el siguiente extracto del tríptico de las jornadas que podéis visitar aquí:
“Las circunstancias agresivas a la riqueza de los ecosistemas del entorno de Huelva, a su medioambiente y a la posible afección peligrosa a la salud de los ciudadanos y ciudadanas onubenses, provocadas, entre otros motivos, por la acumulación de gases y sustancias químicas contaminantes provenientes de las fábricas del “Polo Químico” de Huelva, junto con la incidencia de otros factores añadidos como la crisis económica del sector químico básico instalado en nuestra ciudad desde hace 40 años, nos insta a indagar con una metodología multidisciplinar, salidas y soluciones prácticas alternativas a un modelo de desarrollo capitalino que se está demostrando, por la tozudez de los hechos, ya caduco y en proceso de transformación: ¿Qué alternativas reales y no traumáticas podemos ofrecer a la sociedad de Huelva para conseguir una ciudad avanzada económicamente y al propio tiempo saludable, en el marco de su riqueza medioambiental inigualable?”
Estas son las fotos del antes y el después del Parque de Isla. Comprobad con vuestros propios ojos cómo se han cargado la única zona verde de esta población. ¿Dónde están los ecologistas?
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), ha condenado a la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Huelva a pagar una indemnización de 1,3 millones de euros a Endesa por los daños y perjuicios ocasionados por el retraso de la concesión de la licencia de obras para la central de ciclo combinado de la punta del Sebo. No voy a entrar en discusiones sobre la utilidad o no de la central, puesto que ya se discutió largo y tendido en un artículo anterior (el que tenga interés puede verlo aquí) . Lo que sí voy a hacer es criticar una serie de aspectos que rodean esta sentencia y que huelen a podrido como la carroña.
Lo primero discutible es la cara dura de Endesa. El PGOU no permite la construcción de nuevas instalaciones industriales en la punta del Sebo. La empresa construyó una central TOTALMENTE nueva al lado de la antigua y lo ha llamado “modernización de las instalaciones”. Cualquiera que tenga desarrollada la capacidad de diferenciar objetos separados podrá comprobar que en la actualidad hay DOS centrales en la punta del Sebo, la antigua (actualmente en fase de desmontaje) y la nueva (sí, esa que tiene unos versos preciosos de Juan Ramón hablando del “vergel” de Huelva, y que constituyen un insulto descarado). El ayuntamiento (del PP) estuvo en contra de esta construcción puesto que no cumplía el PGOU, es por esa causa por la que se retrasó la licencia de obras. Los jueces del TSJA (unos señores incapaces de diferenciar agrupaciones de formas geométricas sobre un fondo azulado, y que van vestidos de negro cual inquisidor Torquemada) dieron la razón a la empresa, por lo que ésta pidió hasta 27 millones de euros de indemnización. Gracias a las negociaciones se ha conseguido reducir esa suma, pero ahora con esta sentencia, se suman 1,3 millones a la deuda del Ayuntamiento, deuda aumentada en los últimos años por la desastrosa gestión económica del PP en la alcaldía, y que tendremos que pagar todos los onubenses.
Pero he aquí que aparece en escena el PSOE, avalanzándose como buitres sobre la carroña, y en lugar de formar bloque común con el Ayuntamiento (porque la deuda la pagaremos TODOS), le dan la razón a Endesa y culpan al Ayuntamiento de meterse en estos berenjenales. El portavoz de Izquierda Unida ha declarado que “Es vergonzoso cómo el PSOE se alegra de la sentencia y el PP echa balones fuera, en su juego de desgaste”. Está claro que es más importante el hacer daño al contrario que el solucionar los problemas reales de la gente que les ha votado y gracias a los cuáles tienen esos sueldazos a final de mes. El mismo ejemplo que vemos en el gobierno central, pero cambiando los colores. Y la casa sin barrer…
Endesa, TSJA, PP, PSOE, IU, las eternas disputas que al final pagamos todos con la subida de tasas, mientras que los que deben velar por los intereses de los ciudadanos dan muestras de su incompetencia, tanto los políticos comos los jueces, esos que forman parte de uno de los poderes más desprestigiados de la sociedad democrática española por culpa de ellos mismos y de las leyes de los otros.
Publicado por lahuelvacateta en Viernes, 25 Septiembre 2009
Un colaborador de La Huelva Cateta de Isla Cristina, se ha puesto en contacto cono nosotros para transmitirnos su denuncia sobre el arboricidio que el Ayuntamiento de esa localidad lleva a cabo en un conocido parque de la misma. Pese a que pasa de nuestra “competencia” no queríamos dejar de darle la oportunidad de expresar su queja:
El Ayuntamiento de Isla Cristina lleva días arrancando con excavadoras rosales y árboles en el Parque Central de isla Cristina, pues ha decidido cargarse el parque y sustituirlo por un recinto ferial, edificando casetas fijas para celebrar todo tipo de ferias, instalar las atracciones, edificar una caseta municipal, además de otras privadas y un escenario para conciertos. Todo ello, a base de destrozar un parque cuyas especies vegetales están arrasando sin contemplaciones.
La parcela catastral que se corresponde con el parque es la número 21042A00609018, aparece en la oficina virtual del catastro con la calificación de JD (jardines y zonas deportivas). Se le cambia el uso de forma ilegal, perdiendo una importante zona verde y edificando un recinto ferial en pleno centro de la poblacion, con la contaminación acustica y ambiental que ello conlleva.
Se encuentra publicado en el BOP del día 23 de junio. Se van a gastar más de dos millones de euros en destrozar esta zona verde. Los vecinos hemos protestado reiteradamente en el ayuntamiento, pero nos dicen que la decisión no tiene vuelta atrás. Ante nuestras protestas, han metido las excavadoras en el parque y se arranca la rosaleda.
Publicado por lahuelvacateta en Jueves, 17 Septiembre 2009
Ayer martes día 15 tuvo lugar otro vertido de petróleo en Huelva, el segundo desde el que ocurrió en Julio, aquel que ya fue denunciado en este blog y que incluso afectó a Doñana.
El de ayer ocurrió a las 9:12. A esa hora se detectó en las proximidades del Espigón, el dique Juan Carlos I, una mancha de crudo de unos 500 metros de largo por 50 de ancho. ¿El responsable?, Cepsa de nuevo, en las típicas operaciones de descarga que su refinería de la Rábida realiza en la monoboya ubicada a una milla marítima del Espigón de Huelva. Sí, la misma refinería de la Rábida que Cepsa publicita en los distintos medios de comunicación como limpia y consecuente con el medio ambiente.
Imagen: http://www.vivahuelva.es/
Afortunadamente, este vertido no ha sido tan grave como el de los 12 kilómetros de Julio. Tanto la Subdelegación del Gobierno en Huelva como Cepsa apelaban a las condiciones meteorológicas favorables, a la ligereza del producto y la pequeña cantidad desprendida para que el vertido “se evaporase”, tal y como he podido leer en el diario Odiel Información.
Me asalta la misma pregunta de siempre, ¿por qué hemos de aguantar esto constantemente?
Por si fuera poco no sólo se está ampliando la refinería, sino que también está prevista la construcción de la refinería de los Santos de Maimona en Badajoz, de la empresa Gallardo S. L. que necesitará también descargar el petroleo en la costa de Huelva, multiplicando aún más si cabe, los riesgos medioambientales, y para ese turismo que abandera Mario Jiménez (PSOE). Qué fácil es llamar falsos y traidores a los onubenses que abogan por una Huelva más limpia:
Publicado por lahuelvacateta en Martes, 8 Septiembre 2009
Llevaba algunos días queriendo escribir algo sobre la noticia por parte de Carrefour de retirar las bolsas de plástico de sus centros comerciales en la línea de cajas, es decir, las que dan a los clientes para que envasen sus compras. Pero el otro día leí un editorial en el diario local Viva Huelva que estaba dedicado a esto mismo, y como no puedo estar más de acuerdo con el autor del mismo, lo reproduzco tal cual para que nuestros lectores le echen un vistazo, y así abramos lo que espero sea un interesante debate, yo tan sólo añadiré unas líneas al final:
Ecología o negocio
La sostenibilidad está de moda y siempre que provoque no sólo un ahorro energético, sino sobre todo que incentive y favorezca la educación en materia de respeto medioambiental merece un reconocimiento. Y en este sentido, la decisión de Carrefour de retirar todas las bolsa de plástico de sus establecimientos para sustituirlas por otras de papel reciclado debe ser aplaudida, ya que implica dejar de utilizar un producto que es de los más dañinos para la naturaleza, ya que la destrucción total de una bolsa de plástico se calcula en cerca de 400 años. Sin embargo, no cabe llamarse a engaño. Detrás de la decisión de la multinacional francesa se esconde también un buen negocio que no debe pasar desapercibido, ya que se habla de esta decisión puede representar un beneficio de cerca de dos millones de euros al año entre lo que se va a ahorrar al retirar estas bolsas y en lo que va a ingresar al vender, al precio de cinco céntimos, las nuevas bolsas de papel.
Se trata, por tanto, de un negocio, que posiblemente se acabe extendiendo al resto de grandes superficies, bajo el amparo de una apuesta por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, pero un negocio al fin y al cabo. Por eso, tanto desde el lado de los ecologistas como el de los propios consumidores se ha defendido esta propuesta, sobre todo por lo que tiene de sensibilización al ciudadano sobre la necesidad de utilizar materiales reutilizables como el papel o de no abusar, como se suele hacer, de un consumo desmedido de estas bolsas de plástico sin pensar en las consecuencias que pueda tener para la naturaleza, aunque también se haga especial hincapié en que todo el dinero que se va a ahorrar la empresa se debería reinvertir en los clientes y no acabar sólo en el apartado de beneficios de la multinacional.
Y aunque parte de estos beneficios se podrán perder si se vuelve, como cabe esperar, a la vieja tradición del carrito de la compra, que evitará que se consuma, y se paguen, las bolsas de papel, también es justo resaltar que lo que está haciendo Carrefour no es sólo una apuesta por el medio ambiente, sino una operación de marketing, totalmente legítima, para vender una imagen y, de paso, hacer un negocio.
Está claro que ahora Carrefour se está vendiendo en los medios como una ONG, cuando su único objetivo es hacer caja cobrando las nuevas bolsas mientras que se va cumpliendo de forma anticipada la normativa europea.
A los onubenses esta medida probablemente nos resulte muy impopular, porque al menos en Huelva sabemos sacarles provecho, y para nosotros esas supuestas “bolsas inútiles” no lo son tanto. Nos sirven para transportar muchísimas cosas, pero su principal uso es como bolsas de basura, y como muestra tan sólo hace falta fijarse en cualquier contenedor y comprobar cómo abundan no sólo las del Carrefour, sino también del Mercadona, del Lidl, del Jamón, etc. Lo que va a pasar ahora es que las bolsas de basura que nos salían “gratis” ahora habrá que comprarlas en esos mismos centros comerciales que tanto abanderan un consumismo disfrazado de ecología.
No obstante, es obvio que había que tomar una medida, los datos así lo justifican: 400 años tardan en degradarse en el medio ambiente y sólo el 10% de las que se utilizan en nuestro país se reciclan, con lo cual con su desaparición mejorará el planeta. Así que volvemos a los tiempos en los que nuestras madres nos mandaban a por el pan con una “talega” o a por la fruta con un cesto. Pero… me queda una duda, ¿qué pasa con los millones de cosas que están forradas de plástico, acaso el envoltorio de un paquete de tranchetes no contamina?
Publicado por lahuelvacateta en Miércoles, 26 Agosto 2009
Hemos recibido un par de correos electrónicos relacionados con el reciclaje de basuras y hemos decidido ponerlos juntos en el mismo post:
Hola estimados “catetos”, hoy quiero que prestéis atención a los contenedores de colores que hay por doquier, una buena idea no lo recrimino, ya que nos enseña a clasificar los desperdicios según el material del que están fabricados, vidrio-verde, envases ligeros-amarillo, papel y carton-azul. Lo que quiero expresar en estas líneas es el descontrol que hay en Huelva capital (Aguas de Huelva) a la hora de recogerlos. Creo, a mi poco entender, que no se genera la misma cantidad de vidrio, cartón o plastico en todas las zonas, en zona comercial se generará más cartón y plástico, que en una zona de copas, y en éstas más vidrio que en el resto, lo mismo que cerca de un colegio habrá más papel. Pues bien, con este primer dato y haciendo un seguimiento de las zonas más o menos pobladas, comercios (tipos de comercios, etc) y un buen programa informático se puede llegar a saber qué contenedor se llenará antes, el azul de la zona uno, el verde de la tres o el amarillo de la cinco (por poner un ejemplo) y no esperar a que se llenen y los usuarios los dejemos encima del contenedor o en los alrededores, con la mala imagen que da y el mal olor. Otra forma es que ciertas personas se paseen por los barrios y observen y tomen datos en una PDA y luego vuelquen dichos datos en un planing. Como véis propongo soluciones, ¿es tan dificil realizar las cosas bien? Bueno amigos “catetos” otro día os escribiré contando más cosas, hasta pronto.
Xulian.
Sinceramente no puedo estar más de acuerdo con este correo. No sé si os pasa al resto de lectores, pero siempre que voy a tirar la basura diferenciada para reciclar me encuentro los contenedores de colores llenos o casi llenos (sobre todo el azul), teniendo que meter las cosas a presión o en caso extremo, teniendo que recurrir a tirarla al de siempre, al orgánico, cosa que está relacionada con el segundo correo que a continuación comentamos. Por otra parte, pienso que se debería invertir en modificar los contenedores para que todos estén aptos para el reciclaje, y no que hay zonas en las que ni siquiera los hay. Además, todos deberían contar con un diseño similar para reducir el impacto visual, y disponer de un simple pedal para abrir la tapa, lo que facilita mucho la tarea de arrojar la basura cuando se va con las manos ocupadas. Estas características son las que cumplen los nuevos contenedores que Giahsa está colocando por los pueblos de la provincia a los que da servicio, aunque tienen exactamente el mismo problema que tenemos en la capital:
Buenas, os mando un video grabado en El Portil hace una semana:
Podéis ver cómo el operario de Giahsa tira toda la basura (cartones, etc) en el contenedor de residuos orgánicos, habiendo justo al lado contenedores para reciclar.
A mí no me parece problema del operario (aunque deba de dar ejemplo), ni del ciudadano que lo deja fuera por falta de espacio, si no más bien de la eficiencia en la recogida planteada por la empresa. ¿Tan difícil es aplicar el método que sugiere el primer correo, un mayor control del llenado?
Para terminar, también me pregunto por el reciclaje en sí, es decir, ¿en qué contenedor colocamos todas aquellas cosas que no son vidrio, papel, cartón, envases o materia orgánica? Tal y como se plantea en los comentarios del blog antes mencionado: ¿dónde tiro el cristal roto de la ventana, la porcelana de la abuela, el corcho de mi pantalla plana, la madera, el aceite que sobra de la freidora, la rueda pinchada de la bicicleta, etc? Habría que hacer una campaña formativa hacia la ciudadanía.
Como sabrán ya nuestros lectores, la empresa Gallardo S.L. con el apoyo de la Junta de Extremadura, el consentimiento de La Andaluza y la presión de medios afines como el diario onubense Odiel Información, planea la construcción de una refinería en el sur de Badajoz, concretamente en la población de Los Santos de Maimona.
Para el funcionamiento de la refinería es necesario que llegue el petroleo a refinar y éste viene en petroleros que llegan hasta las costas. La idea es construir un oleoducto que cruce partes de nuestra provincia y zonas tan sensibles como el Parque Natural Sierra de Aracena, para permitir el transporte del crudo desde las boyas que se colocarían en las costas de Huelva hasta la Refinería Balboa.
De construirse la refinería, el tráfico de petroleros en las costas onubenses aumentaría hasta en 100 más al año con el riesgo de accidentes que eso supone. Y así sucedió el pasado 30 de julio, en el que denunciamos un derrame de 5 a 30 metros cúbicos de crudo durante una operación de descarga, que provocó una mancha de 12 kilómetros y que afectó a varias zonas del litoral, entre ellas, el Parque Nacional de Doñana.
A los pocos días, encuentro en Internet otra noticia relacionada con vertidos, pero en esta ocasión en Francia. Se trata de una fuga detectada el 7 de agosto en un oleoducto en el departamento de Bouches-du-Rhône (en el sureste del país galo), que ha provocado un auténtico desastre natural. Se han derramado 4.000 metros cúbicos de petróleo bruto, creando una mancha de dos hectáreas de tamaño en la reserva natural de Coussouls de Crau. Una imagen vale más que mil palabras:
No quiero ni imaginar la catástrofe que podría ocasionar un vertido de esa magnitud en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, máxime cuando la propia empresa Gallardo S.L admite la posibilidad de “un vertido cada 10 años” y además no proporciona “ningún protocolo ni medida de actuación cuando se produzca“. Indignante.
La línea submarina que transporta el petróleo desde los petroleros que no pueden entrar por la barra de Huelva hasta la refinería, ha sufrido un derrame de crudo durante una operación de descarga. El vertido ha producido una mancha de 12 kilómetros. El plan de limpieza ha sido activado rápidamente, pero la mancha ya ocupaba una gran extensión.
Esperemos que el vertido sea controlado de forma rápida y se evite su llegada a las costas. El petróleo en la orilla es, además un desastre ambiental, una mala imagen para el turismo que acude a nuestras playas.
Durante años hemos visto petroleros en la boya de descarga. Los bañistas de las playas de Mazagón, Punta y el Espigón siempre hemos pensado en la posibilidad de que algún día ocurriera un accidente en esa boya. Las medidas de seguridad son muy fuertes y la mayoría de vertidos han sido controlados de forma más o menos rápida. Aún así, el último que recuerdo llegó hasta la playa de la barra de El Rompido.