Siguiendo con la última costumbre que estoy teniendo de hacer compendio de noticias, resaltaré las dos que he visto esta semana que más me han llamado la atención. Por un lado la presentación que ha tenido Huelva en Fitur (la Feria Internacional de Turismo que se celebra en Madrid) que según he leído ha sido todo un éxito. Lo que más ha llamado la atención del stand onubense (además del jamón gratis) ha sido la futura estación del AVE de Huelva con su increíble torre. Probablemente os estéis preguntando… ¿pero la alcaldía de Huelva no estaba en contra del proyecto de Santiago Calatrava? ¿cómo es que lo ha llevado al stand de Fitur?, yo también me lo pregunto, pero en fin, me alegro de que reine la cordura, se olvide el politiqueo y al menos se mire con orgullo ese futuro proyecto que, a pesar de todas las dificultades que pueda tener para su realización, servirá para mejorar Huelva.
La otra cosa que me ha llamado la atención ha sido la mención que se ha hecho durante toda la semana al mondongo que se está construyendo en la Plaza de las Monjas. Os cuento un poquito de que va esto: resulta que el 1 de Julio de 2006 comenzó la reforma de la Plaza de las Monjas, pasando del estado que tenía antes, al estado actual. Entre las reformas que se planearon estaba contemplado el arboricidio de unos grandes Ficus para dar más amplitud y visibilidad al recinto.

Pero lo contradictorio del asunto estaba en que dentro de las reformas se contemplaba la construcción de un nuevo quiosco-bar en la parte posterior de la plaza. A mi me da por pensar (quizás me equivoque) que el motivo de la construcción de dicho quiosco era para financiar parte del costo de la reforma de la plaza. El caso es que para el proyecto del bar, el Ayuntamiento sacó un pliego de condiciones que la empresa adjudicataria tenia que cumplir. Entre estas condiciones venía una que limitaba el tamaño de la edificación en 105,19 metros cuadrados, con lo que incumplía el PGOU que establece un máximo de 100. Finalmente una empresa se quedó con la obra y construye el actual edificio, y el pasado martes el Colegio de Arquitectos de Huelva presentaba un informe con alegaciones jurídicas en las que se solicita la paralización de la obra o incluso la demolición, ya que entre otras cosas, el edificio que se está construyendo sobrepasa los 203′91 metros cuadrados. Además, dicho edificio se ha estado realizando durante siete meses sin licencia de obra.


Lo peor de todo es que con este mamotreto se está vulnerando el Plan Especial del Casco Histórico que “para los quioscos de terrazas establece un diseño mayoritariamente acristalado que minimice su presencia en el espacio urbano”.
A mi particularmente (y según he visto en los periódicos a la amplia mayoría de los onubenses) me parece mal que se construya un mondongo en la plaza más característica y emblemática de Huelva, ya que con ese edificio, la plaza se va a ver notablemente reducida, no sólo por el edificio en sí, sino también por las mesas que se pongan en el futuro en su terraza. La plaza de las Monjas siempre ha sido un espacio diáfano y abierto y se nos está quitando gran parte de ella con este nuevo bar-cafetería. No es sitio para ese bar, si se quería una cafetería en la plaza se podía haber puesto en los bajos de los edificios que la rodean, y no “en medio”.
Es una verdadera pena porque dicho mamotreto se ve desde el principio de la Gran Vía, desde la Plaza del Punto.
A ver qué es lo que pasa… seguro que se terminará de construir después de que corran maletines y jamones de mano en mano, pero por mi, que se derribe.
Sr. Rubio.
Fuentes: Odiel Información, Viva Huelva.