La Huelva Cateta

Desde 2007 batallando por una Huelva mejor

Archive for 28/09/08

¿Quién dice la verdad?

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en domingo, 28 septiembre 2008

Cada vez que salta a la primera página mediática alguna noticia relacionada con las fábricas del Polo, no tardan en producirse las reacciones de políticos, sindicatos y asociaciones varias pronunciándose al respecto. La última ocasión, por el momento, ha sido la decisión de la Comisión Europea de iniciar un procedimiento de infracción contra el Gobierno de España por permitir que Fertiberia y FMC-Foret, asentadas en la ciudad de Huelva, estén desarrollando su actividad industrial con una Autorización Ambiental Integrada (AAI) emitida fuera del plazo fijado. Y por tanto, hasta donde llega el conocimiento humano, ilegal.

Esta decisión responde a una pregunta planteada por el eurodiputado del grupo Los Verdes, David Hammerstein, quien se ha erigido en una especie de defensor de las causas perdidas relacionadas con el Medio Ambiente y las constantes agresiones que éste sufre en nuestro país, y de forma especial, en nuestra provincia. Ahora, las autoridades españolas deberán remitir las observaciones que crean convenientes, y a tenor de ellas la Comisión Europea adoptará las medidas adecuadas para garantizar el cumplimiento de la normativa comunitaria.

Pero hasta que eso ocurra, se abre la veda para que cada institución responsable de velar por nuestros intereses exponga sus excusas, no ante el Parlamento Europeo, sino en la prensa. La primera en hacerlo, la Junta de Andalucía, cuya área de Medio Ambiente es la encargada de otorgar la dichosa AAI. El delegado del ramo en la provincia de Huelva, Juan Manuel López, en declaraciones a la agencia Europa Press, pidió tranquilidad a los ciudadanos arguyendo que no hay ninguna irregularidad en la concesión de las autorizaciones, que se dieron “en tiempo y forma porque las empresas cumplían los requisitos exigidos”. Es decir, que la Junta lo hizo correctamente, y que el error se debe a “las discrepancias de plazo entre la UE y España”, pasándole al Gobierno la patata caliente de la responsabilidad. ¿Todo ha sido, pues, un malentendido?

En el otro lado de la moneda, sindicatos como UGT respaldan a las fábricas, aludiendo a que se trata simplemente de un procedimiento administrativo contra el Gobierno, como ha afirmado su secretario general en Huelva, Jorge Puente. El argumento de su homónimo de Comisiones Obreras, José Delgado, es igual de simple: “no sé si se podía haber evitado o no, pero infracciones europeas se producen a menudo por no hacer bien las cosas”. He ahí el problema de Huelva, que no se hacen bien las cosas, lo cual no es, a priori, muy alentador.

Por otra parte, Izquierda Unida, cuyo coordinador en Huelva es también portavoz de la Asociación Mesa de la Ría, Pedro Jiménez, apoya la decisión de la Comisión Europea, ya que se corresponde con las denuncias efectuadas tiempo atrás por este colectivo. Jiménez ha criticado a las propias empresas y a las instituciones, Junta de Andalucía, por mentir al afirmar que “las empresas cumplían con todos los requisitos para obtener la autorización”, y al Ayuntamiento de la capital, por mostrarse favorable a la concesión de las licencias, pese a los informes contrarios de los técnicos del consistorio.

Especialmente asombrosa es la actuación del Ayuntamiento de Huelva. Su silencio cómplice no hace sino acrecentar el desconcierto de los ciudadanos. Yo, que me considero un simple y llano hombre de letras, nefasto en las ciencias de la naturaleza, incapaz de diferenciar un roble de un olmo, aún no he leído ningún informe oficial que diga que las fábricas perjudican al Medio Ambiente. Pero aun alguien tan necio como yo sólo tiene que asomarse al balcón de la Ría, divisar sus aguas y otear su cielo surcado por vaporosos efluvios para advertir que algo pasa en la Ría de Huelva. Y que las fábricas tienen algo que ver. El Ayuntamiento, como responsable directo de nuestro bienestar, está obligado a descubrir exactamente, con una mano en la ciencia y la otra en la naturaleza, cuál es el efecto de las industrias para nuestra salud. Y sin embargo, no lo hace. ¿Por qué?

Lamentablemente, cada uno hace la guerra por su cuenta, y protege sus espaldas de manera egoísta. Ni Ayuntamiento, ni Junta, ni Gobierno central hacen nada por aclarar la situación de nuestro entorno. La Unión Europea ha entrado de lleno en el juego y constituye ya un nuevo rol de la actualidad económico-industrial onubense. En los próximos meses, un grupo de europarlamentarios visitarán nuestra ciudad con el objeto de analizar la realidad de Huelva, y de ser los primeros, si procediere, en poner “la cara colorada” a todas las administraciones que supuestamente velan por nuestros intereses. Esperemos que, de una vez por todas, descubramos ya quién dice la verdad en todo este tejemaneje de influencias y falsedades que rodea las industrias. Esperemos, también, que el sabor del jamón serrano y el embriagador efecto del vino condal no obnubilen a nuestros queridos europarlamentarios. ¡Que aproveche!

Nipho.

Posted in Colaboraciones, Medio Ambiente | Etiquetado: , , , , , , , , | 19 Comments »