La Huelva Cateta

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El Ayuntamiento de nuestros abuelos

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en martes, 27 noviembre 2007

Daré un ejemplo de la desidia onubense, esa dejadez que tanto nos caracteriza y nos ha caracterizado a lo largo de nuestra historia. Es un caso antiguo, pero que no está mal que sepamos de él, ya que nos hará comprender mejor nuestro pasado. Me refiero al antiguo Ayuntamiento.

Los onubenses no tuvimos un ayuntamiento en condiciones hasta la segunda mitad del siglo XIX. Antes de tenerlo las reuniones del cabildo se realizaban, en los primeros tiempos, en la iglesia de San Pedro, en la misma Plaza de San Pedro e incluso en el Castillo-fortaleza de los Condes de Niebla (del que hablaremos próximamente). Tuvimos casas capitulares en la plaza de San Pedro y a fines del siglo XVII en la plaza de las Monjas. Pero hasta la segunda mitad el siglo XIX no tuvimos un Ayuntamiento en sí, un edificio apropiado para sus funciones. Estaba situado en la, por aquel entonces, bonita “Calle del Puerto”, repleta de edificios característicos de la bonita arquitectura onubense. En la foto de a continuación podemos ver a la izquierda el edificio de la Diputación Provincial, también de bella factura, y junto a él, el antiguo ayuntamiento.

La falta de espacio hizo que se hicieran numerosas reformas y ampliaciones hasta que la creciente población onubense necesitó de un edificio de mayores dimensiones y se tomó la acertada decisión de construir el actual en la Plaza de la Constitución, un bonito edificio inaugurado en 1950 siendo los autores del proyecto Herrero y Sedano y con un estilo escureliense, inspirado en la España imperial.

¿Pero qué pasó con el antiguo? Durante unos años alojó a “La Huelva Farmaceútica” un almacén de productos farmacéuticos y después… lo de siempre: Fue derrumbado junto con la Diputación y construyeron un “pestiño” de edificio, con un “precioso” pasaje que une la calle Puerto con la calle Isaac Peral. Lo más destacable del pasaje es su “sofisticada” iluminación, todo un prodigio.

¿Por qué no conservar los dos edificios (el de la diputación y el del ayuntamiento) como se hizo con el Palacio Mora Claros, el Colegio de Arquitectos, La Botica o el edificio de la UGT (antigua clínica)?. Algunos dirán: “eran otros años en los que no se prestaba atención a eso…”. Es triste que no hayamos podido conocer esos edificios y otros muchos, pero lo más triste es que seguimos actuando de la misma manera.

Sr. Rubio

17 comentarios para “El Ayuntamiento de nuestros abuelos”

  1. Snoopy said

    Jolines, me acabais de sorprender. Si señor.

    No sabia yo de que hubiera habido otro ayuntamiento en Huelva… y encima en esa zona.

    La verdad que la iluminacion no es muy bonita…. jejeje.Pero bueno, tambien creo que donde esta el Ayuntamiento ahora es mejor sitio… pero que feo es el “joio” 😀

    Bueno, pues un saludin a todos

  2. lahuelvacateta said

    El Ayuntamiento actual me parece bonito, es muy parecido al de Madrid, os dejo dos enlaces para que lo podáis comparar: Ayuntamiento Madrid, Ayuntamiento Huelva.
    Es estilo escureliense, inspirado en el Escorial. Lo malo es que su construcción fue partícipe del derribo de la iglesia de San Francisco.

    Saludos!

  3. Northman said

    La construcción del ayuntamiento actual no derribo la iglesia de san Franciso. No se si pudo derribar parte del convento pero la iglesia fue derribada años mas tarde de la construcción del ayuntamiento porque estaba agrietada…

  4. Northman said

    Hoy paseando por el centro me he acercado a ver un edificio que habian derribado conservando la fachada. No era una fachada espectacular pero tenia sus cosillas: azulejos, ventanas enmarcadas con unos ladrillos haciendo dibujos geometricos, una cornisa haciendo dibujos. El caso es que el edificio lo derribaron y conservaron la fachada anclada a un andamiaje. Se ha pegado así bastantes dias y hoy he al acercarme para ver si la obra había comenzado me he encontrado con que ya no hay fachada….si señores, la han derribado también (si la pensaban derribar no entiendo para que tanto andamiaje). Otro ejemplo mas de edificio que desaparece. De todos modos viendo las “restauraciones” o “conservaciones” que se hacen en Huelva… en fin, un dia acabará todo esto, cuando ya no haya nada que tirar.

  5. Snoopy said

    La fachada se cayó sola, pensaban dejarla. Con lo cual, “hombre del norte” debemos de informarnos antes…

  6. Northman said

    La fachada se caeria sola igual que se cayó sola la del edificio de la calle Hernán Cortés esquina calle Rascón, igual que se cayó sola sfera, igual que se cayó sola el bar San Pedro… por lo visto en Huelva no tenemos todavía la suficiente capacidad técnica para mantener fachadas en pie porque la mitad de las veces que se va a conservar alguna se cae o hay que romperla para meter la maquinaria (gota de leche) y luego hacer un pastiche a modo de remiendo.
    Ahora espero que si estaba catalogada obliguen a reconstruirla de nuevo tal y como era.

    un saludo

  7. Sr. Rubio said

    Señores, estamos en Huelva. Me imagino al constructor y al arquitecto, preocupados por cómo meter la maquinaría para empezar la obra. El arquitecto investiga una fórmula que va a retrasar la obra y que va a costar x euros. El constructor hace números y comprueba que una buena pata de Jamón y una caja de Luis Felipe cuesta menos y ahora que se acerca las navidades no hay nada como un buen regalo culinario… Imaginad vosotros el resto.

  8. Northman said

    Yo no digo que no se intentase conservar la fachada, pero me parece bastante triste (y extraño) que la mitad de las fachadas que se van a conservar acaben en una escombrera. No solo es cuestión de dinero, sino también de sensibilidad (y de cumplir ordenanzas municipales), y si hay que conservar una parte de un edificio hay medios de sobra para conseguirlo.

  9. Ofelia said

    ¿Qué os parece si se hubieran derrumbado El Acueducto de Segovia, La Torre del Oro de Sevilla, o El Anfiteatro de Emérita Augusta? Esto son sólo unos pocos ejemplos de edificios antiguos. Pues bien, según se puede leer en algunos comentarios, éstos deberían haber sido derribados ya que son piedras viejas y sucias. Pero en cambio, en su lugar han sido restaurados y acondicionados para poder ser visitados por todas las personas que lo deseen. Si se destruye nuestro patrimonio, nuestros descendientes sólo podrán contemplarlos a través de fotografías, y no tangiblemente, es decir, poder tocar con nuestras manos y poder ver con nuestros propios ojos lo que tocaron y vieron nuestros ancestros, esto es algo maravilloso ¿no os parece?

    Por tanto,a mi entender aquí no se trata de criticar a ningún partido político. Ahora nuestro Ayuntamiento está dirigido por el PP, pero también ha estado dirigido por el PESOE, y la desidia onubense por conservar nuestro patrimonio no es algo nuevo, sino que es de siempre.

    Haría falta un poco más de sensibilidad, y dejar a un lado el aspecto material.

  10. Snoopy said

    Ofelia

    ¿Comparas Huelva con Segovia, Madrid, Sevilla, Merida….etc?

    No se puede comparar una cosa con otra, ya que aqui en Huelva (por desgracia) no tenemos nada de eso, ni acueductos, ni Torres del Oro, ni nada que se le parezca.

    ¿Que lo poco que tenemos lo tiran? Pues si. ¿Porque? Yo tampoco estoy deacuerdo, pero si lo dejamos y ni el ayuntamiento ni la Junta dan dinero para su rehabilitación, ¿para que lo queremos ahí medio derrumbado?

    Saludos

  11. Sr. Rubio said

    Ese es precisamente el problema, el que no se pongan de acuerdo para ver quien es el que tiene que subvencionar para la rehabilitación y restauración de edificios. Es lo que está pasando con las escaleras de San Pedro.
    Tenemos un acueducto romano bajo el Conquero, teníamos un Castillo que derrumbaron, y también un arco y más cosas. En las excavaciones que se llevan a cabo cerca del Seminario se ha contastado que allí estaba situada la ciudad más antigua de Occidente. En la plaza de las Monjas también han encontrado restos arqueológicos pero los han tapado. Cosas hay y han habido, pero las hemos ido perdiendo y nos da igual, eso es lo verdaderamente triste.

  12. Ofelia said

    Estoy totalmente de acuerdo con el Sr. Rubio.

    El Viejo Platón soñaba con que habría que educar ciudadanos mejores para una polis (ciudad) mejor, más bella y más justa. Esto lo expresa en el conocido “Mito de la Caverna” platónico.

    Para este filósofo, al mundo ideal pertenecen los ideales políticos y morales: bondad, justicia. El saber excluye la posibilidad de error (saber o ciencia). El diálogo de La República es un debate sobre el tema de la justicia como virtud esencial de la vida pública: orden social racional. El trasfondo político es la crisis que está atravesando la Polis (el sistema democrático). El trasfondo ideológico es que Platón propone la idea de unidad de la verdad teórico-práctica. Esta verdad es un principio que desemboca en la importancia de la educación, la educación es un posicionamiento del alma.
    ¿Qué es la virtud? Es la capacidad de un ser, gracias a la cual actúa de manera perfecta y sobresaliente. Platón enumera 5 virtudes en el ámbito moral: la piedad y las 4 denominadas cardinales, éstas son justicia, prudencia, valor y moderación; las tres últimas pertenecen a la parte del alma.

    Se puede afirmar que en este extraño y bello Mito de la Caverna se concentra lo más profundo de todo el pensamiento platónico. El Mito, haciendo uso de imágenes dotadas de una gran fuerza descriptiva, muestra pluralidad de aspectos de su pensamiento: la visión de la naturaleza humana, la teoría de las ideas, el doloroso proceso mediante el cual los humanos llegamos al conocimiento, etc. El Mito está lleno de grandes metáforas y está abierto a numerosas interpretaciones, ha sido y es fuente permanente de inspiración para los artistas y para los pensadores en general.

    Platón describe una gruta cavernosa, en la cual permanecen desde el nacimiento unos hombres hechos prisioneros por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas, de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna y no pueden escapar. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de lejanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza. Por el pasillo del muro circulan hombres cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.
    En este mito, el ser humano sería identificado con los prisioneros. Las sombras de los hombres y de las cosas que se proyectan, son las apariencias, es decir, lo que captamos a través de los sentidos y pensamos que es real (mundo sensible). Las cosas naturales, el mundo que está fuera de la caverna y que los prisioneros no ven, sería el mundo de las ideas, en el cual, la máxima idea, la Idea del Bien, es el Sol, Sol de la Belleza, de la Verdad y de la Sabiduría. Uno de los prisioneros logra liberarse de sus ataduras y consigue salir de la caverna conociendo así el mundo real. Es este prisionero ya liberado es el que deberá guiar y educar a los demás hacia el mundo real, es el símbolo del filósofo.
    La situación en la que se encuentran los prisioneros de la caverna viene a representar el estado en el que permanecen los seres humanos ajenos al conocimiento, únicamente aquellos capaces de superar el dolor que supondría liberarse de las cadenas, volver a mover sus entumecidos músculos podrán contemplar el mundo de las ideas con sus infrautilizados ojos.
    Platón, por boca de Sócrates, nos dice que imaginemos entre el fuego y los encadenados un camino elevado a lo largo del cual se ha construido un muro, por este camino pasan unos hombres que llevan todo tipo de figuras que los sobrepasan, unas con forma humana y otras con forma de animal; estos caminantes que transportan estatuas a veces hablan y a veces callan. Los cautivos, con las cabezas inmóviles, no han visto nada más que las sombras proyectadas por el fuego al fondo de la caverna -como una pantalla de cine en la cual transitan sombras chinas- y llegan a creer, faltos de una educación diferente, que aquello que ven no son sombras, sino objetos reales, la misma realidad.
    Glaucón, el interlocutor de Sócrates, afirma que está absolutamente convencido que los encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos. Debido a la obnubilación de los sentidos y la ofuscación mental se hallan condenados en tomar por verdaderas todas y cada una de las cosas falsas. Una vez Sócrates ha comprobado que Glaucón ha comprendido la situación, le explica que si uno de estos cautivos fuese liberado y saliese al mundo exterior tendría graves dificultades en adaptarse a la luz deslumbradora del sol; de entrada, por no quedar cegado, buscaría las sombras y las cosas reflejadas a el agua; más adelante y de manera gradual se acostumbraría a mirar los objetos mismos y, finalmente, descubriría toda la belleza del cosmos. Asombrado, se daría cuenta de que puede contemplar con nitidez las cosas, apreciarlas con toda la riqueza polícroma y en el esplendor de sus figuras.
    Pero no acaba aquí el mito, sino que Sócrates hace entrar de nuevo el prisionero al interior de la caverna para que dé la buena noticia a aquella gente prisionera de la oscuridad y esclavizada, haciéndoles partícipes del gran descubrimiento que acaba de hacer, a la vez que debe procurar convencerles de que viven en un engaño, en la más abrumadora falsedad. Infructuoso intento, aquellos pobres enajenados desde la infancia le toman por un loco y se ríen de él. Incluso, afirma Sócrates, que si alguien intentase desatarlos y hacerlos subir por la empinada ascensión hacia la entrada de la caverna, si pudiesen prenderlo con sus propias manos y matarlo, le matarían; así son los prisioneros: ignorantes, incultos y violentos.
    Por tanto, El Mito de la caverna trata el tema de la educación, educar ciudadanos mejores para una Polis ideal, bella y justa. Los que salen del interior de la gruta para contemplar el Sol de la Belleza, de la Verdad y de la Sabiduría, deben volver al interior de la cueva para educar a los que permanecen a oscuras en su interior, y mostrarles el Sol.

  13. Northman said

    La pena es que los que salen y ven el sol no vuelven a entrar en la cueva porque hace mucho frio…y porque ya saben que si vuelven los van a tomar por locos.

  14. El Niño de la Ria said

    Pongo aquí un mensaje que deje en otro articulo y que viene como anillo al dedo para Snoopy.

    Claro que podemos ser como Sevilla, Huelva es una ciudad que tiene más de 2000 años, es más, según los restos encontrados en el PP8, Huelva pasa a situarse como la ciudad con los restos más antiguos de occidente, la industria sin embargo solo lleva en Huelva 50 años, teníamos un castillo, arcos y muelles que destruyeron los catetos del siglo XIX, pero esos catetos al menos tenían buen gusto y muchos de ellos construyeron casas como las de la plaza del gran teatro,o la de la calle botica, es decir verdaderos palacios que se repartían por todo el centro y de los que en la actualidad los que quedan se pueden contar con los dedos de la mano a causa de los catetos del siglo XX, catetos que a diferencia de los del XIX tiraron esas casas no para construir unas más bonitas, ni monumentos, si no para construir los mondongos que se citan en esta pagina. Huelva podría tener un centro tan bonito como el de Sevilla, mas chico pero igualmente bello, con monumentos, palacios, estatuas, sumado a lo poco que actualmente tiene, el problema es que la mentalidad sevillana es muy diferente a la onubense y que se moleste quien quiera pero tenemos mucho que aprender de los sevillanos en ese sentido y no solo de ellos, también de los cordobeses, granadinos y de los valencianos, que no tienen monumentos antiguos pero los edificios que hacen en la actualidad son verdaderas obras de arte, un ejemplo sin duda de como una ciudad moderna puede tener monumentos. A caso Moguer es más antigua o es tan grande como Huelva o Sevilla? no señores es por que tienen otra mentalidad.

    Pero aquí no, aquí se le encarga al “primo de pepito” que acaba de terminar la carrera de arquitectura, que haga el mercado o el edificio de turno.

    Miedo me da el pensar como puede ser la nueva estación, teniendo en cuenta el gustazo que tenemos en Huelva para esas cosas.

    Somos una ciudad antigua y podría ser una ciudad con muchos monumentos,ya no los tenemos por culpa de los catetos, ¿que podemos hacer?
    1) conservar los que aun están entre nosotros
    2) Darle utilidad a los que están cerrados, como el banco de España o el mercado de la Merced.
    3) Si peatonal izar pero no de la manera que se esta haciendo, peatonal izar las calles que verdaderamente lo merecen no cualquiera por el gusto de ver el centro entero peatonal izado.
    4) Las construcciones que se realicen en el centro de la ciudad deberían pasar antes por un comite, que estuviera compuesto, por historiadores, arquitectos, licenciados en arte, etc, para aprobar si ese edificio se debe construir o no.
    5) En las zonas cercanas al centro como pescadería, realizar edificios como por ejemplo los que se realizan en valencia o en cualquier otra ciudad, encargándole los bocetos a alguien de prestigio, para que con el tiempo ese edificio pase a se un verdadero monumento.
    6) Fomentar las zonas verdes.
    7) Restaurar los edificios.

    Huelva no tenia poco Snoopy, tenia mucho, ahora es cuando tiene poco.

    Seré muy radical, pero si en mi mano estuviera, a esos señores que “se les ha caído la fachada” les retiraba automáticamente el permiso de obra y no le permitiría volver a construir en el centro. si no saben conservar una fachada por favor márchense del centro de la ciudad.

    Y no seamos tan inocentes por favor, que las fachadas no se caen solas así por que si.

  15. […] de poder de Huelva en los siglos XVI y XVII: el castillo, la iglesia mayor de San Pedro y las Casas del Cabildo.  Pero en el siglo XVI se inicia una tendencia clara a continuar el poblamiento en la parte baja […]

  16. Ziwake said

    no conozco el caso de la fachada concreta que se cayó, pero edificios nuevos que desde antes de que estén terminados ya están dando problemas son para quitarle el permiso de obra y el título al arquitecto.
    por ejemplo el aqualón, que tiene grietas y se moja desde que se abrió.

    y uno que no puedo nombrar, pero que al arquitecto se le olvidó poner las tuberías para el agua de la manguera anti-incendios y tuvo que ponerlas por fuera de la pared. El desaguisado se solucionó con un tono verde para la pared y -creo recordar- rosa para las tuberías.

    más que catetos, algunos arquitectos merecen otro nombre, y lo peor es que no se les puede exigir responsabilidades

  17. D8ni said

    Una foto estupenda del edificio:

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