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Conclusiones de Tarteso, el Emporio del Metal

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Martes, 17 abril 2012

Como ya se anunció en este blog, entre el 14 y 17 de diciembre de 2011, se celebró en la Universidad de Huelva el I Congreso Internacional Tarteso; El emporio del metal, algo tan esperado como necesario para reunir todos los conocimientos sobre esta civilización, y aunque ha pasado un poco de tiempo voy a intentar resumir lo mucho que allí se trató y las informaciones y opiniones más interesantes, prestando más atención a las más nuevas o menos conocidas.

Este congreso, que surgió de la iniciativa del ex ministro Manuel Pimentel, el cual se lo propuso a la Universidad de Huelva, como lugar más indicado a tenor de la importancia de nuestra ciudad en todo lo relacionado con este asunto, no trataba de situar a la legendaria ciudad de Tarteso, tampoco de seguir tradiciones populares al respecto, trató de sacar del abandono en el que siempre se ha encontrado lo relacionado con esta civilización en nuestro país y que no se hubiese producido en ningún otro país europeo, con la intención de que todos los participantes en el congreso firmasen un manifiesto donde recoger los puntos incuestionables y en los que todos estuviesen de acuerdo.

Este manifiesto puede verse en el siguiente enlace:

http://terraeantiqvae.com/group/hispaniaprerromana/forum/topics/tarteso-existio-manifiesto-por-tarteso?xg_source=activity

Inauguración oficial del congreso

No obstante, el principal foco de fricción entre los participantes, que llegó a provocar aireadas e interesantes discusiones, se produjo al tratar el tema de si se puede considerar Tartesos lo anterior a la llegada de los fenicios. Para ello, los autodenominados hipercríticos se basaban en dos circunstancias para negarlo, el hecho de la ausencia de referencias étnicas en los textos de los autores clásicos que hablan de Tartesos y en que antes de la llegada fenicia, el rastro arqueológico es intermitente, dejando periodos de tiempo sin cubrir.

Este grupo era el más reducido, de hecho sólo dos de los participantes reconocieron formar parte de él, aunque con perspectiva positiva según dijeron, y esas dos circunstancias citadas se rebatieron de forma bastante adecuada con argumentos como la poca fiabilidad de los textos clásicos, de los que habría que distinguir entre los romanos y griegos, siendo estos últimos más antiguos (600-500 a.C.) y útiles, si bien más escasos, ya que los primeros se producen en un contexto helenístico, que ejerce demasiada influencia en su narración y suelen hacer referencia al mundo turdetano, además de estar más alejados en el tiempo. También, se incluyó la posibilidad de que los autores griegos integrasen Tartesos dentro de una etnos ibérica, a la que sí citan. Igualmente, cabe destacar que, por ejemplo, Heródoto habla de Tartesos y no de fenicios, pese a que conocía a estos últimos perfectamente.

De ellos y de todas las fuentes que citan esta cultura, trató la primera conferencia, comenzando por el mito griego de Gerión, hasta el leve intento de usar esta cultura para dignificar y dotar los origines nacionales de España y Andalucía más tarde, de cierta dignidad histórica, en un intento de separarlo del rastro islámico, circunstancias éstas que no llegaron a cuajar mucho, produciendo el abandono antes citado.

En cuanto a los restos arqueológicos, se dejó patente que no había tantos espacios temporales en su rastro además de las conocidas dificultades que tiene el estudio de esta época, como por ejemplo en Huelva que estaría situada sobre cualquier evidencia de este tipo y que cada cierto tiempo sorprende con una nueva aparición. Además, resulta evidente pensar, que cuando llegaron esos primeros fenicios, lo hicieron para comerciar con alguien y con conocimiento de los materiales existentes. Igualmente, se ha constatado, que antes de la llegada fenicia se produjo un incremento de la población y de las relaciones comerciales con el exterior en la zona, junto con otras circunstancias que veremos más adelante. Pese a esas dificultades para su estudio, es la civilización  protohistorica de la que se tiene más información.

Lo que sí quedó meridianamente claro es la necesidad de dedicar mucha más atención a la arqueología que a la literatura para su estudio, ajustando las teorías a los hallazgos y no al revés, quedando reducido en un dicho que, al parecer, suele repetirse en este ambiente: “MENOS AVIENO Y MÁS PICAR EL TERRENO”, cosa difícil de llevar a cabo ante las dificultades y poco interés de la Administración.

El siguiente apartado que más complicaciones da para su estudio, es el separar lo tartesio de lo fenicio, que si bien, quedó descartada la equiparación de ambas culturas, es bien conocida su hibridación, yuxtaposición o como queramos llamarlo, por lo que habría que empezar por aceptar esa situación, así como que la ambigüedad forma parte de ella, ya que esto también sucedió en otros lugares, como Grecia durante su llamado periodo oscuro, donde también existió interacción fenicia y nadie pone en duda la cultura posterior, sin duda ayudado por una narrativa propia, que en el caso tartesio no existió. En definitiva, aceptar que esa mezcla forma parte de la creación cultural.

Para ello, se intenta situar los primeros contactos, que como con todo lo relacionado con Tartesos, la arqueología va dando nuevas fechas continuamente, y éstos resultan que tuvieron lugar antes de la fundación de Gadir, y aquí vuelve a aparecer Huelva, donde se han encontrado los restos fenicios más antiguos de Europa occidental (hallazgos de la Plaza de las Monjas) y que alguno se atrevió a identificar esta ciudad con la Tharsis bíblica. Aún así, esos primeros contactos no deberían ser anteriores al 800 a.C. al ser ésta la fecha de la fundación de Cartago, que implicaría la expansión del comercio fenicio hacia el occidente.

Pero importante era tratar de situar territorialmente a Tartesos y fue el primer tema tratado en profundidad. Para ello, quedó claro que había que hacer dos distinciones territoriales. De la primera la formaría el área nuclear de esta civilización, que quedaría encuadrada en las provincias de Huelva, Sevilla y parte Córdoba y Cádiz.

Más problemático es situar la otra zona, que formaría un área periférica con influencia tartesia. Estas dificultades estarían ocasionadas en primer lugar al delimitarla a través del rastro arqueológico, ya que  da dos resultados diferentes según se use para ello la localización de estelas o de cerámicas de retícula bruñida. Además, en esta zona, cada vez se hace más difícil diferenciar lo tartesio de lo fenicio, constatándose, que en muchos casos, el proceso colonizador no se dio de sur a norte, que lo dotaría de un carácter tartesio, sino que se produjo desde Portugal al interior, que lo convierte en más fenicio, a tenor de ciertos análisis de Carbono 14. Aún así, este área de influencia tartesia llegaría hasta el Tajo y hasta Murcia y se produjo en los últimos siglos, posiblemente en busca de otros recursos mineros como el estaño.

Así mismo, la tartéside, parece que estaría dividida en varias ciudades independientes, cada una con su rey-jefe (tipo ciudad-estado), donde Argantonio, en su momento, pudo ser el más poderoso. De ellas formaría parte Huelva, que habría sido un importante centro indígena y el único realmente rico en metales.

En todo este contexto, Huelva, donde ya existía comercio anterior, se convertiría en el centro de distribución en el Mediterráneo de los productos locales, viéndose éste favorecido por las formas fenicias. Con esto se situaría Tartesos como parte del mundo panmediterraneo, identificado por autores clásicos como una charca donde beben ranas a su alrededor.

Otros detalles importantes que se trataron fueron la existencia de productos y tecnologías anteriores a los fenicios, lo que llevaría a apoyar aún más la idea de un Tartesos prefenicio. Como ejemplo se nombró el hecho de que pruebas de ADN (firmadas por más de 30 especialistas a nivel mundial) sitúan la aparición de la vid y el olivo en dos focos distintos, uno de ellos Anatolia y, sí, como seguramente pensaréis, el otro es el suroeste peninsular, con lo que resulta que ya se cultivaban en esta zona antes de los primeros contactos con el mundo del Mediterráneo Oriental.

Una de las mesas temáticas

Igualmente ocurre con la tecnología para la extracción de la plata, ya que se han encontrado escorias con restos de cobre y plomo, lo que descarta la acción fenicia, ya que la copelación, usada por éstos, sólo dejaría restos de plomo. Esta circunstancia es producto de la extracción de plata del cobre, que sólo se dio en España. Igualmente, relacionado con esto, también se han encontrado técnicas mineras distintas a las fenicias, como la aparición de hornos de vasijas, anteriores a los hornos de sangrado fenicios.

También, se trató la religión, de la que hay pocas referencias anteriores a la llegada fenicia, lo que pudo deberse a la integración de ésta en la sociedad, sin el uso de templos. No obstante, pueden encontrarse referencias a ella en las estelas funerarias que hacen referencia a algún mito con los grabados de dioses, guerreros o reyes divinizados. Igualmente existe una sincronía  del mundo precolonial con ritos mediterráneos. Así mismo, el hundimiento de armas en el agua no es de costumbre fenicia, como las armas halladas en el Odiel, y se hizo en este río y no en el Tinto por el “carácter” demoníaco de sus rojas aguas. A todo esto habría que unir una posible divinización del monarca.

Todo sería así hasta la llegada de los templos fenicios, lo que no excluye de la continuidad de los ritos indígenas y que llevaría a un uso conjunto de estos lugares, los cuales, se ha visto últimamente, que muy posiblemente además de uso religioso, tendría otros muy distintos como por ejemplo el de mercado. A todo ello, también habría que unir una interacción con la religión que traerían los griegos y que llevaría a la construcción de sus propios templos, como a los que correspondería los restos hallados en la calle Méndez Núñez.

No se descubrió nada nuevo sobre las causas de la desaparición de Tartesos. Se dieron posibles causas, como por problemas fenicios, con cambio de rey incluido, que podría haber influido en su comercio, la aparición de minas de plata en Grecia y alguna otra. Además, se intentó descartar la acción de Cartago, ya que fue muy posteriormente cuando éstos delimitaron sus áreas de comercio e influencia.

Con todo, la cultura tartesia se situaría temporalmente, entre finales del II milenio y 550 a.C., si bien, algún participante alargaría este periodo hasta el S. III a.C. que es cuando se empieza a hacer referencia a los turdetanos.

Y hasta aquí este pequeño resumen de lo que allí se habló durante unas 25 horas. La mayoría de las afirmaciones fueron dichas por los participantes, que en el artículo he preferido no mencionar, ya que al ser tantos lo haría demasiado embrollado, no obstante, quien esté interesado sólo tiene que preguntarlo y miraré en los apuntes.

De todas esas horas de conferencias me quedo, a parte de la información, con el entusiasmo con que muchos de los participantes trataron el tema, lo que da pie a pensar que se seguirá haciendo con seriedad y rigor, pese a las dificultades.

Neoptolemo.-

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Milenio del Reino de Huelva – Saltés

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Domingo, 26 febrero 2012

Este año se conmemora el milenio del nacimiento del Reino de Taifa que se ubicó en el estuario de la capital onubense. Sobre ello hemos publicado un par de artículos que os recomendamos encarecidamente leer, uno dedicado a “La Ciudad de Salthish” y otro a “Los Reyes de Huelva“, pero de lo que queremos hablaros ahora es del programa de actividades organizado para celebrar este milenio.

La delegación onubense de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, junto con Platalea y con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y la Asociación Amigos del Museo, y el patrocinio de la Obra Social de Cajasol, han elaborado un programa de actividades con el que recuperar la importancia del reino de Taifa de Huelva-Saltés, fundado en el año 1012. El objetivo no es otro que “poner en valor el patrimonio histórico y cultural de la ciudad de Huelva asociado al periodo islámico”, así como “el yacimiento arqueológico de Saltés”, según apuntó Diego Vázquez, de Platalea.

Este es el cartel con las actividades organizadas (click sobre él para aumentar):

Sentimos comunicaros que para las actividades más interesantes de visita a las ruinas ya no hay plazas. Nosotros mismos intentamos llamar para apuntarnos el jueves y nos comunicaron la no disponibilidad, y en esa línea hemos recibido un comentario de nati ese mismo jueves 23 en la sección “Colabora” de este blog:

Conmemoración del Milenio del Reino Huelva _ Saltés.
Así se titula un programa de actividades, que organiza La Junta, Platalea, y, Colabora La Junta, AMO, y, patrocina Cajasol.
Todas las actividades son gratuitas, plazas limitadas e invitan a apuntarse.

Me trajeron el cartel de anuncio, el dia 22 . el mismo día que lo pegaron. Llamé por la tarde al teléfono indicado y nadie contestó, el día 23 por la mañana volví a llamar para  apuntarme a las actividades del día 24 de Febrero y a las del 3 de Marzo. Ya estaban las plazas completas y me invitaron a las otras actividades que no eran de mi interés.

Que tengo que hacer  para enterarme de todos los actos sobre Historia y arqueología  que haya en Huelva y no llegar siempre tarde.

¿Como se dan esas plazas ?

No obstante es probable que hayan plazas para las otras actividades, no menos interesantes, del 9, 10, 13, 14 y 16 de marzo, por lo que os sugerimos que os pongáis en contacto con platalea, organizador del evento, en el correo electrónico info@platalea.com o en el 959 26 07 08.

Esperamos que se repita esta interesantísima actividad durante el resto de este año del milenio del Reino de Taifa onubense y se conceda un mayor número de plazas que permita participar a un mayor número de onubenses.

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Tarteso, el Emporio del Metal

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Martes, 13 diciembre 2011

Dos de nuestros amigos y colaboradores Neoptolemo y The Punisher nos han mandado información acerca del importantísimo congreso que se va a celebrar en Huelva desde mañana miércoles 14 y hasta el próximo 17 de Diciembre en el Campus de El Carmen de la Universidad de Huelva. Tarteso, el emporio del metal, que promete ser el congreso definitivo sobre Tartessos.

Durante las jornadas se va a “actualizar y contrastar los estudios realizados por los principales investigadores de la civilización tartesia a nivel mundial” y otorgarán “especial importancia” a la relevancia que la explotación de metales desempeñó en el esplendor de esta sociedad, una “tradición heredada por el sector minero establecido en la faja pirítica ibérica, enmarcada en las provincias de Sevilla y Huelva”.

Se van a ordenar todos los datos en torno a la primera civilización letrada de Occidente, y en ello van a participar más de 30 especialistas de 10 países, procedentes de prestigiosos centros como el British Museum, el Istituto di Studi sulle Civiltà Italiche e del Mediterraneo Antico, el Museo Nacional de Arqueología o las universidades de Postdam, Calabria, Ohio o Aix-en-Provence, entre otras. Así mismo, el congreso contará con la dirección académica de Jaime Alvar Ezquerra (Universidad Carlos III de Madrid) y Juan Manuel Campos Carrasco (Universidad de Huelva), y con la dirección institucional del ex-ministro Manuel Pimentel Siles (Editorial Almuzara) y Manuel Acosta Contreras (Universidad de Huelva).

Os recomendamos encarecidamente que asistais, sobre todo a los fanáticos de la historia que nos siguen. La asistencia es completamente gratuita, y podréis inscribiros a través de su página web, lugar en el que podréis también consultar su completo programa: http://www.tartesohuelva.com/boletin.html

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Encuentro de Escritores en Moguer y Jornadas de Arqueología en Aljaraque

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Lunes, 24 octubre 2011

Los municipios del area metropolitana de Huelva se ponen las pilas en cuanto a actividades culturales. Si hace poco hablábamos de San Juan del Puerto con el reciente Congreso Iberoamericano del Descubrimiento, hoy queremos invitaros a participar en otros dos eventos culturales muy interesantes de otras dos poblaciones, Moguer y Aljaraque de los que nos ponen en conocimiento nuestros amigos y colaboradores Neoptolemo y María.

De uno de ellos ya hemos hablado otros años, se trata de las Jornadas de Arqueología y Territorio de Aljaraque que cumplen su decimocuarta edición. Este año se dedicarán, al conocimiento de diferentes aspectos relacionados con la dinámica litoral e investigaciones desarrolladas en el ámbito de la arqueología subacuática en espacios fluviomarítimos de la provincia de Huelva. Tras los importantes hallazgos realizados en los últimos años, estas Jornadas constituyen un momento oportuno para conocer de la mano de especialistas en la materia, el estado de la cuestión y las expectativas que actualmente existen sobre dicha vertiente de la investigación arqueológica.

De este modo las Jornadas de 2011 (organizadas por  la Asociación Cultural Kalathoussa) se desarrollarán durante dos tardes en su habitual sede del Teatro Cinema de Corrales. Durante dichas sesiones, a través de las cuatro conferencias previstas y posteriores Debates a los que se sumará la participación del público asistente, se profundizará en el conocimiento de la evolución geológica de las formaciones costeras de nuestra provincia y su conformación, como punto de partida para conocer por donde se deben orientar las investigaciones en determinados espacios sumergidos; con el conocimiento de diferentes estadios históricos en la Ría de Huelva como lugar de paso, rituales, recalada y hundimiento de navios y en la que se han producido notables hallazgos arqueológicos; las cautelas arqueológicas que se siguen y el modus operandi practicado en los dragados de los fondos fluviomarítimos que periódicamente se realizan en las costas de nuestra provincia; por último, se tendrá la oportunidad de acceder a una privilegiada visión de conjunto de la arqueología subacuática en Huelva dentro del contexto andaluz.

Se inauguran mañana martes a las 17:00 con la conferencia de Enrique Carlos Martín Rodríguez dedicada a la Ría de Huelva como yacimiento arqueológico.

El público o estudiantes interesados en asistir no es necesario que se inscriban previamente. Lo podrán hacer in situ en la mesa de Información al comienzo de las Jornadas y, si así lo solicitan, recibirán un diploma de asistencia por parte del Ayuntamiento de Aljaraque si acreditan su presencia en el 80% de las sesiones mediante el control de firmas establecido para tal fin durante las Jornadas. La asistencia es gratuita.

El otro evento del que queremos hablaros es del Encuentro de Verdes Escritores que se va a celebrar en Moguer entre el 25 y el 29 de Octubre. Está organizado por la Fundación Zenobia y Juan Ramón Jiménez de Moguer y Coordinado por el ingeniero accidental, poeta y escritor José Manuel Alfaro Márquez (Moguer, 1975) y se celebra desde el año 2008 en la población natal del premio nobel de literatura.

El principal objetivo de este encuentro es el de construir “UN ESPACIO VERDE LITERARIO, en el que se potencie la palabra en todas sus formas como vehiculo primario de expresión y trasmisión de la diversidad paisajística de la naturaleza, la ecología, y el compromiso medioambiental y donde se impulse la construcción de una conciencia y un pensamiento crítico desde el que se pueda implicar a la sociedad para contribuir a un cambio de modelo social mas sostenible y la resolución de los problemas socioambientales”.

Participarán más de una treintena de profesionales, escritores y escritoras de diversos rincones de Andalucía y se celebrará en diferentes localizaciones de de Moguer como los IES Francisco Garfias y Juan Ramón Jiménez, El CEIP Zenobia Camprubí, La Residencia de Mayores, La Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez, el Taller de Pintura del Pintor Pedro Rodríguez y la Librería La Taberna del Libro de Moguer.

Para más información podéis visitar las siguientes direcciones:

Blog: http://www.verdesescritores.blogspot.com/

Facebook: http://www.facebook.com, (busca en la barra verdesescritoresyescritoras)

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3000 años de historia en la Ría de Huelva

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Domingo, 29 mayo 2011

¿Quién no ha oído hablar de las espadas y otros objetos que aparecieron en la ría de Huelva? Creo que algunos más y otros menos hemos oído alguna referencia a este tema. Pero, ¿se valora a este hecho como es debido? Creo que no, y por eso intentaré desarrollar un poco el tema para darlo a conocer algo más.

La historia comenzó a finales de marzo de 1923, cuando realizando un dragado de la ría, la draga “Cinta” comenzó a extraer del fondo a unos 23 metros del muelle de la compañía minera de Tharsis y entre 7,5 y 9,5 m. de profundidad bajo el lodo, una serie de objetos metálicos, junto con algunos trozos de madera y el mismo lodo.

Localización del lugar en la actualidad

Estos objetos metálicos resultaron ser unas 400 piezas de bronce, entre las que se encontraban unas 40 espadas (28 completas) de entre 70 y 75 cm, puñales de entre 15 y 40 cm, puntas de lanza, de entre 15 y 49 cm y flechas, así como otro tipo de objetos como fíbulas, botones, broches de cinturón, agujas, anillas, remaches, pasadores, cilindros macizos, y los que podrían ser trozos de cascos. Una amplia muestra de estos objetos pueden verse en el Museo Provincial de Huelva. De este tipo de objetos ya habían aparecido algunos en España, pero la cantidad total de todos ellos era muy inferior a los aparecidos en nuestra ría, y algunos como las puntas de lanzas, flechas y botones eran muy escasas en España e incluso en Europa, y otros como las fíbulas eras las primeras que aparecían.

Rápidamente el mundo de la arqueología de la época volvió su mirada hacia Huelva. Hay que tener en cuenta que en aquella época la arqueología sobre la protohistoria española y el mundo tartesio estaba llena de conjeturas. Schulten buscaba, con escaso éxito, la ciudad de Tartessos en Doñana, escasas voces situaban el centro de esta civilización en Huelva capital, ya que aún no había sido localizado ningún otro yacimiento arqueológico de esta época en la ciudad. Éstos comenzarían a aparecer en los cabezos de la ciudad a partir de los años 50 y 60, con lo que comenzarían  a unirse las piezas del puzzle.

Lo primero sería intentar averiguar la procedencia y datar lo objetos, comprobándose que el diseño de éstos correspondía posiblemente a la zonas de oeste europeo celta o del Egeo, por ejemplo, el tipo de espadas, denominado “lengua de carpa”, era propio del oeste, aunque si bien el diseño era de esa zona, los objetos tenían alguna particularidad de esta zona, por lo que daba pie múltiples teorías. Parece que pudieran tratarse de objetos del norte u oeste europeo, pero procedente del comercio con el Mediterráneo central u oriental, con la posibilidad de que alguno hubiese sido reparado o refundido aquí. El análisis de los isótopos de plomo del cobre de estos objetos, indica que éste procede de dos yacimientos distintos y no coinciden con el cobre de esta zona, por lo que parece definitivo que su elaboración primera no se dio aquí, como muchos han pensado, aunque quizás sí una refundición posterior. No obstante, están elaborados con una notable técnica metalúrgica en aleaciones y formas,  con tasas de estaño ligeramente inferior a otros depósitos ingleses y franceses y muy superior a los del Mediterráneo.

Recreación y comparación paleogeográfica de la ría de Huelva en la época de los depósitos (Revista Complutum extra nº 5)

Otra cuestión es la datación, y en este punto vuelven a aparecer múltiples opiniones, pero casi todas ellas las sitúan antes incluso de la llegada de fenicios a comerciar con Tartessos, situándola entre los siglos XIII aC a IX aC. Pruebas del carbono 14 realizadas en restos de madera que se encontraban junto a estas piezas, la sitúan entre los años 880 a 850 aC. Estas dataciones indican la antigüedad del comercio del puerto de Huelva, anterior incluso al comercio con fenicios y por supuestos griegos, mostrando la importancia de este comercio, sobre todo, de metales, tanto procedentes de las zonas mineras de Riotinto y Tharsis como proveniente del exterior, durante cientos de años, y que con altos y bajos ha llegado, sin interrupción a lo que es el Puerto de hoy en día.

Interesa, además, intentar saber los motivos por los que estos objetos se encontraban depositados en el fondo de nuestra ría, lo que ha dado, nuevamente, pie a múltiples teorías. El hecho de que todas estas piezas apareciesen en poco espacio, indica que se trata de un único depósito. Las teorías más posibles son las que hacen referencia al posible hundimiento de un barco que iba dedicado al comercio o que tuviese un fin votivo, ya que al parecer era propio de esa época realizar ofrendas a los dioses sumergiendo en lagos y similares armas y objetos de este tipo.

Algunos objetos encontrados en la ría en 1923

Pero no se limita a este hallazgo las apariciones de este tipo en nuestra ría. Unos años después, en 1930, otro objeto de enorme valor arqueológico se localizó en ella. Se trataba del primer casco griego hallado en nuestro país. Es un casco de tipo corintio (el modelo griego más reconocible), fabricado en cobre puro, finamente trabajado en sus detalles, el cual presentaba una rotura en su parte posterior, que por el diseño del mismo se ha datado entre los años 550 y 525 ac, la época final del comercio con los griegos.

Su aparición nuevamente hizo girar las miradas arqueológicas a la ría, e hizo volar la imaginación de los arqueólogos de la época. El mismo Schulten, publicó un artículo tratando el tema, y se comenzó a pensar que procedía de algún conflicto belicoso, y que la rotura trasera era producto de un golpe que provocaría la muerte del portador del mismo. Con el paso del tiempo y una vez más frío los ánimos, fueron surgiendo nuevas teorías. Aún no se sabe a ciencia cierta el por qué de la aparición del casco en ese lugar, pero nuevamente pudiera tratarse de motivos votivos,  ya que otro casco griego, que apareció con posterioridad en Jerez, lo hizo en circunstancias parecidas y como ya hice referencia antes, era habitual este tipo de prácticas. No obstante, este tipo de casco es muy escaso en Europa Occidental. El casco, lamentablemente, no puede ser apreciado en Huelva, ya que desde un principio se traslado para su estudio al Museo de Historia de Madrid, y si no me equivoco, ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid.

Casco encontrado en la ría en 1930

Pero en esta época, la arqueología tenía un escaso control y después han ido surgiendo en poder de distintas personas, diversos objetos que al parecer han aparecido en distintos lugares de la ría. Dos espadas, en 1943 y 1963 y diversos objetos más de bronce, de los que en algunos casos se desconoce el lugar exacto de su localización, por lo que se puede pensar que alguno más puede haber, y lo que parece más probable es que aún quede más en el fondo, pero que sólo nuevos dragados sacarían a la luz.

Todo esto daría forma, a lo que unido a los hallazgos arqueológicos que desde los años 50 y 60 vienen localizándose en la ciudad y sobre todo en los cabezos, a la fase previa de lo que luego se convertiría en el mundo tartesio del que hablan los clásicos.

Estos objetos de la ría de Huelva tienen un extraordinario valor arqueológico, por la cantidad y calidad de los mismos, no sólo muy abundantes en Huelva, sino escasos en el resto de España y Europa, y unidos a los yacimientos en la ciudad, sitúan a nuestra ciudad como el lugar más importante de la península y unos de los mas importantes de la Europa Occidental en la época del Bronce final, lo que ha llevado a numerosos estudios sobre el asunto, tanto a nivel nacional como internacional, quedando constancia en numerosas y prestigiosas publicaciones sobre arqueología.

Pese a todo, la importancia de estos hallazgos parece que es inversamente proporcional al conocimiento que los onubenses tenemos de ello y al interés que hasta ahora despierta en las administraciones, ya que bajo mi punto de vista, hay mucho qué saber y son muchas sus posibilidades de explotación e investigación y, aparte del Museo Provincial, es difícil encontrar información al respecto y muy especializada, a no ser que te lo tomes muy a conciencia. Aunque en esta ultima campaña para las municipales he visto alguna pequeña referencia a la historia más antigua de la ciudad y a la puesta en valor de hallazgos arqueológicos en los programas electorales. Quién sabe, a lo mejor algún día se deciden a tratarlo en serio.

Neoptolemo.

Bibliografía:

– Revista Complutum (Universidad Complutense de Madrid) Extra nº 5

– El casco griego de Huelva (Reeditado por la Diputación de Huelva)

– Armas y Objetos de bronce extraídos en los dragados del Puerto de Huelva. (Editado por Diputación de Huelva).

– Isótopos de plomo aplicados al registro arqueológico prehistórico y protohistórico: El caso del depósito de armas de la Ría de Huelva. Dr. Mark A. Hunt Ortiz

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Conclusiones de las XIII Jornadas Arqueológicas de Aljaraque

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Sábado, 13 noviembre 2010

Finalizaron las XIII Jornadas de Arqueología y Territorio de Aljaraque, y en ellas, como en años anteriores, conseguimos conocer un poco más la historia y el patrimonio que tiene toda la provincia.

Este año, el primer día se habló sobre la Huelva Protohistórica, esa época en la que nuestra ciudad y provincia consiguen distinguirse del resto del país, y que difícilmente encontraremos ninguna referencia fuera del Museo Provincial. Para ello, analizan las distintas etapas que tiene el estudio de un yacimiento arqueológico en sus niveles más profundos, en la capital. En algunos momentos, se hizo quizás demasiado técnico, pero aportó datos interesantes, ya que cuanto más yacimientos de esta época se estudian, más se ajusta la historia de nuestra ciudad a los textos clásicos y bíblicos, que hablan tanto de Tartessos como de Tharsis, ya que cada vez coge más entidad la ciudad protohistórica de Huelva. Contaron cómo se analizan los distintos estratos del subsuelo hasta encontrar el que presenta signos de haber estado habitado por humanos, cómo se analiza la estructura del territorio de esa época, el análisis de los restos biológicos y el estudio de los restos. Todo esto, suele llevar a afirmar que la ciudad en sí, es el mayor yacimiento arqueológico de la época en el país.

El segundo día, se trató el tema de la actividad minera en la provincia y el patrimonio que ha quedado de ella. Se habló de la importancia de catalogar adecuadamente todo el patrimonio legado para evitar que por desconocimiento de su existencia o la ocultación de la misma, se puedan realizar acciones (casi siempre urbanísticas), que los destruya. También, se trató la geografía relacionada con la actividad, la participación ciudadana que colabora en el conocimiento de la historia y conservación de su patrimonio, contribuyendo para ello un representante de la Asociación Amigos de Tharsis “Ernesto Deligny”. Se habló del excelente trabajo realizado por la Fundación Riotinto en la gestión y creación de proyectos relacionados con la explotación turística del legado minero de la zona, y puede servir de ejemplo de un trabajo bien hecho en la conservación del patrimonio y uso museístico de éste.

Museo Minero de Riotinto Ernest Lluch. Imagen: www.museosdeandalucia.com

Pero donde finalmente se analizan estas cuestiones es en la participación de los asistentes con sus preguntas e intervenciones. Y ahí se vio las diferencias y similitudes de estos dos temas.

La principal diferencia está evidentemente en que el patrimonio tangible es infinitamente superior en el tema minero, lo que le da unas posibilidades que las de la época protohistórica carecen. Pese a esta diferencia, surgieron problemas similares, y todos nacían de donde mismo, la “tradicional” falta de interés por parte de las Administraciones y la población para incentivar el estudio y puesta en valor de este patrimonio. Incluso se produjo una pequeña discusión a cuenta de si era la población la que no exigía a la Administración que le dedicase más atención a estos temas, o si la Administración es la que dificulta estos trabajos, en definitiva, la eterna pregunta de qué fue primero, si la gallina o el huevo.

Esta situación en la capital llega a su punto más extremo, ya que hemos convertido 4500 años de poblamiento en el hecho puntual de la salida de las Carabelas y en el legado inglés, todo lo demás, incluido la extensa protohistoria de la ciudad, parece carecer de todo interés y las Administraciones parecen aprovecharlo para no prestarle la más mínima atención. Esta cuestión es claramente visible desde este blog, sólo hay que ver muchos de los comentarios en los artículos relacionados con el tema, y muchos consideran simples piedras o viejos edificios ruinosos el poco patrimonio visible que nos queda, olvidando que este estado ha sido provocado por este legendario desinterés de la ciudad.

También, hubo tiempo para tratar su posible utilización turística, donde se indicó, muy acertadamente, que no sólo basta con arreglar un poco cualquier resto o edificio, sino que debe hacerse atractivo y entretenido para su visita. Sin embargo, ni se ve, ni se espera una mejora del interés en apoyar o facilitar estos trabajos y por ejemplo, la ciudad esta condenada a conservar eternamente distintos yacimientos arqueológicos como reserva, tales como la Plaza de las Monjas o la conocida como Plaza Arqueológica, y seguirán prevaleciendo intereses inmobiliarios a cualquier otro, apoyados  por una parte de la ciudadanía que considera un estorbo todo este patrimonio. No sé qué pensarían si viviesen en ciudades como Mérida, Tarragona o Baeza, rodeados de tanto edificio viejo y resto “inútil”.

Plaza Arqueológica de Huelva. Imagen: www.skyscrapercity.com

Finalmente, aún quedó tiempo para dedicarle al yacimiento de la Isla Saltes y el por qué está completamente abandonado y es imposible su visita. Aprovechando que estaba presente un representante de la Junta surgió el tema y éste contestó que aunque la Junta es la propietaria del lugar, han surgido problemas con el cambio de titularidad de los terrenos ya que el anterior propietario, la Constructora Tremon, lo tenía a nombre de diversas filiales y el tema está en manos judiciales para su resolución. Así que seguiremos a la espera de que se haga algo útil con el lugar.

Quizás algún día cambie esta tendencia, ya que aquí parece que muchos disfrutan contestando a la pregunta ¿Qué se puede ver en Huelva? “no hay nada que ver”, y esto no es del todo cierto, sólo hay que cuidar algunas cosas, recuperar otras, seguir trabajando e investigando y sobre todo, saber enseñarlo, y eso es tarea de todos.

Neoptolemo.

Artículos relacionados:

https://lahuelvacateta.wordpress.com/2009/12/13/huelva-begins-nativos-fenicios-tartessos-y-griegos/

https://lahuelvacateta.wordpress.com/2009/06/28/la-ciudad-de-salthish/

https://lahuelvacateta.wordpress.com/2009/03/21/la-ciudad-de-tartessos-en-huelva-capital-12/

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Huelva Begins. Nativos, Fenicios, Tartessos y Griegos

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Domingo, 13 diciembre 2009

Al hilo de los diversos artículos en diarios locales que frecuentemente vienen publicándose, que incluso algún colaborador ha hecho llegar al blog (el último gracias a Fran Pazos), relacionados con los hallazgos arqueológicos que se vienen produciendo en la ciudad y siguiendo un poco en la línea de mi otro artículo sobre la ciudad de Tartessos en Huelva capital, me ha parecido interesante realizar una narración en la que contar cómo apareció nuestra ciudad y cómo llegó al momento en que entró en la historia, posiblemente la época en la que la actual Huelva obtuvo una mayor relevancia en el ámbito Mediterráneo, para llegar a ser tenida muy presente por los escritores clásicos.

Con todo ello, como ya dije en el anterior artículo, no pretendo entrar en si fue Tartessos una civilización propia o no, o si todos los fenicios eran realmente fenicios, sólo hacer un pequeño análisis de la historia más antigua de la ciudad, dar a conocer algunos detalles que muchos pueden que desconozcan e intentar animar a que se continúe investigando sobre esta historia.

Primero situémonos en el tiempo, y vamos a hacerlo en el III milenio a.C. En esta época Sumerios y Egipcios ya disfrutaban de civilizaciones organizadas, con escritura, leyes y ciudades. Sin embargo, en Europa Occidental aún no se atisbaba nada parecido, las personas que la habitaban seguían siendo nómadas, seminómadas o en algunos casos empezaban a crear asentamientos.

Pues uno de esos grupos de personas encontró, en lo que hoy es nuestra ciudad y sus proximidades, un lugar ideal para asentarse. La situación geográfica no era exactamente la actual ya que en aquellos tiempos se encontraba rodeada de agua casi en su totalidad, formando un istmo unido al resto de la península ibérica por una estrecha franja de tierra, correspondiendo esta zona con lo que ahora vendría a ser la carretera del cementerio hasta la Ribera. Por ahí llegaron y se encontraron unas condiciones excepcionales, un clima templado, amplias tierras para el cultivo y acceso a los innumerables recursos marinos, además de encontrarse protegidos de este mar por la altitud de los cabezos. Con estas circunstancias se inició el poblamiento de la zona que permanecerá hasta hoy.

En este punto, la Arqueología nos indica el afianzamiento de estos poblados, encontrándose en la zona del Seminario restos de esta época de enorme valor como ídolos cilíndricos o la localización de zonas de cultivo dedicadas a la vid, muy significativo ya que esto último sólo se había dado en Grecia (¿acaso se cultivaba la vid aquí antes de la llegada de los fenicios o griegos?). Con estos hallazgos puede decirse que se reescribe parte de la historia de Europa ya que demuestra que nuestra ciudad lleva habitada ininterrumpidamente mucho antes que ningún otro lugar de la zona occidental del continente.

No tardarían en comenzar a trabajar el gran recurso de la provincia, los minerales, que con el paso del tiempo serían decisivos en la evolución y crecimiento de la ciudad. Quizás estos primeros nativos de la zona, darían origen a lo que muchos consideran el Tartessos anterior a la época orientalizante.

El tiempo sigue pasando. Ya desde mitad del II milenio a.C., o incluso antes, en el Mediterráneo oriental venían apareciendo civilizaciones que se lanzaron a la exploración de dicho mar, entre ellos los fenicios, que se lanzaron a la búsqueda de nuevos mercados donde comerciar y la fundación de diversas colonias. A esto fue ayudando las mejoras tecnológicas navales, como la invención de la quilla, lo que permitía un mejor manejo de las embarcaciones, lo que propició ampliar el margen para explorar, llegando a cruzar el Estrecho de Gibraltar alcanzando una zona desconocida, donde dejaban la embarcación a 10 m. de la playa, y horas después se encontraba a 100 m. y que prácticamente era el fin del mundo, ya que más al Oeste no había nada.

Nuevamente vamos a situar en el tiempo un acontecimiento fundamental para la ciudad, que no es otro que la llegada de estos fenicios, más concretamente “tirios”. Para ello vamos a tomar como referencia la fundación de Cádiz, hasta ahora considerada la ciudad más antigua de Europa Occidental. A ésta, el historiador romano Marco Veleyo Patérculo la sitúa en el año 1104 a.C. (dice 80 años después de la Guerra de Troya), fecha poco probable examinando los hallazgos arqueológicos de la ciudad que no lo sitúan antes del siglo IX a.C., y recurriremos a Estrabón en su geografía de Iberia III, 5, sobre esta fundación, que entre otras cosas dice lo siguiente:

“…Tiempo después, los enviados avanzaron más allá del estrecho en torno a los 1500 estadios, hacia una isla consagrada a Heracles (¿los restos del templo romano de la isla Saltés?), situada junto a la ciudad de Onuba de Iberia, consideraron que las columnas (de Heracles) se hallaban allí e hicieron un sacrificio al dios; pero como de nuevo las víctimas no resultaron favorables, regresaron a casa…” y al siguiente intento fundaron Gades en su ubicación actual.

Como vemos, los fenicios antes de fundar Gades venían “dando vueltas” y comerciando por la zona, y este comercio hizo que mereciese la pena fundar una ciudad donde gestionarlo.

Su llegada a nuestra ciudad fue fundamental. Rápidamente se dieron cuenta de la riqueza mineral de la zona y no tardaron en contactar con indígenas, iniciando un comercio que se convirtió en muy productivo para ambas partes. Pronto comenzó a verse los beneficios para esos nativos que por comodidad comenzaré a llamar Tartessos.

A los sistemas de tratamiento de los minerales -que ya usaban-, se unieron otros que enseñaron los fenicios y que ya hacía un tiempo que se venían utilizando en el Mediterráneo oriental y que mejoraría sustancialmente la producción, como por ejemplo, la copelación para la extracción de la plata, llegando a producir grandes cantidades de este metal, que daría fama a la ciudad en todo el Mediterráneo, llegando a dar nombre a un teórico rey, Argantonio, cuyo prefijo hace referencia a la gran cantidad de este metal.

La cultura de los Tartessos pronto comenzó a impregnarse de la fenicia. Joyas, utensilios, religión…, todo comenzó a tener un aspecto de Mediterráneo oriental. Esta intensa relación de dos siglos daría paso, muy posiblemente, a un mestizaje de culturas y personas que a su vez daría paso al Tartessos más conocido, ese que durante siglos ha alimentado la imaginación de numerosos escritores.

Como resto de esa relación, podemos ver en la ciudad el muro fenicio del cabezo de San Pedro, que aunque en terrenos privados (en vías de expropiación según creo), suelen surgir ocasiones en la que poder visitarlo. Quizás gracias a esta circunstancia y a la preocupación del propietario del terreno, que hizo una pequeña construcción que lo protege, se encuentra en bastante buen estado. Este muro hasta ahora se consideraba que se trataba de un muro de contención, pero en los últimos tiempos cada vez son más las voces que lo ponen en duda, considerando que pudiera tratarse de un muro con carácter defensivo. Particularidades, como que carezca de zanja de cimentación, parecen avalar esta teoría. Pero volveremos a este cabezo más adelante.

Según el profesor Juan Pedro Garrido Roiz (cuyas ideas usaré en adelante), el producto del mestizaje tartesso-fenicio fue lo que más adelante se encontraron los primeros griegos que llegaron a la zona, que a la vista de la ya mencionada riqueza en metales eligieron el nombre para denominarla, Tartessos, que, sin profundizar mucho en su etimología, viene a significar “lugar de los metales”. Interesa identificar el origen de esos griegos, al igual que hicimos con los Tirios, ya que será de interés al final del artículo, y que no era otro que las ciudades griegas de Focea y Samos. Esta última ciudad fue también origen del que dicen que fue el primer griego que cruzó el estrecho, Kolaios de Samos que entabló amistad con el rey tartesio Argantonio, origen de las leyendas que le siguieron.

Este hecho ya fue el despegue definitivo. El inicio del comercio con el mundo griego hizo entrar definitivamente a nuestra ciudad en la historia, y digo nuestra ciudad porque considero que se trata de la renombrada ciudad de Tartessos, basándome en los hechos que ya menciono en el artículo al respecto que publiqué en este blog, además de la entidad, calidad y cantidad de restos arqueológicos hallados, y no igualados por ningún otro yacimiento de la época. Como dice el profesor Garrido “en la Joya se encontraron más bronces que en Cartago”, y él lo sabe mejor que nadie, ya que fue quien realizó la excavación. Además, hablar de la relación greco-tartesia, es hablar de metales, y los metales de Tartessos estaban en Huelva.

Pero el mundo griego en Huelva, cada vez da más sorpresas y lo que en principio parecía un asentamiento comercial, los hallazgos arqueológicos dejan ver la existencia de una colonia griega en nuestra ciudad, que pudiera tratarse de Olbia (nuevamente cito al profesor Garrido).

Para ello no hay más que fijarse en la cantidad de restos griegos que salen en los últimos hallazgos, vislumbrándose la situación de la misma en las calles Concepción, Puerto y Méndez Núñez, donde se han hallado gran cantidad de cerámicas, muchas de ellas de gran calidad, las últimas en Concepción, nº 3. Además, para reforzar la teoría de la ciudad griega, entre otros, se han hallado restos de culto a una diosa griega muy particular, Hestia, que suele identificarse con la Vesta romana, aunque a ésta se le había dado alguna atribución más. Para quienes no la conozcan, diré que se trata de una diosa de culto muy extendido en Grecia, que según la mitología es hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Demeter y Hera, y formaba parte del panteón olímpico, hasta que -según algunos autores-, cedió el lugar a Dionisos. Pero esta diosa tenía una particularidad, era la única que no aparecía interviniendo en ningún mito griego y tiene su explicación. A muchos dioses se le rendían culto para viajar, comerciar, guerrear, explorar, etc., pero a Hestia sólo se le rendía culto en el hogar, única y exclusivamente (se le representaba con el fuego del hogar), lo que deja ver la existencia de que muchos griegos tenían su hogar en la calle Puerto, por ejemplo.

Todas estas circunstancias llevaron a la ciudad a su máximo esplendor, alcanzando una dimensión mayor que la Huelva de principios del siglo XX.

Estos foceos y samios, prácticamente monopolizan el comercio de Tartessos, hasta que éstos entre los años 540 y 535 a.C., sufrieron una estrepitosa derrota marítima en la batalla de Alalia contra cartagineses y etruscos, destruyendo gran parte de su flota, desapareciendo el comercio con los tartesios, y en definitiva, provocando la disipación de esta civilización como tal, ya que los cartagineses tenían orientado su comercio hacia otros lugares (esta es la hipótesis más probable de la desaparición del mundo tartesio). Esto daría paso los turdetanos, considerados herederos de los Tartessos, pero la huella permanecería, y signo de ello es lo que dice Estrabón sobre estos turdetanos: “…Los turdetanos están considerados como los más cultos de todos los iberos. Conocen la escritura y poseen, incluso, testimonios de su antiguo pasado: crónicas históricas, poemas y leyes en verso, que dicen ser de una antigüedad de seis mil años…” lo que deja ver lo evolucionada que estaba la civilización anterior a estos iberos.

Pero es interesante volver a hablar del Cabezo de San Pedro, como ya indiqué antes, ya que el Profesor Garrido Roiz defiende una interesante teoría, que no tiene nada de descabellada. Este cabezo reúne todas las condiciones para que en él se encontrase una acrópolis que dominase la ciudad tartesia. En su dominante posición albergaría los centros de poder y religiosos, que normalmente se van sustituyendo, con el paso del tiempo, con nuevas edificaciones con el mismo carácter, como por ejemplo el Castillo de los duques de Medina-Sidonia junto a la iglesia de San Pedro.

Pero como siempre, en estos casos sólo hay una forma de averiguarlo, y no es otra que excavando. Quizás sería una buena oportunidad, hacerlo cuando esos terrenos vuelvan a ser propiedad de la ciudad en lo que presumiblemente resultase un estudio muy fructífero, que quizás vuelva a rescribir la historia de la ciudad y de Europa Occidental. Mas como es habitual, dudo mucho que la administración local tenga interés en un estudio realmente serio del lugar, y mucho menos profundizando en los distintos estratos del subsuelo (que son muchos en Huelva) y quedándose, como siempre, en la primera piedra que se encuentren. Además, parecen más interesados, no sé con qué justificación, en la reconstrucción del castillo, cuando, quizás bajo tierra se encuentren restos suficientes para una posible utilización turística del lugar.

Esta idea podría trasladarse a otros lugares de la ciudad, como por ejemplo, la plaza situada en la unión de las calles Méndez Núñez y Puerto, considerada una reserva arqueológica, ya que nunca se ha construido nada en ese lugar, por lo que los restos, que a buen seguro se encuentran bajo ella, estarán intactos para su estudio, y deben ser numerosos e importantes a tenor del lugar en que se encuentra. Pero como siempre, parece destinado a ser una eterna reserva arqueológica, y encima le colocan unos jardines encima que hay que regar con la consiguiente filtración del agua, dañando posiblemente estos restos. En definitiva, sería de agradecer el profundizar más en los lugares donde se encuentran restos arqueológicos y dejar de poner excusas para no seguir excavando (esto también lo opina el profesor Garrido Roiz), que a buen seguro daría grandes sorpresas sobre la antigua ciudad de Tartessos y su repercusión. Recordar que, por ejemplo, del muro fenicio sólo hay descubierto unos 6 m. y en la necrópolis de la Joya aún hay tumbas por descubrir.

Neoptolemo.

Fuentes:

– Geografía de Iberia. Estrabón.

– Revista Historia de Nacional Geographic nº 50.

– Apuntes de las XII Jornadas de Arqueología y Territorio de Aljaraque.

www.huelvainformacion.es

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La ciudad de Salthish

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Domingo, 28 junio 2009

¿Cuántas veces hemos oído e incluso dicho, que en Huelva no hay monumentos, edificios o construcciones antiguas que visitar?

Y no se está falto de razón, pero no lejos de aquí y sin salir de Huelva, nos encontramos unos restos arqueológicos realmente importantes, mucho más de lo que podría parecer a la vista de lo poco divulgado que esta su existencia.

Dentro de las Marismas del Odiel, en la isla Saltes y más concretamente en la zona conocida como el Almendral, se encuentran los restos de una ciudad medieval musulmana, la ciudad de Salthish. Pero no nos equivoquemos, no se tratan de unos simples restos de una pequeña población, se trata de toda la estructura de una ciudad completa, perfectamente definida, de forma ortogonal (calles rectas y perpendiculares que es poco habitual en las ciudades islámicas), y que llegó a alcanzar una población de 10000 habitantes, y estamos hablando de 10000 habitantes de la época, que va desde el siglo VIII al XIII d.C.

Salthish (0)

En ella se pueden encontrar restos de una fortaleza con seis torres cuadradas y muros de más de dos metros de grosor, así como numerosas casas, construidas apoyadas unas sobre otras, con un patio central, pavimentos de ladrillo cocido, pozos decorados con motivos florares y brocal de cerámica vidriada, y en algunas, jardines, además de un puerto desde donde, entre otras cosas, se dirigían a lo que hoy es Punta Umbría, a recoger agua.

Pero no es sólo una ciudad medieval musulmana. Igualmente aparecen restos de poblamientos romanos, de salazones y de un templo de la época, esto también tiene su importancia ya que el lugar demuestra un asentamiento continuado desde la antigüedad hasta la época musulmana.

Pero aún excavando mas profundo, encontramos restos tartésicos a varios metros de profundidad. Cabe señalar que esta isla era uno los lugares citados como posible ubicación de la ciudad de Tartessos, ya que reúne prácticamente los mismos requisitos que Huelva capital y además es una isla (requisitos recogidos en el artículo de “La ciudad de Tartessos en Huelva capital”). Una de las razones por la que la descartaban como localización de la ciudad, era porque se pensaba que la isla era demasiado pequeña para esa ciudad (aunque quizás no).

Esta ciudad basaba su economía, al parecer por los restos encontrados, en la metalurgia del hierro, siendo el último eslabón en el tratamiento de este metal, aunque también tenían ricos cultivos de legumbres y cereales además de ganadería.

Pasó por varias conquistas, siendo sede de la Taifa de los Bekríes, después formó parte del reino de taifa de Huelva y Saltés, siendo finalmente conquistada por el reino de Taifa de Sevilla de al- Mutadid. Permaneció habitada hasta que en el siglo XIII, XIV sufrió un rápido despoblamiento, y a finales de este último ya solo quedaban ruinas de la ciudad. No se sabe a ciencia cierta a qué fue debido, pero la ciudad no presenta signo de que llegase a ser cristiana y quizás fuese el periodo de conquistas cristianas lo que provocase este despoblamiento.

Como curiosidad, pese a que en la actualidad es un paraje natural de enorme valor ecológico, esta zona después de la desaparición de la ciudad se consideraba poco saludable llegando a ser utilizado como leprosería. También se usó como coto de caza de los nobles.

En el lugar se han realizado excavaciones desde mediados de los años 80, que han ido sacando estos restos y descubriendo cimientos de viviendas y otros edificios de la ciudad medieval, pero estas ya hace unos años que pararon, y aunque quedaron acondicionados para poder visitar diversos restos con algún panel explicativo, estos al quedar prácticamente abandonados, paulatinamente han ido quedando cubiertos por la vegetación que crece inapelablemente.

Salthish (1)

Salthish (2)

Los terrenos en los que se encuentra ubicado el yacimiento, hasta hace poco eran de propiedad privada (alguna vez se intentó incluso especular urbanísticamente con la isla) pero hace poco que fue adquirida por la Junta de Andalucía, al ejercer derecho de retracto, como se informa en este enlace:

http://www.huelvainformacion.es/article/huelva/300382/saltes/una/ciudad/islamica/corazon/marismas/odiel.html#opi

Por lo que espero que esto provoque la vuelta a su excavación y estudió, y se acondicione para posibles visitas.

En la actualidad no puede visitarse, pero no por el abandono ni por razones administrativas, sino porque como es sabido, se encuentra en un paraje natural en el que en estos momentos está criando el águila pescadora, hecho este, también de importancia ya que al parecer esto no ocurría en España desde hace 35 años. Sin embargo, es muy posible que a partir de agosto pueda volver a visitarse, previa solicitud en el “Centro de visitantes de Marismas del Odiel“, que se encuentra en Calatilla, dónde además os informarán sobre lo que necesitéis, aunque como ya indiqué, sólo está al descubierto una pequeña parte de la cuidad y desde hace un tiempo está casi todo tapado por la vegetación, pero sin duda, sería muy interesante acceder y poder disfrutarlo.

Salthish (3)

Estos restos, a mi modo de ver, tienen un gran potencial, arqueológico, histórico e incluso turístico, ya que pasa por ser el yacimiento arqueológico más importante de la provincia, que en una ciudad como la nuestra con escasez de lugares que visitar, no vendría mal algo así, acondicionado y cuidado de posibles expolios. Y es que la historia de Huelva es amplia y variada aunque a veces no nos acordemos de ella, y nos limitemos siempre a lo mismo.

Neoptolemo.

Enlaces de interés relacionados:

http://www.arqueologiamedieval.com/noticias/noticias.asp?ref=3274

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/gpba/huelva/visitas/Conjunto%20Lugares%20Colombinos,%20Isla%20de%20Saltes,%20Huelva/Conjunto%20Lugares%20Colombinos,%20Isla%20de%20Saltes,%20Huelva.htm

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La ciudad de Tartessos en Huelva capital (2/2)

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Lunes, 23 marzo 2009

Emporio

Dejando a un lado la cuestión geográfica, otro texto destacable es de Pseudo Escimno donde indica: “Vecina a esta se encuentra la noble ciudad (…) de (…) Gadira, después de esta se halla (…) el riquísimo emporio llamado Tartessos, ciudad Ilustre”.

En esta cita es reseñable la descripción de la ciudad como emporio, entendiéndose como una ciudad meramente comercial, donde acudían distintas civilizaciones con esos objetivos. Y ¿cómo ajustar esta definición a esta teoría?

La arqueología ha dejado patente cómo en los territorios tartesios hay dos zonas diferenciadas, una la zona Huelva que aglutinaba el comercio de metales y productos de la siderurgia, y una segunda en la de Doñana más dedicada a la agricultura y ganadería.

Esta división es significativa ya que todos los textos que hablan de la mítica ciudad, hablan casi exclusivamente de su riqueza mineral, hecho muy relevante a mi entender.

Por otro lado, en el dragado que se hizo en la ría se hallaron numerosos objetos, como armas construidas en la zona, así como diversos objetos griegos y de otras civilizaciones (y más que queda en el fondo), lo que unido a otras circunstancias, demuestran, según numerosos autores, que en el lugar se encontraba un puerto comercial de gran importancia, muy posiblemente anterior a la fundación de Gadir.

Una vez en la ciudad de Huelva, se comprueba que está construida sobre la ciudad romana de Onuba, la cual, a su vez, se encuentra sobre la Huelva Tartesia, cuyos restos aparecen en una gran extensión. Al examinar la ciudad Tartesia, se comprueba que en ella hay tres zonas diferenciadas. Junto a la zona de los Tartessos, se encuentran otras dos a modo de barrios, uno meramente griego y otro fenicio, que convivieron con la citada civilización, y que estuvieron dedicados a comerciar. De hecho, en las excavaciones para la construcción de un edificio en la ciudad de Huelva, sobre lo que sería la zona griega, aparecieron innumerables restos de objetos de esta cultura. Igualmente están los restos de un muro de contención fenicio, construido por éstos como objeto del comercio establecido.

Todo ello deja ver claramente que la ciudad tartesia de Huelva, era un gran centro de comercio, ajustándose al texto antes citado, ya que demuestra la convivencia y las relaciones comerciales entre estas civilizaciones más que la colonización o conquista por parte de las extranjeras, si bien, ejercieron notable influencia sobre ellos (periodo orientalizante). Unido a ello, hay restos de otras civilizaciones como, por ejemplo, los etruscos, que eran conocidos como piratas muy agresivos fuera de sus posesiones, pero que al parecer también comerciaban en el lugar.

Una tumba real

Otra cuestión a tratar sería los extraordinarios hallazgos del Cabezo de la Joya, en plena ciudad de Huelva, donde se encontró una necrópolis en la que una de las tumbas tenía características distintas a lo hasta el momento encontrado.

En ella aparecieron gran cantidad de objetos de valor, nada habituales en las otras tumbas de esta civilización, destacando entre ellas un carro, posiblemente de guerra, que debió pertenecer al difunto, lo que da al hallazgo el carácter “único” y de posible tumba real, al no haber otra similar.

Carro hallado en la Joya

Carro hallado en la Joya

Si bien el carro es el hallazgo más significativo, no son menos las estelas funerarias que al parecer representan enterramientos reales. En ellas aparecen grabados de escenas con personajes en distintas situaciones y además, un carro de características casi idénticas al encontrado en la Joya, como se puede observar en las imágenes de a continuación.

estela-funeraria-tartessos

Estela funeraria de enterramientos reales

Esto posiblemente podría quedar bastante esclarecido si los textos grabados encontrados en la tumba algún día pudiesen descifrarse, y como aparece en uno de los rótulos del museo de Huelva “¿y si pusiese Argantonio?”.

La ciudad más antigua de Europa occidental

Hasta hace poco se hablaba de Cádiz como la ciudad más antigua, por su fundación por parte de los fenicios, pero en los últimos años parece quedar bastante argumentado que este título corresponde a Huelva capital, merced a los hallazgos en la zona del Seminario, donde se han encontrado gran cantidad de ídolos religiosos, así como señales claras del establecimiento de poblaciones y zonas de cultivo, todo esto con una antigüedad de 4500 a 5000 años.

Junto a esto, se han descubierto tumbas tartéssicas, romanas y árabes. Todos estos descubrimientos dejan bastante claro que una vez se asentaron los primeros pobladores en la zona de Huelva, ya no volvería a quedar la zona deshabitada.

Esto corroboraría la circunstancia citada en el punto que trataba el hecho peninsular de la zona, ya que a la franja del Seminario se accedería directamente a través de la zona por la que quedaba unida al resto del territorio (indicado en el plano anterior).

Por todo ello, es lógico pensar que una civilización como los Tartessos, que parece confirmado que era autóctona, surgiese de poblaciones asentadas en la zona desde mucho tiempo antes, ya que no sería producto de la colonización de otras civilizaciones, como es caso de la fundación de Cádiz, sino que cuando estas civilizaciones llegaron, los autóctonos ya habitaban en el lugar.

Conclusiones

Todo lo expuesto, hay que unirlo al hecho de que todos los esfuerzos en localizar la mítica ciudad se han centrado casi exclusivamente en la franja de Doñana, como he comentado, entre otras cosas para intentar localizar el supuesto lago que rodeaba la ciudad, forzando el ajuste del resto de características de la zona, no hallando nada que pudiese hacer suponer que en ese lugar ha habido una ciudad de estas características.

Como mencioné con anterioridad, los textos clásicos que sirven para su localización siempre tienden a la exageración, sobre todo teniendo en cuenta que trataban de describir una ilustre ciudad de una rica civilización, adaptando, a mi entender, lo que sabían del tema a lo que conocían directamente, y sobredimensionándolo.

Cabe destacar, el hecho que tras la desaparición de Tartessos por la influencia de Cartago, ya que  molestaba al comercio, ese “emporio” comercial se trasladaría a la zona de Gadir, lo que produjo una gran confusión entre los distintos autores, llegando a confundir Tartessos con esta ciudad.

Sin embargo, me parece evidente que punto por punto, la ciudad de Huelva reúne muchas más condiciones para ser Tartessos o la ciudad capital del reino. Resulta muy significativo el hecho que bajo Huelva y Onuba se encuentran los restos de la ciudad tartesia en prácticamente toda su extensión, quedando bien delimitada por las necrópolis halladas en los alrededores, no encontrándose restos de otra ciudad de estas dimensiones en otro lugar, y mucho menos con las condiciones geográficas necesarias.

Por último, me hago la siguiente pregunta ¿por qué nunca se ha encontrado la ciudad de Tartessos? Me inclino a pensar que es difícil de encontrar porque se halla bajo otras dos ciudades, Onuba y la actual Huelva, sin olvidar a la Welba árabe, lo que dificulta con mucho su investigación.

Por tanto, yo seguiré creyendo que bajo mis pies está la ciudad de Tartessos, al menos hasta que alguien, saque una teoría que me parezca más convincente, o se encuentre Tartessos en otro lugar, cosa que particularmente creo imposible.

Neoptolemo.

Fuentes:

AVIENO: Ora Marítima.
ESTRABÓN: Geografía III.
HERODOTO: Historia Libro I.
Carta de Eustatio a Dionisio, 337.
ESCIMNO, 164.
DEAMOS, MARÍA BELÉN: Revista Historia de National Geographic.
FERNÁNDEZ JURADO, JESÚS: Tartessos en el Tiempo.
Diario Odiel Información, 15 de Septiembre de 2006.
www.tartessos.info
www.wikipedia.org

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La ciudad de Tartessos en Huelva capital (1/2)

Posted by www.LaHuelvaCateta.es en Sábado, 21 marzo 2009

Volvemos a uno de nuestros temas favoritos, la Historia de Huelva, y queremos hacerlo con un artículo dedicado a los Tartessos de uno de nuestros nuevos colaboradores, Neoptolemo, en el que pone sobre la mesa una teoría resultado de sus propias indagaciones. Debido a su longitud lo dividimos en dos partes, esperamos que os guste:

Una vez que parece probada la existencia de Tartessos como civilización-reino (hecho que hasta no hace mucho tiempo se ponía en duda por algunos expertos, que la entendían como parte o colonización de otras civilizaciones como la fenicia), queda como gran incógnita saber cuál era la situación geográfica de la ciudad de Tartessos, o al menos la que sería la ciudad-capital del reino, o como algunos piensan, una especie de ciudad-estado al estilo de las polis griegas (cosa que parece lógica pensar que debió existir). O sino como capital de un reino, al menos como ciudad importante con la que comerciaban, con la suficiente riqueza mineral como para recordarla en sus textos y magnificarla.

Hasta la fecha no se ha hallado nada que pudiese parecerse a una ciudad de estas características. Para ello, sólo ha servido de guía las referencias en textos de autores clásicos (como en la Iliada de Homero con Troya), lo que ha inclinado a pensar a los más interesados en el tema, que su posible ubicación podría ser en la zona de Doñana y alrededores, ignorando prácticamente cualquier otra posibilidad.

Una vez leídos estos textos y temas relacionados, me gustaría exponer la teoría de que esa ciudad se encuentra bajo lo que hoy es Huelva capital, ya que a mi entender, reúne más características de las citadas en esos textos que la zona antes mencionada de Doñana. Para justificarlo, paso a analizar estos puntos que ayudarían a situar la legendaria ciudad:

Los ríos

Hasta ahora se ha pensado en la posibilidad de situar Tartessos-ciudad en Huelva, exclusivamente, por las claras referencias a la carga de minerales que arrastraba el río que rodeaba la ciudad. Como ejemplo, un texto de Escimno dice: “La nombrada Tartessos, ciudad ilustre, que trae el estaño arrastrado de la celtica, así como oro y cobre en mayor abundancia”.

Esta cita da, sin lugar a dudas, una relación directa de este río con el Tinto. Conocida es la enorme cantidad de mineral que transportaba y transporta y sobre todo, como señala el texto, el cobre, producto fundamental junto con el estaño en la época para la elaboración del bronce, y que eran minerales muy escasos en la Europa de aquellos años.

El río Tinto fue muy importante para los Tartessios, ya que parece demostrado que la riqueza de esta civilización (que debía ser mucha según relata Heródoto), se debía fundamentalmente a los minerales y la siderurgia desarrollada en el lugar, y es difícil encontrar otro río que transporte las grandes cantidades de minerales que arrastra el Tinto.

Además, es interesante recordar que el otro río que rodea la ciudad, el Odiel, también tiene en su recorrido una zona minera, donde en la actualidad se encuentra el Andévalo, lugar en el que se sitúan las minas de Tharsis.

Un río de dos bocas

Esta referencia junto con la anterior, parece la más confirmada por los textos clásicos. Dice por ejemplo Eustatio: “Dicen que el río Betis es un río de Iberia que tiene dos desembocaduras en medio de las cuales, como una isla, está la referida Tartessos…”. Según Estrabón: “(…) Dicen que teniendo el río dos bocas existía antes en el espacio entre ambas una ciudad llamada Tartessos…”.

huelva-aerea

Fotografía aérea actual de Huelva

Esta característica es una referencia muy clara y de gran importancia para la localización de Tartessos en Huelva, ya que ningún otro lugar tiene esta circunstancia  tan evidente, puesto que el Tinto y el Odiel, de común acuerdo, van a desembocar en un mismo punto (la actual Punta del Sebo), formando una muy definida “V” (obsérvense las ilustraciones).

Poniéndonos en el lugar de esos primeros griegos o fenicios que vieron la ciudad, éstos llegaron en barco por el Atlántico y al acercarse a lo que ahora se conoce como la ría de Huelva, pudieron ver con total nitidez cómo estos dos ríos desembocaban juntos, como dos brazos y entre ambos se hallaba la ciudad.

Río con mareas

Otra referencia que se vuelve a dar en esta localización, son las citas en textos clásicos que dicen de los ríos de Tartessos que tienen “mareas”, ya que tanto por el Tinto como por el Odiel se producen mareas que hacen sus efectos hasta bastantes kilómetros río arriba, llegando en el caso del Tinto, a afectar hasta la altura de la actual localización de San Juan del Puerto, a unos 15 kilómetros de la desembocadura.

Una isla

Otra de las circunstancias geográficas con la que los clásicos describen la ciudad se da en citas como la de Avieno en la que dice “El río Tartessos, que fluye del río ligustino por abiertos campos, ciñe por todas partes a la Isla con su corriente”. Pero esta cita, además, identifica Tartessos con Gadir, cosa muy improbable, por lo que podríamos ayudarnos de la cita anterior de Eustatio en la que se refiere a Tartessos en medio de los brazos del río “como una isla”, lo cual no concreta la definición como isla, sino que la aproxima a la definición de isla sin llegar a serlo. Esto vuelve a acercarlo a la localización en Huelva, ya que como se observa en la foto anterior y he citado antes, tiene forma de “V” entre dos ríos.

Pero además, las zonas en las que actualmente se encuentran marismas (muchas de ellas secas) y que son atravesadas por vías de ferrocarril y carreteras, en la época tartéssica eran zonas inundadas, dejando la ciudad en una localización peninsular con forma de péndulo, rodeada toda ella de agua, excepto por una franja de pocos kilómetros que la unía al resto del territorio, y por donde accedieron los primeros pobladores de la zona.

Un lago o laguna

Algunos autores citan un lago, al parecer un gran lago, mayor que cualquiera de los que ahora se encuentran por la zona. Este hecho, sin embargo, no es una característica unánime en la descripción del lugar por los distintos autores (debería serlo si era tan grande). De todas formas, podría justificarse la existencia de éste en el territorio.

Esto podría deberse a que la geografía de entonces no es exactamente como la actual, como hice referencia antes, sino que es muy significativa la retirada progresiva de las aguas de la costa en toda la ría y la desembocadura de los ríos.

Un ejemplo que podría ilustrar este hecho, es el caso que el río Tinto a su paso por las distintas poblaciones actuales no encuentra ningún puerto hasta la desembocadura, pero hasta mediados del siglo XX, esto no era así, ya que en poblaciones próximas a Huelva, como San Juan del Puerto, Moguer y Palos de la Frontera, habían puertos en lugares donde hoy día es imposible por la ya mencionada y paulatina retirada de las aguas. Como referencia más clara de esto es el puerto de Palos de donde salieron las naves colombinas, hoy inexistente.

La misma particularidad se da en el otro río. El lugar donde actualmente se encuentran las marismas del Odiel que hoy son reservas y parajes naturales, eran antes lugares inundados y que a la llegada de los primeros griegos probablemente les hizo pensar que habían llegado a la mítica laguna Estigia, lo que indica la apariencia del lugar en esa época.

marismas-en-tartessos

No obstante, vuelvo a reiterar que me parece poco fiable la descripción del supuesto lago, ya que no es citado por todos los autores, o al menos no era de las dimensiones que indican.

El río más largo de Iberia

Este puede ser el punto de mayor conflicto para esta teoría que defiendo, así como su identificación con el río Betis, nombre que pusieron los romanos al actual Guadalquivir, y que los griegos habían llamado río Tartessos.

Esta situación podría ser debida, como ya he comentado, a que los autores clásicos que describen el lugar no conocieron la zona ni la ciudad, y en la mayoría de los casos ni siquiera existía. Esto unido a la tendencia que existía de magnificar los hechos y lugares, sobre todo si pretendían hacer referencia a un territorio “ilustre”. Por lo que es lógico pensar que asimilaban lo que habían leído y escuchado a lo que conocían directamente, haciendo, en la medida de lo posible, que fuese más relevante.

Obviamente si hablaban del río Betis como tal, es seña de que no conocieron la época del río Tartessos, pero al ser el más notorio de la zona, valdría mejor para la intención de engrandecer la situación.

Igualmente, el Betis como es sabido, tampoco es el río mas largo de Iberia ya que es el Tajo, y no reúne el resto de características geográficas que parecen mas claras en la descripción del lugar, salvo que también tiene mareas.

Continúa…

Neoptolemo

Fuentes:

AVIENO: Ora Marítima.
ESTRABÓN: Geografía III.
HERODOTO: Historia Libro I.
Carta de Eustatio a Dionisio, 337.
ESCIMNO, 164.
DEAMOS, MARÍA BELÉN: Revista Historia de National Geographic.
FERNÁNDEZ JURADO, JESÚS: Tartessos en el Tiempo.
Diario Odiel Información, 15 de Septiembre de 2006.
www.tartessos.info
www.wikipedia.org

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