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3000 años de historia en la Ría de Huelva

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Domingo, 29 mayo 2011

¿Quién no ha oído hablar de las espadas y otros objetos que aparecieron en la ría de Huelva? Creo que algunos más y otros menos hemos oído alguna referencia a este tema. Pero, ¿se valora a este hecho como es debido? Creo que no, y por eso intentaré desarrollar un poco el tema para darlo a conocer algo más.

La historia comenzó a finales de marzo de 1923, cuando realizando un dragado de la ría, la draga “Cinta” comenzó a extraer del fondo a unos 23 metros del muelle de la compañía minera de Tharsis y entre 7,5 y 9,5 m. de profundidad bajo el lodo, una serie de objetos metálicos, junto con algunos trozos de madera y el mismo lodo.

Localización del lugar en la actualidad

Estos objetos metálicos resultaron ser unas 400 piezas de bronce, entre las que se encontraban unas 40 espadas (28 completas) de entre 70 y 75 cm, puñales de entre 15 y 40 cm, puntas de lanza, de entre 15 y 49 cm y flechas, así como otro tipo de objetos como fíbulas, botones, broches de cinturón, agujas, anillas, remaches, pasadores, cilindros macizos, y los que podrían ser trozos de cascos. Una amplia muestra de estos objetos pueden verse en el Museo Provincial de Huelva. De este tipo de objetos ya habían aparecido algunos en España, pero la cantidad total de todos ellos era muy inferior a los aparecidos en nuestra ría, y algunos como las puntas de lanzas, flechas y botones eran muy escasas en España e incluso en Europa, y otros como las fíbulas eras las primeras que aparecían.

Rápidamente el mundo de la arqueología de la época volvió su mirada hacia Huelva. Hay que tener en cuenta que en aquella época la arqueología sobre la protohistoria española y el mundo tartesio estaba llena de conjeturas. Schulten buscaba, con escaso éxito, la ciudad de Tartessos en Doñana, escasas voces situaban el centro de esta civilización en Huelva capital, ya que aún no había sido localizado ningún otro yacimiento arqueológico de esta época en la ciudad. Éstos comenzarían a aparecer en los cabezos de la ciudad a partir de los años 50 y 60, con lo que comenzarían  a unirse las piezas del puzzle.

Lo primero sería intentar averiguar la procedencia y datar lo objetos, comprobándose que el diseño de éstos correspondía posiblemente a la zonas de oeste europeo celta o del Egeo, por ejemplo, el tipo de espadas, denominado “lengua de carpa”, era propio del oeste, aunque si bien el diseño era de esa zona, los objetos tenían alguna particularidad de esta zona, por lo que daba pie múltiples teorías. Parece que pudieran tratarse de objetos del norte u oeste europeo, pero procedente del comercio con el Mediterráneo central u oriental, con la posibilidad de que alguno hubiese sido reparado o refundido aquí. El análisis de los isótopos de plomo del cobre de estos objetos, indica que éste procede de dos yacimientos distintos y no coinciden con el cobre de esta zona, por lo que parece definitivo que su elaboración primera no se dio aquí, como muchos han pensado, aunque quizás sí una refundición posterior. No obstante, están elaborados con una notable técnica metalúrgica en aleaciones y formas,  con tasas de estaño ligeramente inferior a otros depósitos ingleses y franceses y muy superior a los del Mediterráneo.

Recreación y comparación paleogeográfica de la ría de Huelva en la época de los depósitos (Revista Complutum extra nº 5)

Otra cuestión es la datación, y en este punto vuelven a aparecer múltiples opiniones, pero casi todas ellas las sitúan antes incluso de la llegada de fenicios a comerciar con Tartessos, situándola entre los siglos XIII aC a IX aC. Pruebas del carbono 14 realizadas en restos de madera que se encontraban junto a estas piezas, la sitúan entre los años 880 a 850 aC. Estas dataciones indican la antigüedad del comercio del puerto de Huelva, anterior incluso al comercio con fenicios y por supuestos griegos, mostrando la importancia de este comercio, sobre todo, de metales, tanto procedentes de las zonas mineras de Riotinto y Tharsis como proveniente del exterior, durante cientos de años, y que con altos y bajos ha llegado, sin interrupción a lo que es el Puerto de hoy en día.

Interesa, además, intentar saber los motivos por los que estos objetos se encontraban depositados en el fondo de nuestra ría, lo que ha dado, nuevamente, pie a múltiples teorías. El hecho de que todas estas piezas apareciesen en poco espacio, indica que se trata de un único depósito. Las teorías más posibles son las que hacen referencia al posible hundimiento de un barco que iba dedicado al comercio o que tuviese un fin votivo, ya que al parecer era propio de esa época realizar ofrendas a los dioses sumergiendo en lagos y similares armas y objetos de este tipo.

Algunos objetos encontrados en la ría en 1923

Pero no se limita a este hallazgo las apariciones de este tipo en nuestra ría. Unos años después, en 1930, otro objeto de enorme valor arqueológico se localizó en ella. Se trataba del primer casco griego hallado en nuestro país. Es un casco de tipo corintio (el modelo griego más reconocible), fabricado en cobre puro, finamente trabajado en sus detalles, el cual presentaba una rotura en su parte posterior, que por el diseño del mismo se ha datado entre los años 550 y 525 ac, la época final del comercio con los griegos.

Su aparición nuevamente hizo girar las miradas arqueológicas a la ría, e hizo volar la imaginación de los arqueólogos de la época. El mismo Schulten, publicó un artículo tratando el tema, y se comenzó a pensar que procedía de algún conflicto belicoso, y que la rotura trasera era producto de un golpe que provocaría la muerte del portador del mismo. Con el paso del tiempo y una vez más frío los ánimos, fueron surgiendo nuevas teorías. Aún no se sabe a ciencia cierta el por qué de la aparición del casco en ese lugar, pero nuevamente pudiera tratarse de motivos votivos,  ya que otro casco griego, que apareció con posterioridad en Jerez, lo hizo en circunstancias parecidas y como ya hice referencia antes, era habitual este tipo de prácticas. No obstante, este tipo de casco es muy escaso en Europa Occidental. El casco, lamentablemente, no puede ser apreciado en Huelva, ya que desde un principio se traslado para su estudio al Museo de Historia de Madrid, y si no me equivoco, ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid.

Casco encontrado en la ría en 1930

Pero en esta época, la arqueología tenía un escaso control y después han ido surgiendo en poder de distintas personas, diversos objetos que al parecer han aparecido en distintos lugares de la ría. Dos espadas, en 1943 y 1963 y diversos objetos más de bronce, de los que en algunos casos se desconoce el lugar exacto de su localización, por lo que se puede pensar que alguno más puede haber, y lo que parece más probable es que aún quede más en el fondo, pero que sólo nuevos dragados sacarían a la luz.

Todo esto daría forma, a lo que unido a los hallazgos arqueológicos que desde los años 50 y 60 vienen localizándose en la ciudad y sobre todo en los cabezos, a la fase previa de lo que luego se convertiría en el mundo tartesio del que hablan los clásicos.

Estos objetos de la ría de Huelva tienen un extraordinario valor arqueológico, por la cantidad y calidad de los mismos, no sólo muy abundantes en Huelva, sino escasos en el resto de España y Europa, y unidos a los yacimientos en la ciudad, sitúan a nuestra ciudad como el lugar más importante de la península y unos de los mas importantes de la Europa Occidental en la época del Bronce final, lo que ha llevado a numerosos estudios sobre el asunto, tanto a nivel nacional como internacional, quedando constancia en numerosas y prestigiosas publicaciones sobre arqueología.

Pese a todo, la importancia de estos hallazgos parece que es inversamente proporcional al conocimiento que los onubenses tenemos de ello y al interés que hasta ahora despierta en las administraciones, ya que bajo mi punto de vista, hay mucho qué saber y son muchas sus posibilidades de explotación e investigación y, aparte del Museo Provincial, es difícil encontrar información al respecto y muy especializada, a no ser que te lo tomes muy a conciencia. Aunque en esta ultima campaña para las municipales he visto alguna pequeña referencia a la historia más antigua de la ciudad y a la puesta en valor de hallazgos arqueológicos en los programas electorales. Quién sabe, a lo mejor algún día se deciden a tratarlo en serio.

Neoptolemo.

Bibliografía:

– Revista Complutum (Universidad Complutense de Madrid) Extra nº 5

– El casco griego de Huelva (Reeditado por la Diputación de Huelva)

– Armas y Objetos de bronce extraídos en los dragados del Puerto de Huelva. (Editado por Diputación de Huelva).

– Isótopos de plomo aplicados al registro arqueológico prehistórico y protohistórico: El caso del depósito de armas de la Ría de Huelva. Dr. Mark A. Hunt Ortiz

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