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Microrrelato: «El Taller de Escritura»

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en sábado, 12 febrero 2011

Nuestro amigo y colaborador Enrique Carrillo, autor entre otros del relato-artículo «El Indio de Palos», nos ha mandado un interesante microrrelato de su propia creación con el que está participando en un concurso online. Si os gusta y queréis votarlo, usad el enlace que se encuentra al final del mismo.

EL TALLER DE ESCRITURA

Querida víctima.

Cuando alguien lea esta carta, habrás pasado a mejor vida…- eufemismo estúpido, por otra parte, pues no en pocos casos la vida de un difunto, hasta entonces, ha sido más que envidiable y, probablemente, inmejorable en estadios abstractos por celestiales que éstos sean -. En cualquier caso, víctima, estás kaput. Fiambre. Cadáver por delante y por detrás. Dentro de poco algún funcionario policial irrumpirá en la intimidad de tu habitación y pasará una tiza alrededor de tu cuerpo inerte, señalando inútilmente su contorno. O al menos eso hacen en las películas…, aunque pensándolo bien, sería en las películas antiguas, porque ahora con la tecnología digital parece un poco absurdo…, en fin, no sé… nunca antes había asesinado a nadie.

Es extraño. Parece más difícil de lo que en realidad es. Quizás se trate del método que emplees. Algunos son bastante desagradables, intimidarían a cualquier espíritu mínimamente sensible. Imagino que sólo un psicópata utilizaría tales medios… ¿Qué necesidad hay de ponerlo todo perdido de sangre?…, cualquiera que alguna vez se haya abierto una brecha en la cabeza sabe lo escandalosa que es, imagina saliendo a borbotones de una arteria vital. Además, está el factor humano. El pánico en la cara de la víctima, el terror y la impotencia que genera la consciencia de la muerte inminente, saber que vas a dejar de existir… es difícil no sentirse identificado, sentir cierta empatía. Seguramente terminaría impresionándote y, en el mejor de los casos, tu conciencia estaría castigándote durante varios días… Porque esa es otra: el castigo, los remordimientos. Dostoievsky lo describió bien…, supongo que él también cometió ese error.

No. Es mejor proceder de forma limpia e impersonal. Sin pensar más que en el objetivo del asunto. Así deben hacerlo los profesionales, los asesinos a sueldo. Una persona que trata sólo de realizar bien su trabajo, ganarse lo que le pagan. El sufrimiento, la culpa, los motivos…, todo eso está por debajo de la efectividad. Aunque en este caso también los habrá mejores y peores, como todo. Hay quienes hacen una auténtica chapuza, a veces una carnicería. Yo, sin embargo, creo que lo he hecho bastante bien, sobretodo para no dedicarme a ello. Es posible que tenga cierta facilidad, como aquellos que son buenos para los idiomas o para las finanzas.

No sé. A lo mejor podría dejar esta absurda idea de intentar escribir y hacer algo que realmente se me dé bien. Además, no termino de entender por qué hay que matar a alguien para hacer una redacción; “carta a una persona que acabas de asesinar”, era el ejercicio. Cómo se excitaron todos, sonriéndose por el morbo de la situación;  la directora del taller orgullosa de su original idea y los compañeros alabando la propuesta. Aunque siempre hay alguna sensiblera mojigata simulando malestar, exhibiendo su moral atrofiada y escasa creatividad, mientras denuncia la violencia gratuita del supuesto literario…”Hay que investigar para que sea creíble, meterse en la piel de los personajes, vivir las situaciones, sentirlas…”, era siempre la máxima del curso. Bien, seguro que ninguno de ellos se ha documentado como yo.

En cualquier caso, parece que gracias al taller de escritura he encontrado mi verdadera vocación. Suerte que además el curso se celebre en las instalaciones de un hotel. Cada vez es más frecuente rentabilizar los salones multiusos con actividades culturales de corta duración. Que paradoja, la muerte y el asesinato una actividad cultural. “Primer certamen de novela negra y jornadas de cuentos breves”, rezaba la publicidad. Y desde luego el “Eurostars Tartessos” es sin duda un sitio idóneo. Gente cosmopolita, educada, habituada al buen servicio…  Facilita mucho las cosas el poder hacer prácticas con sus huéspedes.

Bien, victima. Llegados a este punto supongo que ya te habrás dado cuenta del papel que juegas en esta historia. Mañana alguien – quizás el de la habitación 512, o el de la 623, quién sabe – lea esta carta en su libro de relatos cortos, y piense en tercera persona… Craso error.

Cierra los ojos y descansa… Enseguida yo te ayudaré a hacerlo.

———- . ———-

http://blog.eurostarshotels.com/concurso-relatos-breves/?c=relato&a=ver&id=132

5 respuestas hasta “Microrrelato: «El Taller de Escritura»”

  1. Anónima said

    Se me encogió el corazón cuando leí el microrrelato. Y no era para menos; allí estaba el cuerpo inerte del autor, y yo, la asesina, rebuscaba entre sus pertenencias para simular un robo, una venganza o el ataque de celos de un amor prohibido.
    Así fue como di con el original, todavía con tachaduras y borrones. Me senté a leerlo y un escalofrío me recorrió la espalda. Tal vez, media horita más y hubiera sido yo la asesinada. Pero si algo me caracteriza es mi pereza a la hora de escribir: siempre dejo para luego ese relato genial que se me ocurre. Y en este caso me ha servido al menos para salir con vida de este asunto.

    Por cierto, Sr. Carrillo, lamento haber manchado con su sangre su relato. Además de peor escritora, soy menos sutil, menos limpia, más bárbara… y no tuve más remedio que coger el cuchillo.

    Yo no preví aquello del remordimiento, tal vez porque nunca leí «Crimen y Castigo». La escritura, como todo lo demás en mi vida fue un impulso. Un impulso letal que lo ha matado. Lo lamento y le pido disculpas.

    Si de algo me arrepiento no es de haber acabado con su vida, sino, perdóneme si me equivoco, de haber acabado con una vocación como la suya… Digo vocación de asesino, no de escritor. Si algo sobra en vocaciones, son los escritores frustrados (Vd. y yo, sin ir más lejos), en cambio de asesinos limpios, profesionales y a sangre fría, parece que la cosa está más cortita.

    Le cuento mi caso: poeta frustrada que se pasó al relato corto harta de escuchar aquello de «¿es mu largo?», con la esperanza de que el término microrrelato animara al personal. Pero he de confesar, que ni aún así conseguí lectores.

    Tuve un hijo y planté un árbol por la pena de no poder escribir ningún libro. En el tronco del árbol grabé signos, letras sueltas. Y luego me apunté a la asociación de padres del colegio para dedicarme al noble arte de dirigir quejas a la autoridad educativa competente.

    El fracaso es mi lema. Cuando leí su relato me recorrió un sudor frío todo el cuerpo y pensé: «ea, otro que ha tenido la misma idea que yo…» Casi se me llenaron los ojos de lágrimas, a lo mejor no era tan mala idea del todo aquella de cometer un asesinato y plasmarlo luego en el concurso. Yo no tengo paciencia para documentarme, sin duda mi relato es inferior al suyo, pero hay que reconocer que he tenido más éxito con lo del asesinato.

    Además, Sr. Carrillo, me duele mucho que con las prisas no haya mencionado nada más de «lo nuestro» en su cuento. Claro, eso le pasa por escribir antes de actuar.
    Yo, en cambio, lo tenía claro desde el principio: no se puede hablar del Hotel Tartessos Eurostar sin una escena de sexo.
    Una noche de hotel sin sexo es poco menos que un crimen. La nuestra fue una noche con sexo: esa era la única manera de que dos desconocidos acabaran en una misma habitación. Después del sexo vino el crimen.

    Y ahora estoy aquí. Arrepentida pero respirando feliz. Vd. es el artista y también el fiambre. ¿le importaría que, si gana, me quedara yo con el premio?

  2. Kriptonito said

    Carrillo, encantado de tenerte otra vez por aquí. Veo que ahora te atrae el microrrelato. Los post sobre el Indio de Palos son de lejos, bajo mi punto de vista, los mejores que se han colocado en este blog, no entiendo como no están en lo mejor valorados. En aquel trabajo te volcastes de una manera increible. Se ha hecho por ahí una tesis doctoral que me gustaría verla y compararla con tu historia. Sigue escribiendo, pero no te sientas enconsertado a X lineas, tu das para más.

    Saludos y un abrazo.

  3. Kriptonito said

    Anónima, buen microrrelato el tuyo 😉

  4. Ventolera said

    Muchas gracias Kriptonito, es que…. ¡si después de haber tenido que «matar» en la ficción al propio autor del relato, no lee nadie lo que he hecho…. ya es pa colgarse!

    seguro hubiera obtenido más lecturas con tres o cuatro insultos a diestro y siniestro, pero ca uno escribe las cosas como sabe. ¡qué se le va a hacer!

    esto demuestra por qué triunfan programas como sálvame y no lee nadie literatura.

  5. Eva said

    En el taller de escritura en el que estoy apuntada nos han mandado escribir cinco microrrelatos de diferentes temas. Me está costando mucho, pero me gusta el reto de escribir un texto muy corto que tenga coherencia.
    Tu relato me ha encantado y me ha servido de inspiración para una idea que me rondaba por la cabeza. ¡No será plagio, trnaquilo!

    Saludos.

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