La Huelva Cateta

Desde 2007 batallando por una Huelva mejor

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¿Podremos ver el documental de Gonzalo Guerrero?

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Martes, 19 noviembre 2013

De momento parece que no.

El esperado documental sobre la vida del ilustre palermo, Gonzalo Guerrero, todavía no podrá ser visto en Huelva, al menos por el gran público. La película documental que ya ha sido estrenada en América en televisión con motivo del día de la Hispanidad y que con tanto bombo y platillo se anunció sería estrenada en exclusiva en Huelva durante el Festival, al final se ha quedado en estreno privado, con aforo limitado, de una sólo proyección y bajo invitación, todo por decisión de la productora.

Nosotros, así como varios lectores que se han puesto en contacto con nosotros a través del correo electrónico, estábamos (y estamos) muy interesados en poder ver por fin este documental de un personaje del que llevamos hablando desde hace 4 años, cuando nuestro amigo y colaborador, Enrique Carrillo, nos mandó aquel sensacional artículo sobre el palermo padre del mestizaje que llegó a ser rey maya, convirtiéndose en un personaje histórico muy reputado en América, pero desconocido por estos lares a pesar de ser paisano.

Ese interés nos ha hecho seguir con atención todas la noticias que iban surgiendo sobre su inminente estreno durante el Festival Iberoamericano de Cine de Huelva, como estas de huelvabuenasnoticias.com o de 20minutos.es, para así avisar a nuestros lectores y que pudieran acudir al estreno o a una de sus proyecciones. Pero ante la presentación de la programación del Festival y la no existencia de dicha proyección nos hemos puesto a buscar y rebuscar por la web www.festicinehuelva.es hasta dar con que se va a estrenar el próximo Jueves 21 a las 19:00 en una privilegiada ubicación, El Muelle de las Carabelas en La Rábida. En dicha información no figura nada sobre la adquisición de entradas, taquillas o similar, así que para salir de dudas y no plantarnos en La Rábida para nada nos hemos puesto en contacto con la organización del Festival. Éstos nos han dicho que “para obtener información sobre el documental tienen que contactar con la Diputación de Huelva”. Así que eso hemos hecho y la respuesta de Diputación ha sido que “La proyección de película de Gonzalo Guerrero ha sido organizada por la productora de la misma y no está destinada al público en general por problemas de aforo. La productora ha distribuido las invitaciones hasta completar el aforo.”

Así que nada, nos quedamos sin verla (al menos de momento) esperemos que la productora se anime a realizar más proyecciones, o que decida mostrarla como han hecho en América, en televisión, o si no a esperar que alguien la suba a Internet…

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Entre dos mundos, la historia de Gonzalo Guerrero

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Lunes, 14 octubre 2013

Si los vecinos de Gonzalo hubieran visto el cuerpo de aquel guerrero maya muerto por un disparo en una batalla sin nombre, jamás habrían reconocido al mozalbete que zarpó de Huelva dispuesto a comerse el mundo. Gonzalo lucía argollas en las orejas, tatuado su cuerpo, la piel tan tostada que parecía morisco y las barbas sucias y descuidadas. Nadie hubiera dicho que nació cristiano en Palos de la Frontera, que lo bautizaron como Gonzalo Guerrero y que en su otra vida fue arcabucero en la toma de Granada bajo las órdenes del Gran Capitán. Pero esa fue su primera existencia, la olvidada. La segunda vida de Gonzalo comenzó el 15 de agosto de 1511, cuando el barco en el que viajaba a descubrir y conquistar fue desbaratado por un huracán que sepultó bajo las aguas a ochocientos hombres y dejó a ocho más exangües, derrotados a merced de las olas, hartos de beber sus propios orines y, finalmente, escupidos a orillas del Yucatán.

Los Mundos de Hachero

Esa es la historia de un onubense no sólo olvidado, sino que desconocido para la inmensa mayoría de los habitantes de esta tierra choquera. Esa es la historia de Gonzalo Guerrero, el palermo del que ya hablamos con un genial artículo dividido en tres partes de nuestro amigo Enrique Carrillo allá por el año 2009 que dejó a nuestros lectores entusiasmados y con ganas de más.

El pasado sábado 12 de octubre, día de la Hispanidad, Antonio, un lector de este blog, nos ponía un enlace como comentario en dicho artículo en el que nos contaba que la fabulosa historia de Gonzalo Guerrero era narrada en forma documental de National Geographic.

El madrileño Fernando González Sitges es el director de “Entre dos mundos, la historia de Gonzalo Guerrero”, una cinta que está protagonizada por el actor andaluz David Marín en el papel de Gonzalo Guerrero, y la mexicana Alejandra Toussaint como Zazil Ha (su esposa). La narración incluye ciertas dramatizaciones cinematográficas, pero se sustenta con entrevistas a expertos en el tema, como el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, la arqueóloga Adriana Velázquez Morlet, el historiador Salvador Campos Jara, de la Universidad de Huelva, el historiador mexicano Iván Vallado Fajardo; el escritor Eugenio Aguirre, autor de la novela Gonzalo Guerrero, así como el activista cultural Carlos Meade, cuyas voces van revelando las posibles razones que llevaron a este marinero español a convertirse en un héroe para los mayas y en un traidor para los españoles.

Según el diario mexicano “El Universal”, el documental ha contado con la financiación de 19 países y fue coproducido por TV UNAM (la Televisión de la Universidad Autónoma de México), el Ayuntamiento de Huelva (aunque nada se haya dicho de ello por estos lares) , el programa Ibermedia y la productora Minotauro.

El documental, que toma como escenarios lugares históricos de España y zonas arqueológicas del área maya, ofrece la oportunidad de acercarse a este episodio histórico poco conocido, la del considerado el “Padre del mestizaje” en México por ser el primer europeo que mestizó su sangre con la del pueblo maya.

De momento podemos mostraros un interesante Trailer del documental, que esperemos ver pronto por España.

Los más ansiosos pueden intentar ver el documental cuando sea reemitido en directo en la página web de TV UNAM, estando atentos a la programación y teniendo en cuenta la diferencia horaria. Además también será emitido por la National Geographic mexicana en varios días (Lunes 14 de octubre 2:40, viernes 18 de octubre 21:00 y Sábado 19 de octubre 4:00, hora mexicana), pero lamentaros deciros que a menos que alguno de vosotros encuentre la manera (legal) de verlo, la retransmisión está vetada bajo un mensaje que dice: “la retransmisión no se encuentra disponible para tu páis”.

Esperemos que nuestra Universidad y/o nuestro Ayuntamiento organicen un pase gratuito de dicho documental en algunos de los lugares dispuestos para ello en Huelva. Os seguiremos informando.

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La Marisma

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Martes, 14 febrero 2012

La Marisma es el nombre del libro que nuestro amigo y colaborador de este blog, J. J. Conde, acaba de publicar y que desde el día 15 de febrero estará disponible en las librerías de nuestra ciudad. El libro es una recopilación de 49 artículos, de tintes poéticos, y que son la consecuencia impresa de una serie de encuentros con personas y lugares de Huelva que de alguna manera marcaron la vida de J. J. Conde desde su infancia. La portada lleva la fotografía de nuestro también amigo y colaborador, Enrique D. Carrillo. El autor nos ha querido dejar como aperitivo el siguiente artículo:

El Cayetano

Hace un momento que estaba oyendo a los Pata Negra y me entero, por mi hermano, de que el Cayetano se ha ido de las callejuelas de Huelva, de los domingos del “Recre” y de las playitas choqueras. ¡Maldita sea!… Claro que, estoy seguro de que se fue sonriendo y que sonriendo se pasea por los soportales de otra Gran Vía más entera. Y es que los Amador le dedicaron al Cayetano, en su disco Guitarras callejeras, el Rock del Cayetano. Tal era el genio y la figura de este compañero de correrías.

Al Cayetano le gustaba Bambino, pero flipaba con los Deep Purple y su Smoke on the water. De humor sano y generosa presencia, se bandeó en este valle con multitud de menesteres: representante de ropa, de útiles vanguardistas de cocina, de jamones, repartidor de nieve, hostelero y cabeza visible de la bodeguita “Doña Pepa” en donde al mediodía de un verano cualquiera ofrecí un pequeño recital con canciones de Bob Dylan. “Sólo para los amigos, Jesús”, me decía el Cayetano mientras se acomodaba satisfecho en la barra y me aliviaba con sangría. Porque Tano también moría con el de Minnesota. Y eso que no venía, precisamente, de la Isla de Wight, ni de Woodstock.

Es curioso. Hace un momento estaba el Cayetano en el Polígono Sur sevillano, como de costumbre, sonriendo.

J. J. Conde.

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Microrrelato: “El Taller de Escritura”

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Sábado, 12 febrero 2011

Nuestro amigo y colaborador Enrique Carrillo, autor entre otros del relato-artículo “El Indio de Palos”, nos ha mandado un interesante microrrelato de su propia creación con el que está participando en un concurso online. Si os gusta y queréis votarlo, usad el enlace que se encuentra al final del mismo.

EL TALLER DE ESCRITURA

Querida víctima.

Cuando alguien lea esta carta, habrás pasado a mejor vida…- eufemismo estúpido, por otra parte, pues no en pocos casos la vida de un difunto, hasta entonces, ha sido más que envidiable y, probablemente, inmejorable en estadios abstractos por celestiales que éstos sean -. En cualquier caso, víctima, estás kaput. Fiambre. Cadáver por delante y por detrás. Dentro de poco algún funcionario policial irrumpirá en la intimidad de tu habitación y pasará una tiza alrededor de tu cuerpo inerte, señalando inútilmente su contorno. O al menos eso hacen en las películas…, aunque pensándolo bien, sería en las películas antiguas, porque ahora con la tecnología digital parece un poco absurdo…, en fin, no sé… nunca antes había asesinado a nadie.

Es extraño. Parece más difícil de lo que en realidad es. Quizás se trate del método que emplees. Algunos son bastante desagradables, intimidarían a cualquier espíritu mínimamente sensible. Imagino que sólo un psicópata utilizaría tales medios… ¿Qué necesidad hay de ponerlo todo perdido de sangre?…, cualquiera que alguna vez se haya abierto una brecha en la cabeza sabe lo escandalosa que es, imagina saliendo a borbotones de una arteria vital. Además, está el factor humano. El pánico en la cara de la víctima, el terror y la impotencia que genera la consciencia de la muerte inminente, saber que vas a dejar de existir… es difícil no sentirse identificado, sentir cierta empatía. Seguramente terminaría impresionándote y, en el mejor de los casos, tu conciencia estaría castigándote durante varios días… Porque esa es otra: el castigo, los remordimientos. Dostoievsky lo describió bien…, supongo que él también cometió ese error.

No. Es mejor proceder de forma limpia e impersonal. Sin pensar más que en el objetivo del asunto. Así deben hacerlo los profesionales, los asesinos a sueldo. Una persona que trata sólo de realizar bien su trabajo, ganarse lo que le pagan. El sufrimiento, la culpa, los motivos…, todo eso está por debajo de la efectividad. Aunque en este caso también los habrá mejores y peores, como todo. Hay quienes hacen una auténtica chapuza, a veces una carnicería. Yo, sin embargo, creo que lo he hecho bastante bien, sobretodo para no dedicarme a ello. Es posible que tenga cierta facilidad, como aquellos que son buenos para los idiomas o para las finanzas.

No sé. A lo mejor podría dejar esta absurda idea de intentar escribir y hacer algo que realmente se me dé bien. Además, no termino de entender por qué hay que matar a alguien para hacer una redacción; “carta a una persona que acabas de asesinar”, era el ejercicio. Cómo se excitaron todos, sonriéndose por el morbo de la situación;  la directora del taller orgullosa de su original idea y los compañeros alabando la propuesta. Aunque siempre hay alguna sensiblera mojigata simulando malestar, exhibiendo su moral atrofiada y escasa creatividad, mientras denuncia la violencia gratuita del supuesto literario…”Hay que investigar para que sea creíble, meterse en la piel de los personajes, vivir las situaciones, sentirlas…”, era siempre la máxima del curso. Bien, seguro que ninguno de ellos se ha documentado como yo.

En cualquier caso, parece que gracias al taller de escritura he encontrado mi verdadera vocación. Suerte que además el curso se celebre en las instalaciones de un hotel. Cada vez es más frecuente rentabilizar los salones multiusos con actividades culturales de corta duración. Que paradoja, la muerte y el asesinato una actividad cultural. “Primer certamen de novela negra y jornadas de cuentos breves”, rezaba la publicidad. Y desde luego el “Eurostars Tartessos” es sin duda un sitio idóneo. Gente cosmopolita, educada, habituada al buen servicio…  Facilita mucho las cosas el poder hacer prácticas con sus huéspedes.

Bien, victima. Llegados a este punto supongo que ya te habrás dado cuenta del papel que juegas en esta historia. Mañana alguien – quizás el de la habitación 512, o el de la 623, quién sabe – lea esta carta en su libro de relatos cortos, y piense en tercera persona… Craso error.

Cierra los ojos y descansa… Enseguida yo te ayudaré a hacerlo.

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http://blog.eurostarshotels.com/concurso-relatos-breves/?c=relato&a=ver&id=132

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Tesis Doctoral sobre Gonzalo Guerrero

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Jueves, 22 abril 2010

Como recordarán nuestros más acérrimos lectores, el 9 de junio del año pasado, publicamos un relato-artículo dedicado a Gonzalo Guerrero, “El Indio de Palos”. Dicho relato fue realizado por nuestro amigo y colaborador Enrique Carrillo y gozó de gran éxito como así demostraron sus ricos comentarios. En uno de ellos nos escribía Salvador Campos, que casualmente estaba preparando una tesis doctoral sobre el histórico palermo.

Mañana viernes 23 de abril, tendrá lugar la Defensa de la Tesis de dicho doctorando, que promete ser muy interesante y por eso la queremos dar a conocer en nuestro blog. El nombre de la Tesis presentada en Departamento de Filologías Integradas de la Universidad de Huelva es “ESTUDIO SOBRE LA EVOLUCIÓN DEL PERSONAJE DE GONZALO GUERRERO”. Será presentada por el doctorando Salvador Campos Jara, que ha sido dirigido por los Doctores Luis Rivero García y Pablo Luis Zambrano Carballo. El acto tendrá lugar en el Aula de Grados de la Facultad de Humanidades, sita en el Campus Universitario de El Carmen, a las 11:00 de la mañana. El aforo es limitado.

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Respuesta del autor del Manifiesto

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Miércoles, 17 febrero 2010

Hola a todos.

Antes de empezar este escrito me gustaría decir que, en este caso particular, hablo exclusivamente en mi nombre (aunque haya quien pueda sentirse identificado), Enrique D. Carrillo Rodríguez, natural de Ronda (Málaga) y residente circunstancial y obligado en muchos sitios, entre ellos Huelva.

Soy el autor del manifiesto contra el derribo del antiguo Mercado del Carmen, así como del artículo “No al derribo del Mercado del Carmen” y otros, la mayoría sobre la conservación del patrimonio histórico-artístico de Huelva (publicados en el blog “La Huelva Cateta”) y otras ciudades. Y como tal, me siento aludido ante las precipitadas y difamatorias declaraciones del teniente alcalde de la ciudad, Francisco Moro, en las que, de forma imperdonablemente “ligera”, sentenciaba tajantemente que el trasfondo de la defensa del conjunto del histórico Mercado del Carmen, el cual los ciudadanos estamos haciendo a través del citado blog y otros medios, es puramente especulativo, respondiendo a intereses económicos de propietarios o intermediarios cuyo único afán es el lucro personal en detrimento del PERI aprobado por el Ayuntamiento. Y esto lo afirma (como muchos pueden escuchar si lo desean) con toda “propiedad” e hipotético fundamento.

Pues bien, como acabo de exponer, yo no soy de Huelva, no tengo propiedades allí ni conozco gente que se mueva en el entorno inmobiliario o político, y ni tan siquiera vivo actualmente en esta ciudad. Por otro lado, tuve la suerte, dadas mis esporádicas colaboraciones escritas, de conocer a los administradores del mencionado blog, y puedo asegurarles que la labor desinteresada y amateur (pues cada uno tiene su trabajo particular) que desarrollan en la página web es un ejemplo de altruismo y querencia por esta tierra.

Y muchos se preguntarán qué pinta un foráneo que ni siquiera vive aquí metido en esta “lucha”. Pues bien, si alguno se molesta en leer algunos de mis artículos o comentarios en el citado blog, comprenderán que el patrimonio cultural, histórico y artístico, por definición, es de todos, sean de Huelva o Pernambuco. Esto, unido a una especial sensibilidad por esta ciudad (y les puedo decir que he vivido en ciudades muy monumentales) producto de mi natural hábito por encontrar y disfrutar de aquellas cosas que a otros les suelen pasar inadvertidas, y que tienen que ver con la particular idiosincrasia y cultura de un lugar, así como el hecho de ser testigo de los sistemáticos atentados patrimoniales que en Huelva se vienen haciendo desde hace décadas, hicieron que, cuando mis amigos onubenses me propusieron elaborar un manifiesto que recogiera las inquietudes de un gran sector de la población -entre ellos el que suscribe, pues me siento más onubense que muchos- hizo que no sólo no me negara, sino que aceptara encantado.

No quiero volver a reiterar explicaciones que refuten tanto las declaraciones del Sr. Moro (en cuanto a la consideración del edificio del antiguo Mercado) como de otros onubenses que se oponen a la conservación del mismo, pues sería ya excesivamente repetitivo y creo haberlo expuesto con suficiente claridad (no hay peor ciego que el que no quiere ver) tanto en el manifiesto como en el artículo, y además, abusaría en la extensión del presente escrito, por lo que remito a ellos a quienes estén interesados.

Pero sí me gustaría manifestar tan sólo dos cosas: no hay que confundir sentimentalismo con Historia, ni Patrimonio con Monumento. En sus declaraciones, el Sr. Moro habla de una Historia de casas en ruinas, cochambrosas, tejados de “Uralita” (no sabía que ya se usara el fibrocemento en 1868), ratas y “mierda” que no debería conservarse… Sinceramente, (aparte del obcecado recurso del pésimo estado),  esa Historia que tan fea nos pinta Moro es la Historia de Huelva, sólo que, obviamente, su estado originalmente no era de ruina, cochambre, Uralita, ratas y “mierda”. Huelva nunca ha sido una ciudad monumental (entre otras cosas gracias a sus mandatarios), aquí no hay Alhambras, Giraldas o Mezquitas cordobesas. En Huelva, amen de ciertos y contados (especialmente ahora) ejemplos representativos, la arquitectura era popular, marinera, costumbrista, y funcional…, esa es gran parte de su Historia. Querer erradicarla porque a algunos les parezca poco es tan patético como la disparatada urbanización (propia de ciudad-dormitorio) que les quieren encasquetar en pleno centro “histórico”.

No se equivoquen, eso no es “modernidad”. Una ciudad moderna no evoluciona en detrimento de su historia.

Enrique D. Carrillo Rodríguez.

Licenciado en BB.AA.

Especialista en Restauración-Conservación de OO.AA. y Profesor de Dibujo.

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Epílogo a Huelva

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Sábado, 5 diciembre 2009

Hola a todos.

Como algunos saben, he colaborado esporádicamente en este blog con algún que otro artículo y comentario, intentando no abusar, pues en la moderación está la virtud y, sobretodo, no ofender o herir susceptibilidades (ya que sin conocimiento no hay sabiduría). A pesar de todo, hay quienes han tenido que sufrir la extensión de mis escritos, lo cual agradezco, ya que mi objetivo original era el desahogo, la denuncia y el alegato, pero sobretodo la sinceridad y la buena intención.

Era, además la primera vez que participaba en un blog, y lo hacía por la necesidad interior e imperiosa de defender aquello que me sorprendió encontrar y que nunca deberían perder, aquello por lo que pueden estar orgullosos y por lo que deben avergonzarse o avergonzar para mantener dicho orgullo, algo que intenté expresar con mi “Carta a Huelva”, y en lo que he insistido cuando ha sido oportuno.

Y comento esto porque quizás en Huelva es donde más sorprendido he quedado en cuanto a las expectativas que se tiene de un lugar.

Para bien y para mal es la gran desconocida, precedida por la mala imagen (ganada a pulso, todo hay que decirlo) que tanto los de fuera como, sorprendentemente, los de dentro se empeñan en dar.

Sólo después de vivir en Huelva he comprendido el alcance de un “sambenito” que, desgraciadamente, impide ver más allá en una ciudad que hace falta buscar para encontrar, y quizás su principal hándicap radique, precisamente, en la falta de confianza de sus habitantes que, en la mayoría de los casos, ignoran el valor de lo que tienen impidiendo a su vez que otros lo vean y provocando una cerrazón generalizada que, por otro lado (desde el egoísmo de un “esteta”) no deja de tener su aliciente en la sorpresa.

Es por esto que, en lugar de volver a la crítica (tenía en mente un ambicioso proyecto, con imágenes desconocidas para muchos, donde el antes y el después del urbanismo arquitectónico en Huelva no dejara lugar a réplica) he preferido despedirme con un simple elenco de imágenes que, circunstancialmente, fui captando durante mi estancia aquí (modestas en sus posibilidades y calidad pero ricas en su “contenido”) y con las que espero expresar mi mejor experiencia en una tierra que ya he adoptado, como muchas otras, sintiendo mía.

Ría de Huelva al atardecer

Y como tal, paisano de adopción que no elección, defiendo afuera con tanto empeño como critico dentro. Ustedes, conocen perfectamente esta dualidad propia de cualquier chovinismo, al igual que pueden imaginar la perplejidad en las caras de quienes, sin “conocer” esta ciudad, me escuchan describir sus virtudes. Pero también es verdad que para enseñar hay que sentir y, de esa manera, transmitir.

Punta del Sebo y puerto exterior al fondo. Confluencia entre las rías del Tinto y el Odiel

Siempre he mantenido que el mar es suficiente para aportar interés al lugar menos interesante, Rilke escribió de mi ciudad natal: “Si Ronda tuviera mar, que mar tan azul sería”. La capacidad hipnótica del agua, similar a la del fuego, su inmensidad, su movimiento es un valor añadido.

Ría del Odiel y marismas al fondo

Ría de Punta Umbría a su paso por las Marismas

Y Huelva no sólo tiene mar, algo común al resto de ciudades costeras, tiene una situación peculiar, exclusiva, que la diferencia y, por tanto, la caracteriza haciéndola singular y en consecuencia interesante. Dos ríos que, tras abrazarla,  se confunden con el mar y, cual hermafrodita confuso, cambian nominativamente de género aludiendo a la belleza femenina, al tiempo que el dulzor se vuelve sal y adquiere la madurez de un delta.

Uno de ellos tan singular que resucita a medida que su color rojo se torna azul y el otro dividido por una red de esteros, caños y brazos que, como venas, lo atraviesan sugiriendo una legendaria y mitológica civilización, de evocador nombre, que anticipa el grandioso Atlántico.

Marismas del Odiel

Marismas del Odiel

Marismas del Odiel

Y entre ellos una lengua de tierra rodeada de agua cuyo vértice se prolonga artificialmente, adentrándose en el océano varios kilómetros, rematándose en un faro, simple en forma y tamaño, pero impresionante en su ubicación (¿sabían que se barajó la posibilidad de trasladar el monumento a Colón a esa situación?). Una obra de ingeniería aparentemente simple en su forma pero ambiciosa en su función. El espigón más largo y profundo, la playa más extraña. Mar y tierra a un lado, arena y mar al otro, y al final…. las olas que baten, los barcos que pasan cerca cuando están lejos…, otra vez la inmensidad del mar.

Playa del Espigón con el faro al fondo

Desde allí el azul de otra Punta, la de nombre oscuro. Un océano verde envuelve la arena y reta, con sus olas de coníferas, a el verdadero mar que sigue moviendo, en sus corrientes caprichosas, la tierra de sitio, formando flechas y rías que horadan de nuevo una costa dorada.

Flecha de El Rompido

Y como telón de fondo…el sol. Otra vez singular y diferente. Un sol de albas y ocasos. Una luz que, lejos de ser blanca, se descompone en su verdadera naturaleza, recorriendo todo su espectro. Imitando a las marismas en sus infinitas direcciones, dando lugar a los atardeceres más espectaculares, donde el astro rey no se esconde, se sumerge, robando destellos a el metal y el hierro de una herencia extranjera.

Cargadero de mineral de la Río Tinto & Co. Atardecer en la Ría

Atardecer en la Ría. Marismas y cargadero de Tharsis al fondo

De nuevo peculiar. Origen de un imperio arrebatado al mar: América, y víctima de otro llegado del mar: el británico.

La revolución industrial en contraste con el feudalismo moderno que cambia de nuevo la fisionomía del pueblo, el legado inglés. Ferrocarriles que parten del interior de la tierra (abismos babilónicos construidos por el hombre) con destino de nuevo al mar.

Corta Atalaya. Ríotinto

Cicatrices metálicas que cortan la Ría, adornando sin quererlo el agua que ocupan.

Cargadero

Una transición entre dos siglos que dejan ostentación y sufrimiento, pero también novedades en actividades reservadas para caballeros y cuyo rango de “decano” adquirirá la ciudad en todas sus variantes. La más antigua integración de razas, culturas y clases sociales: el deporte.

Y una isla antigua en el centro de la ciudad moderna, un reducto de otra época, de otro país y de otro clima. La Inglaterra victoriana en el suroeste de España, curiosos contrastes dignos de conservar.

Barrio “obrero” Reina Victoria.

Como curiosos y extraños son los personajes, locales, provinciales o extranjeros, pero todos relacionados con la Ciudad. Conquistadores, descubridores y renegados, piratas y aindiados, negros esclavos y blancas foráneas, espías locales e internacionales, bases aparentemente neutrales en época de guerra y hombres que nunca existieron pero que cambiaron destinos. Todos me han cautivado (y alguno absorbido).

Santuario Virgen de la Cinta.

Todo esto es Huelva, todo se conoce pero no se disfruta. Si algo hace interesante a una ciudad es aquello que no tienen otras. Obviaré algo esencial en mi caso por no romper la retórica: la buena gastronomía, pero, como las meigas, haberla haila (y de sobra) por lo que unido al clima y al carácter, tan benigno uno como otro, completan un indudable atractivo que el Monstruo Químico (a pesar de una perversa atracción estética en las iluminadas noches, propias de ciencia-ficción), no ha podido aún arrebatar.

Petroquímica Repsol. Luces y chimeneas

Cargadero de Mineral y muelle

Real Club de Mar. Al fondo el puente entre Saltes y la isla de Enmedio

Cargadero al anochecer

Hace algunos meses que abandoné Huelva. Mis paseos por el muelle en la pleamar, los atardeceres en la ribera de la Ría o a los pies de un coloso casi centenario, que abrazado a una cruz, mira sempiterno al nuevo continente, vienen de cuando en cuando a mi memoria.

Ocaso desde el Muelle del Río Tinto

“Fe Descubridora”

Y , a pesar de recalar  actualmente en una ciudad Patrimonio de la Humanidad (que no viene al caso nombrar), de haber cambiado el mar por la piedra…, la hecho de menos, pues pocas veces me he llegado a implicar tanto en tan poco tiempo.

Ahora, aquí, sigo lamentándome de cosas que no me gustan, cosas que no se hacen bien… Estoy habituado a andar entre obras de arte, me siento bien entre ellas, pero me acostumbré tanto a apreciar los pequeños detalles (en Huelva se hace imprescindible) que la cantidad de monumentos no logra tapar los desmanes, no los justifica… Es lo único que achaco a Huelva…, haberme hecho más sensible.

Atentamente.

Enrique D. Carrillo

Especialista en Arte y Conservación/Restauración de BB.CC.

Fotos: Enrique D. Carrillo.

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Una leyenda, un personaje y una realidad social

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Viernes, 24 julio 2009

El presente artículo nació como un comentario, tanto por su inmediatez y actualidad como por su relación con otros ya posteados, pero la diversidad de su contenido, cuya temática competía al menos a tres publicaciones recientes, junto a la acostumbrada extensión de mis opiniones (que en este caso está más que justificada) hizo que me decidiera finalmente a presentarlo como una colaboración.

La primera parte, la leyenda, pasó por mi cabeza al leer la refrescante propuesta de Northman, tan apropiada para estas estivales fechas donde la lectura acompaña siempre al sol y el rumor de las olas. No obstante, mi circunstancial y reciente relación con su ciudad, además de dificultar el conocimiento de su folklore popular podría conllevar el riesgo, al participar de ella, de parecer presuntuoso. Esto hizo que desestimara, en principio, la primera idea.

Sin embargo, una consecución de acontecimientos hizo que una incipiente réplica empezara a gestarse, haciéndome recordar, a su vez, el olvidado y descartado amago de comentario y llevándome, igualmente, a otro aparentemente inédito…En definitiva, que se trata de casi un “tres en uno”, como aquel legendario producto que, tal que ese ingenioso y escocido anuncio de “minute maid” nos recuerda, los que nos acercamos a la cuarentena rememoramos perfectamente.

Pero como no hay mejor explicación que los hechos intentaré poner luz en las tinieblas de mi dialéctica:

Todo empezó hace unos días, mientras desayunaba en un bar, bajo mi casa, en la Costa del Sol. Al hojear el periódico la noticia más hiriente, a pesar de no ser la principal, era la violación de una chica de 13 años por una pandilla de menores en Huelva, tan solo dos o tres días antes del mismo caso (con una chica de 12) en Córdoba.

El suceso, como ya saben todos ustedes, ocurrió en una playa de Isla Cristina (aunque en mi periódico constaba Punta Umbría), y sólo unas horas más tarde ya estaba en todas las televisiones y telediarios de la jornada. No es para menos, pues además de la abominación en sí, el poco espacio temporal entre un caso y otro, ambos en Andalucía, es más que preocupante, saltando todas las alarmas en cuanto al proteccionismo del menor, su impunidad, falta total de moral y ética, y desprecio a los principios básicos del derecho humano.

Inmediatamente recordé el artículo de los “burracos/canis/desaprensivos/delincuentes” e infinitas calificaciones más… ¿Que por qué ese “revival” si, aparentemente, esto no tiene nada que ver…? pues será porque sí que tiene que ver. Y aquí está la realidad social.

Obviando las opiniones de aquellos que se “ofenden” cuando se generaliza, que se “indignan” cuando coloquialmente se utiliza un término connotativamente negativo con el solo objeto de denominar una actitud vasta en su ominosidad, que quieren “situar” cada impersonal calificación en un sitio determinado y diferenciarlo de otro haciendo juegos malabares de patética y dudosa etimología…A pesar de quienes reivindican los sentimientos de todos los seres humanos, aunque muchos de estos sentimientos sean contrarios al término humano, de quienes piensan que los hay peores y hablan de corrupción o especulación…(que trillado y absurdo es esa reflexión cuando para todos lo primero es lo inminente y físico, es decir, el que te pone la navaja en el cuello…) y, en definitiva, de los que insisten, con su estrechez de miras, en particularizar sin darse cuenta de que cuando se generaliza se habla de una actitud que se puede concretar en tantísima gente.

A pesar, como digo, de que hay sujetos (a los que yo llamo canis o burracos porque me da la gana y porque fonéticamente me parece apropiado, pero que usted puede llamar hijos de puta, asesinos, chorizacos, desalmados o parásitos inmundos) que si bien se limitan a hacer el mundo más feo y desagradable con su actitud menuda, sin apalear, violar o asesinar, también es cierto que los que sí lo hacen (que según parece no son tan pocos como debieran) comparten, además, la misma actitud y forma de vida que los primeros.

A pesar de todo eso, vengo a corroborar lo ya escrito anteriormente, ahorrándoles el volver a redundar en las mismas reflexiones, aunque mi cinismo no me impida reconocer que ya lo he hecho.

No obstante, no es éste el único motivo de mi actual artículo sino su principio.

Cuando llegué a casa, varios programas de televisión hablaban y debatían sobre este preocupante y excesivamente frecuente comportamiento de muchos menores, hablando de algunos casos recientes cuando, de repente, uno de esos casos cobró especial protagonismo. Y aquí el personaje.

No estoy seguro de si se comentó o escribió algo al respecto en este Blog, pues creo que yo aún no lo frecuentaba, pero si no es así debería haberse hecho.

Entre aquellos sujetos que anteriormente he criticado incluyo cualquier condición y clase social, pero no incluyo aquellos que, por circunstancias diversas, han dado con sus huesos en la calle y sólo tratan de sobrevivir sin hacer daño a nadie ni a nada, respetando todo lo que pueden o saben o, en algunos casos, incluso dando momentáneamente (en su drama) un toque positivo a nuestras conciencias y espíritus. Es verdad que a veces “hacen feo”, nos recuerdan nuestras propias miserias o incluso nos asustan, pero por su propia y noble idiosincrasia acaba formando parte de nuestras vidas, y nunca negativamente.

Me refiero concretamente al “hombre de las flores”.

Como todos los que viven en el centro de Huelva o pasean por él saben, esta persona se situaba casi siempre en una puerta de la calle Concepción, donde exponía con delicadeza sus flores, unos increíbles ramilletes de rosas rojas que, sin más presentación ni anuncio, ofrecía tácitamente a aquel que quisiera darle algo a cambio.

La primera vez que lo vi iba acompañado de mi mujer. Fue ella quien me advirtió, con toda sinceridad, de la exquisitez y sencilla belleza de esos ramilletes que, ciertamente, llamaban la atención por la finura y sutileza en su elaboración. Como si aquel hombre hubiera hecho aquella actividad toda la vida y sólo sus maltratadas manos pudieran soportar el frágil encanto de esas incipientes rosas rojas, como la sangre, que apenas habían dejado de ser capullos.

Recuerdo que pensé de dónde sacaría esas increíbles flores y cómo sería posible llegar a tal perfección sin una extremada sensibilidad y cariño por la vida. Tal fue su impacto que aquella imagen nos acompañó durante bastantes metros y minutos.

No me llevé ninguna rosa, no llevaba dinero encima. No sabía entonces que nunca más tendría oportunidad de hacerlo…

El hombre de las flores. Foto: www.madeinhuelva.es

El hombre de las flores. Foto: http://www.madeinhuelva.es

Pedro Martínez (así leí, poco tiempo después, que se llamaba) no daba la imagen de un clásico indigente, y no sólo por sus flores aunque ello, por sí, hubiera bastado.

Aquel hombre desprendía una cierta dignidad, una tristeza casi “aristocrática” a la par que una evocación tan nostálgica como un poema de Salinas. Su rostro era el paradigma de la melancolía, siempre callado, con una elegante seriedad que lejos de ser hosco le daba un aire taciturno y romántico. Sus ojos claros y vidriados, (probablemente por el alcohol) encerraban quién sabe cuántos recuerdos. Su cuerpo, delgado y grácil, denotaba tranquilidad, paciencia y una relativa paz.

Toda idealización parte de sensaciones reales. Apenas coincidí con Pedro un par de veces, pero esa es la sensación que tuve entonces y el recuerdo que tengo ahora.

No me acuerdo qué día fue, sí que era fiesta, un domingo quizás, cuando vimos, Cristina y yo, una especie de capilla improvisada en una puerta de la calle Concepción.

No había vuelto a pensar en el hombre de las flores, ni siquiera nos percatamos que esa era su puerta. Decenas de velas encendidas, flores (entre ellas rosas rojas que apenas habían dejado de ser capullos), fotos y recortes de periódicos ocupaban todo el espacio que su menudo cuerpo no llegaba nunca a abarcar.

Ambos enmudecimos cuando leímos, en aquel recorte a modo de esquela, que habían hallado muerto al hombre de las flores. Ambos nos sobrecogimos cuando leímos que lo habían matado. Más tarde leí que había sido un menor, le había aplastado la cabeza con un tubo, o una viga, de una obra cercana al lugar donde dormía.

Pedro tenía familia que al parecer no le desatendía. Su hija contaba ayer en la televisión, en el programa anteriormente mencionado, que un día desapareció y hacía años que le buscaban. Nunca se imaginaron dónde estaba ni, mucho menos, ese final.

No obstante, aquel día en la calle Concepción, en la capilla improvisada llena de velas, flores, fotos y recortes de periódicos, incluso cartas anónimas y algún poema, la familia doliente del hombre de las flores fuimos todos los que, casi a diario, le veíamos sentado allí, haciendo su trabajo como nadie podría hacerlo. Elegante en sus posibilidades, digno en su porte.

Ninguna flor desapareció de aquella puerta durante varios días…Se ve que la gente, los de bien, tenían la misma impresión que tuvimos nosotros.

Foto: http://www.madeinhuelva.es, artículo de Huelva Información.

Este pequeño homenaje da lugar a la tercera historia, la leyenda. Y digo que fue una concatenación de cosas porque, cuando leí el artículo de las leyendas, me acordé de una que había leído en algún sitio. Buscándola de nuevo, no me sorprendió que fuera en un artículo de Salvador Campos Jara, ya que por aquel entonces yo estaba escribiendo el “Indio de Palos”.

Quizás algunos de ustedes la conozcan, se trata de la “Señora del Sobre”, también conocida como la “Señora de Negro”.

Parece ser que, desde hace bastantes años (incluso décadas), corre el rumor entre los pobres, mendigos e indigentes de Huelva que una señora, que nadie conoce y apenas han visto, deja ocasionalmente generosos donativos que, en muchos casos, han sacado de las calles a más de uno.

Esta filántropa y caritativa señora parece ser una beata enlutada que, esporádicamente, elige algún pobre a quien ayudar de forma altruista y totalmente de incógnito. Su “modus operandi”, según la leyenda, es el discreto depósito de un sobre, normalmente sin apercibimiento del agraciado, en el cajón, caja o recipiente de las limosnas, de manera que éste se desliza sin ser visto con el resto de las monedas, o cuando el aludido no está pendiente, y en cuyo interior suele haber una pequeña fortuna. Cuando el mendigo se percata, la Señora ha desaparecido y el objeto de sus sueños, en efectivo contante y sonante, esta delante de sus ojos.

Esta “leyenda”, con visos de realidad, ha traspasado fronteras y ha convertido el centro de Huelva en la “meca” de algunos indigentes,  incluso extranjeros, que vienen a probar suerte. Nadie sabe, sin embargo, el criterio de la generosa Dama, pero los mendigos, entre sus cábalas, barajan la posibilidad del aseo, el vestir decentemente y la aparente honradez, por lo que muchos se afanan en parecer y/o aparecer limpios, ocupados y exentos de toda embriaguez, alejándose del alcohol y las drogas, al menos durante su jornada “laboral”.

Bonita y ejemplarizante historia. Pero, ¿Qué tiene que ver con lo anteriormente descrito?, ¿cuál es la razón, aparentemente inconexa de esta leyenda que no tenía por qué haber pasado de un comentario en su lugar pertinente…?

La respuesta es tan simple como asombrosa.

Ya he comentado que el trágico y aborrecible suceso de Isla Cristina, totalmente de actualidad, y sus consecuencias han despertado todo tipo de críticas hacia la ley del menor. El caso de Pedro Martínez, “el hombre de las flores” es otro más de la larga lista de víctimas de este terrorífico despropósito que parece sacado de una película de Chicho Ibáñez Serrador. Su hija y nietas han tenido que sufrir, como otros, este mal entendido proteccionismo, así como la indiferencia y desfachatez del asesino de su padre en el pertinente juicio cuya condena, por lo ya citado, ha sido ridícula.

Pero la encadenación de los hechos llegó a mi mente tras escuchar el rasgado testimonio de esta mujer, su hija. En este caso, el móvil principal del asesinato fue el robo.

Pedro Martínez, la noche de su muerte estaba contento como raras veces. Su sueño se iba a hacer realidad: marcharse a la sierra y rodearse de la naturaleza, olvidar las duras calles de la ciudad.

Probablemente por este motivo invitó y repartió mucho dinero entre sus afines…Había recibido un generoso y desconocido donativo…, nada menos que… 3000 euros…

Pero la avaricia y execrable inhumanidad de un individuo que apenas contaba los 17 años, un “crío” con más de veinte causas pendientes y que en ese momento se encontraba fugado de un centro de menores, hizo que le siguiera y le golpeara repetidas veces hasta matarlo en el mismo lugar donde dormía, la plaza de la Soledad, frustrando así todos los planes y esperanzas de un pobre desgraciado al que por fin la suerte parecía haberle sonreído.

Esto lo escuche ayer, martes 20 de julio, por la mañana. Su hija, en un programa de televisión lo mencionó de pasada mientras, con natural indignación, pedía cuentas a la Junta de Andalucía…

Saquen sus propias conclusiones, pero a mi parecer, la “Señora del Sobre” tendrá más motivos que nunca para ser la “Señora de Negro” y llorar, sin duda, un nuevo luto tras la desaparición del Hombre de las Flores.

E. Carrillo.

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