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El busto de Madame Cazenave

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Lunes, 10 enero 2011

Yvonne Cazenave, más conocida como Madame Cazenave, fue directora del Colegio Francés de Huelva. Un colegio por el que han pasado varias generaciones de onubenses y que se encontraba situado en el edificio del antiguo hospital de la compañía de Riotinto en la calle San Andrés hasta el año 1998. En su recuerdo, se erigió un pequeño monumento formado por un busto que representaba a Madame Cazenave y un pequeño pedestal. Todo ello situado en una isleta que formaba la calle San Andrés en su finalización, y que se encontraba justo al lado del antiguo colegio. Da la casualidad que este busto es la última obra realizada por el insigne escultor ayamontino Antonio León Ortega.

Con el paso de los años, el colegio se derriba y sus instalaciones se trasladan a la zona de Zafra. Tras la gran remodelación que sufre la zona en la que se encontraba el antiguo colegio (desmonte de cabezos, construcciones de rotondas, nuevos edificios, derribo de casas, nuevos trazados de calles, etc.), el busto es colocado en una nueva ubicación sobre un “basamento” que podíamos definir como un auténtico “pegote de hormigón”  situado en una esquina de una calle, dando toda la impresión de que el busto se recolocó en ese lugar porque estorbaba y simplemente por pena se le hizo un “apaño”.  Eso sí, un apaño de diseño y seguramente muy caro.

Pegote con el busto de Ivonne Cazenave

Pegote con el busto de Ivonne Cazenave

El aspecto a día de hoy no es demasiado bueno. ¿Tanto cuesta reponer las losetas rotas? ¿Tanto cuesta limpiar los grafitis? ¿Tanto cuesta respetar un monumento por muy humilde que sea?

Desperfectos en el monumento

Desperfectos en el monumento

En fin, como dijo aquel: “Ay mi Huelva, navegar y navegar…”

La Viñeta de Comic Huelva

 

23 comentarios para “El busto de Madame Cazenave”

  1. Dani said

    Ay, Perico, prometer y engañar…

  2. JDF said

    qué hay del monumento al donante situado en las inmediaciones del solar del hospital Manuel Lois? Para mí es un monumento que por su sencillez lo hace muy grande. Está rodeado de maleza y en malas condiciones. Deberían llevárselo a alguno de los hospitales periféricos de Huelva, al JRJ por ejemplo, y darle la importancia que merece.

    Lo del busto de Madame Cazenave tampoco tiene nombre..

  3. Por Huelva said

    ¡¡ Que bien que habla Don Pedro !! Lastima que luego no se cumpla

  4. Dani said

    Yo por mí, y siendo consciente de los problemas y utopía que esto conlleva, tiraría el edificio entero y haría reconstruir el Colegio Francés (para el uso que sea)… Y lo mismo digo con el que están haciendo en la esquina. Dentro de lo que cabe muy modernos y de calidad ambos, pero que hacen periferia de una zona que debería pertenecer al centro de Huelva, y que hacen lucir ridídico el edificio de Perez Carasa que se encuentra enfrente (así como todo lo periférico a la catedral y de ahí hasta la c/ Puerto desmejora a ésta y cualquier edificio histórico que aún sobreviva). Lo histórico no debería reducirse al eje comercial Punto-Concepcón, histórico era hasta la plaza de toros y los altos del conquero (por no inlcluir más).

    Con el colegio en su sitio, la rotonda debería estar dedicada en nombre pero también en monumento a Cazenave, y ya le buscaríamos el suyo a D. Juan Ramón. De pensar lo que podría ser esa zona y lo que es, me dan ganas de denunciar al ayuntamiento por expolio interesado y continuado de patrimonio a la ciudad que representa.

  5. clix said

    Los monumentos pequeños tienen un abandono bastante considerable por parte del ayuntamiento, como no se les presta atencion alguna…

  6. Baro said

    “De pensar lo que podría ser esa zona y lo que es, me dan ganas de denunciar al ayuntamiento por expolio interesado y continuado de patrimonio a la ciudad que representa.”

    Totalmente de acuerdo. Una pena.

  7. Ventolera said

    bueeeeeeeeeeno…

    a mí me da más pena de lo que han hecho con el cacho acueducto, el “altarcito” y las otras cositas que se han quedao dentro del bloque.

    si alguien quiere verlas es imprescindible que llame al telefonillo y diga: “propaganda de Vittorio y Luchino”… porque si dices que vas a ver los restos arqueológicos o que trae propaganda del carreflún, sencillamente no te abren.

  8. Aguila Roja said

    Da miedo el “dibujito”, que esta al lado mismo de la estatua, (en la primera foto)…vaya tela..¿ lo podrian borrar, digo yo?

  9. D8ni said

    Veo que somos dos “Danis” posteando (yo soy el del post 4, que creo alguna publicación), así que voy a empezar a postear con otro nombre.. y será D8ni, para no despistar demasiado.

    De veras decía lo de la denuncia. En Madrid hace unos años se llevaba el rehacer algunos monumentos perdidos en el tiempo. Ojalá se presionara para conseguir una ley urbanística más estricta con la preservación de patrimonio, que incluyera, la limitación y coherencia de alturas, reconstrucción de monumentos perdidos, y en caso de no afectar a propietarios en uso, rehacer edificios perdidos allí donde sea posible. Si algún Licenciado en Derecho me asesorara, denuncaria al propio ayuntamiento. ¿Utopía? En Huelva quizás, pero estas leyes las hay en muchos sitios. En Sevilla por ejemplo (y lo siento por los sevillanosensibles, pero sí, alguna cosilla podríamos aprender) a no sé cuantos km de la Giralda no se puede construir a más de cierta altura para no distorsionar el skyline de la ciudad, y punto pelota. Se cumple y ya está.

    Volviendo al monumento de Madame Cazenave, es una vergüenza todo él. Más con calzador imposible.
    Tiran el colegio francés, hacen un pastichio con los restos que encuentran (del que encima tenemos que dar gracias), derrumban el cabezo que tenía detrás y hacen unos edificios y parque deplorables. Y sumados al ya perdido con anterioridad Colegio Menor (sustituido por mero terraplén, la preciosa central de tráfico y una urbanización) terminan de estropearlo lapidando el otro cabezo con el edificio en actual construcción. Eso sí, a la rotonda deforme que queda en medio (no hay quien la suba por el carril derecho y con 20 semáforos)la llaman “plaza” y le ponen el nombre de esta señora, a pesar de coronarla con una preciosa estatua a JRJ que no merece tan maltratada ubicación.
    Y por si alguien hubiera en Huelva que sepa el nombre de esta “plaza”, le ponen esa pequeña estatua en la acera para que se sepa quién es… Como la historia no es sufientemente triste, la dejan a su abandono y deterioro. No tienen ni para dos losas y taparnos los 4 tristes ladrillos de los que está hecho, no quepa duda, tan caro pedestal.

  10. Ventolera said

    Pues sí, D8ni, es una terrible historia que podría dar lugar a un cuentecillo,

    el título sería algo así como “Llantos de una mujer con el corazón de ladrillos que se vino a Huelva a ser olvidada en un rincón bajo la severa mirada de un premio nobel y un cementerio detrás que la vigilaban”.

    Los “malos” serían los oscuros señores de las elecciones. Y el arma homicida montañas de papeles por sellar y por firmar que se acumulan en algún lugar de una oficina maloliente y desatendida.

  11. Amerginh said

    Lo malo es que nos sorprendemos con las poquísimas veces que hacen algo por el patrimonio de esta ciudad…

    Qué triste.

    PD: eso sí, encima nos quieren vender que los turistas que llegan flipan en colores con el enorme patrimonio histórico-artístico de Huelva capital ¿?¿?¿?¿?¿?¿?

  12. Ventolera said

    Segunda parte:

    “De cómo un grupo de ancianitos, borrachos de cintrón y plantabén*, llegó a la gran capitalidad de la catetez a hacerse una foto con la Madama y, aburríos o flipaos, se dedicaron a pintarrajear los alrededores”

    -“Agáchate tú pa hacer el dibujo, que yo no puedo con la quebracía*2”
    -“¿Te gusta asín… que tiene la mismita cara que tu yerno?”

    *plantabén, dícese de la marca comercial de un laxante frecuentemente utilizado.
    *2 quebracía, nombre popular por el que se conocen las hernias.

  13. Ventolera said

    no sé si continuar la historia o ya he dado bastante el k-ñazo.

  14. Actualizamos el artículo con la viñeta que nos ha mandado el amigo Paco de Comic Huelva.

  15. Anónimo said

    -Jiuston, jiuston, tenemos un problema…!

    -Para hacer su petición diga claramente nombre, dirección y número de las botellas que desea. Recuerde que este pedido se lo serviremos el…

    -¿Jiuston? Mamáaaaaaaaa!! – Gritó con pánico la estatua de Juan Ramón y colgó inmediatamente el teléfono. Sin embargo no tardó un segundo en volver a coger el móvil y ponérselo en la oreja, como si llamara a alguien. Si quitaba la mano, solía pensar la estatua del adusto Nobel, podía ver con el rabillo del ojo izquierdo el que había sido su colegio durante su primera etapa de estudiante. Pero ahora le angustiaba algo más. Algo más. Alguien más.

    -Me está acosando, y no puedo hacer nada con la mano esta para dejar de verlo. Las estatuas no nos movemos, sobre todo si nos han hecho sentadas. Pero ella me está acosando, Ivonne me está acosando. ¿qué puedo hacer? – y de pronto su mente se iluminó de valentía con una idea terrible. La estatua de Juan Ramón dijo en voz alta:

    -Platero es pequeño, peludo, parece todo de algodón… pero con todo el verde que me han puesto en esta rotonda, Platero también puede coger brío y dar de coces a su alrededor.((( jjajaja. Seguro que esto hace que me la quite de encima.))) ¡¡Platero, ven Platero!!.-

    Pero Platero no llegó. Angustiado Juan Ramón, le dio a la rellamada.

    -Jiuston, Jiuston, tenemos un problema…

  16. Condal said

    Lamentable el estado de este monumento, lo han arriconado de mala manera. Opino lo mismo que JDJ respecto al monumento al donante, aunque yo lo dejaría donde está. Solo habría que podar, limpiar y reponer cuatro losetas, y si se le quiere dar un poco mas de dignidad iluminarlo en condiciones.

  17. Anónimo said

    Un hombre y una mujer luchan por un puesto privilegiado en Huelva. El hombre, sentado en su sillón, sufre porque puedan echarlo de allí. La mujer, de espaldas y entre sombras, sueña con el protagonismo que el otro le roba.

    ¿Cuál de los dos ganará? A lo lejos respira un paisaje de dorados y violetas. No se ve desde allí ni la contaminación, ni las fábricas. Sólo el reflejo de la marisma se abre como un abanico tras la ciudad de huelva.

    En torno a ellos gira la población ensimismada en sus problemas. Un semáforo verde, un semáforo rojo. Las prisas no les dejan ver bien la lucha titánica de estos dos seres. Un hombre y una mujer luchan por el sillón del privilegio de huelva.

    (fin del capítulo tercero) (o voy ya por el cuarto???)

  18. Anónimo said

    – Me está acosando, dijo la estatua de Juan Ramón, ese bustito pequeñín de Madame Ivonne me está acosando. Dice que, por haber llegado yo el último, le he quitado su sitio.

    El ilustre Doctor en Patafísica que anotaba las impresiones de la estatua veía como le temblaba la pierna mientras hablaba. Desde luego, aquella estatua estaba loca. Perdón, quise decir que tenía disminuídas sus funciones psíquicas por lo menos en un 30 ó 40%, y de ahí parriba, porque desde que él se doctorara en Viena había tratado multitud de casos y ninguno como este. Una estatua grande, enorme, de cuerpo entero y dejada de caer en un sillón con tó su alma no podía tener miedo de que un busto pequeñín olvidado en un lateral de la plazoleta le hiciera sombra. Lo de menos era quién hubiera realizado el busto o la estatua, ni a quiénes representaba. Lo importante no era siquiera aquel supuesto lugar de privilegio. Sino la manía del Nobel a pensar que todo el mundo lo estaba acosando.

    El Doctor en Patafísica se lo pensó muy mucho antes de responderle, miró con detenimiento un vademecum de medicinas (para la ansiedad, para la melancolía, para las manías peligrosas…). “A ver qué le mando yo que se tome al tío este”, pensaba el doctor.

    -“Uy, ya es la hora”, dijo excusándose y sin mirarlo a los ojos. “Creo que mañana profundizaremos en este aspecto”.

    -Pero ¿se va ya sin decirme qué debo hacer ante el acoso de esta mini-monstrua?
    -Respire honda y profundamente antes de faltar a un semejante, por favor.

    Y dando un pequeño golpe de autoridad se despidió con la esperanza de que una entrevista con el busto de Madame tal vez aclarara las cosas.

  19. antonio j.rebollo palacios said

    Pués perdonen que le diga;para este humilde servidor ese simulacro de reconocimiento a Madame Cazenave tiene un valor pedagógico y didactico importantisimo que define la Quintaescencia del Onubensismo.o sea.lo más puro de Huelva.Ahí está condensá o retratá Huelva.A cualquier estudioso les ahorrariamos tiempo con solo mostrarle ese simulacro.Yo no le tocaría ni un pelo,eso sí,dejaría que la carcoma moral sobresaliese mas en la oxidación del bronce. Y recuerdas,si votas bipartidismo !!tú!!eres parte del problema.

  20. Anónimo said

    -Yo no soy mala, – dijo el busto de Madame al doctor en Patafísica por la universidad de Viena- es que me han colocado aquí…

    El rostro impasible que nadie recuerda, de culo (perdón, de espaldas)a la población que sube apresurada por la cuesta del Carnicero, quedaba en la sombra, en un hueco, en un olvido.

    Una población cateta, pero cateta cateta, que ni siquiera se preguntaba qué había ocurrido en la vida de esa mujer para que en los años 40 ó 50 se afincara aquí, en el antepenúltimo escalón del mundo camino del Calvario, pues una población así no iba a fijarse en el rostro limpio de una mujer.
    Nadie cayó en el detalle de que Huelva merecía por sus muchos vínculos con La Gran Bretaña que alguno de sus herederos tuviera una institución similar al Colegio Francés en Huelva. Pero ese lugar no existía. Mucho nombrecito inglés por tós laos, pero de pervivencia de la cultura inglesa nanay. En cambio, salvo los anales más recónditos nadie guardaba memoria de cómo llegó aquí Madame y qué fue lo que hizo para merecer un busto.

    -Yo no soy mala, es que me han colocado aquí…

    Y luego el busto de Madame habló con un ligero acento que recordaba a su patria de penas y alegrías, de esfuerzos, de años que pasan como granos de arena entre los dedos sin que podamos recordar cada uno de ellos porque todos son iguales. Iguales, semejantes entre sí, un granito de arena rubia, un granito de arena morena. Una vida dedicada a la docencia que se escurre y se olvida.
    El doctor en Patafísica apenas anotó nada en su cuaderno. Miró a Madame, el rostro adusto no de la anciana que recordaban algunos, sino de la mujer fuerte que debió ser. Miró a Madame de frente, sin miedos ni penas. Tal vez porque Madame sólo quería que alguien la mirara y la recordara tal cual fue, al menos durante algunos minutos.
    Luego, con el rabillo del ojo, el Doctor en Patafísica vio tamborilear los dedos nerviosos del Nobel que volvía a esperar su turno para la consulta. La pierna que bailoteaba en el aire. Y esa puñetera manía de darle al botón de rellamada de un móvil invisible o inexistente junto a la oreja.

  21. Anónimo said

    Todos los doctores en patafísica tienen la costumbre de hacer anotaciones en un cuaderno. Unos escriben arabescos, dédalos que llevan al paciente a un laberinto del que jamás podrá salir.
    Otros apenas anotan palabras científicas; diagnósticos, los llaman ellos. Que son como pedradas o estigmas en la frente por los que se escapa el alma a borbotones.
    Pero hay otros, otros hay, otros, algunos, que anotan saludos, sonrisas, apretones de mano y van almohadillando un camino de palabras por las que van saltando los seres como por una pasarela que cruza un caudaloso río. Asirse a esas palabras es lo difícil, no dejarse caer, seguir adelante, saltando de palabra en palabra hasta alcanzar la orilla.

    Luego el doctor en patafísica guarda su boli y se va. Se quedan solos en la tarde las dos estatuas, la de Juan Ramón sentado mirando a la lejanía de la marisma, y el pequeño busto de Madame Cazenave que mira hacia el Conquero.
    A ambos les gustaría saber hacia dónde camina un doctor en patafísica cansado y triste, pero les queda su realidad de estatua y no podrán sustraerse a ella. No sabrán ni qué clase de doctor en patafísica es el suyo ni adónde le llevarán sus pasos.

  22. Anónimo said

    Y el doctor no querrá volver la vista atrás. Tiene miedo de que su propio mundo se vea embutido en ese otro mundo fantasmagórico pero atrayente que es el mundo de las estatuas. Ya ha terminado el trabajo, puede respirar tranquilo.
    Teme que sus conocimientos y sus acciones no sean suficientes para la estatua de un escritor y el busto de una mujer. Ha hecho lo que ha podido y ya no quiere pensar más en ello. Ha intentado darles a cada uno su razón y su voz. Pero sabe que la voz se pierde y la razón se acalla. Tal vez sus esfuerzos hayan sido inútiles. Tal vez los recuerde desde la lejanía, pero ya no volverá si alguien lo llama una vez y le dice: “Jiuston, Jiuston, tenemos un problema…”
    Otras estatuas lo necesitan, mañana será otro día.

    Fracasado y perdido, un doctor en patafísica se aleja.

    Y con esto y un bizcocho…sanseacabó (menos mal)

  23. BRV21 said

    VIVE IVONNE CAZENAVE!
    Elle a été un grand persone,gentille et bonne…
    Je suis une etudiant de l’école Molière (frances) VIVE MON ENSEIGNANT DE FRANÇAIS! Mon enseignant est tres gentille et simpatique!

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